El año 2005 en la escuela de cine tuvimos un ramo de guión que al curso no le gustó mucho, pero que en lo personal consideré interesante; el profesor era Gerardo Cáceres y muchos lo terminaron odiando. Personalmente el humor medio de mierda que tenía me parecía divertido, pero algunos compañeros se sentían profundamente humillados y decían que no podía un profesor tratar así a sus alumnos, etc. Ahí queda la famosa igualdad y buena onda profesor-alumno que algunos tanto quieren. Nada como los viejos vetustos pero llenos de sabiduría que en su puta vida habrían considerado la posibilidad de ir a tomarse un schop con un alumno. La siguiente crítica es de la única película que Gerardo Cáceres hizo en su vida, se llama “viva el novio”, y al parecer es un desastre. Es del libro “Películas Chilenas” de Julio López Navarrro y la reproduzco con el solo ánimo de reirme un rato y de recordar a ese profesor cuyo pasado audiovisual debe haber sido complicado de admitir. Un saludo igual a Cáceres, que solía sobarse la guata. Jajaja como olvidarlo.
Ah, y la pregunta del millón: ¿alguien podrá conseguir esta película?
¡Viva el novio!
La experiencia de Gerardo Cáceres como guionista, realizador de films publicitarios, videista y coordinador de programas de televisión, parece haberse esfumado en éste, su primer largometraje, tanto más cuanto demoró cinco años en prepararlo.
Con intenciones de ser una aguda comedia costumbrista, la película no se eleva más allá de la caricatura trasnochada sin gracia. La insípida anécdota se refiere a las peripecias de un vividor, el “Pelao” Infante, (Cristián García Huidobro) quien huye de su fiesta de matrimonio para verse envuelto en una serie de enredos que no vale la pena detallar. El personaje central, de dudosa simpatía e interpretado de manera externa por García Huidobro, no logra registrar en profundidad el ser y sentir del tipo de chileno que pretende encarnar. Las situaciones, en su mayoría, corresponden a las utilizadas en antiguos sketches de revistas de variedades, predominando la vulgaridad y chistes rancios.
Técnicamente, el fim recuerda a las ramplonas producciones de los años cuarenta y cincuenta. El nivel actoral es deplorable, llegando a entenderse la presencia de figuras de renombre sólo por razones comerciales. Se trata de uno de los intentos más fallidos por realizar comedia cinematográfica en Chile.
Afortunadamente, Cáceres enmendó rumbos en su siguiente trabajo cinematográfico, fue co-guionista, junto a Gustavo Graef Marino, de “Johnny cien pesos”
¡Viva el novio! Guión y dirección: Gerardo Cáceres. Año 1990. Intérpretes: Cristián García Huidobro, Ana María Gazmuri, Coca Guazzini, Jaime Vadell, Gloria Munchmayer, Rosario Adriazola, Edgardo Bruna, Peggy Cordero, Fernando Gallardo, Rebeca Giglhotto, Rodrigo Bastidass, Elena Muñoz, Liliana Poggio. Fotografia: Jorge Roth (color) Música: Jaime de Aguirre. Duración 95 minutos. Estreno: 7 de septiembre de 1990, cines Lido y El Golf. Disponible en video.