Archivo para el mes de marzo 2007

El próximo lunes, 19 de marzo, comienzan las clases de nuevo en la Escuelita de Cine, y el 15 termino de trabajar en Retaguardia. El verano se fue en un chasquido de dedos, lo que no me tiene de muy buen humor, pero bueno, las cosas son así. Quizás me vaya a la playa el fin de semana, tengo que pensarlo. Mientras los dejo con la siguiente columna del año pasado. Nos vemos.

Originalmente publicado el 31 de agosto de 2005

Me demoré en escribir estas líneas solo porque tenía las uñas largas y me demoro demasiado en tipear así, y en realidad cuando escribo estas columnas intento no demorarme demasiado, no pensar las cosas dos veces, así, si hay que arrepentirse o andar respondiéndo a lo que escribes -cosa horrenda- puedes siempre decir que escribiste sinceramente. Llegaste, tipeaste, y punto.
Siempre se dice que hay que pensar dos veces las cosas antes de hablar; no lo sé, yo antes pensaba que las cosas eran así, pero andar pensando y luego disparar me suena a falta de confianza. A veces no es necesario más que decir lo justo y necesario, y se acabó. Recuerdo los últimos días de diciembre pasado, cuando terminamos una relación con una chica que conocí un mal momento para mí, y simplemente nos juntamos en plaza Ñuñoa y fue como “ey, terminemos”, y fue simple. Nada de teléfonos ni problemas, nada de arrepentimientos. Creo. » Leer el resto de esta entrada..

ADVERTENCIA: La siguiente columna, aparte de ser mamona y exponer públicamente mi gusto por una teleserie gringa, contiene todo tipo de spoilers (adelantos) con respecto al fin de la serie, los que van a estar, de todas formas, luego del link de “seguir leyendo”, así que si quieren saber de la serie… es cosa de ustedes.

Empecé a ver The O.C cuando comenzó. A mi nunca me gustó mucho “Dawson’s creek”, básicamente porque me parecía una mierda mamona y me negué a verla, estaba harto de Pacey y sus weás, así que nunca fui fiel seguidor de una serie gringa teenager. Solo sé, como bien conversaba con una amigo una vez, que cuando tienes 17 años eres suceptible a todo este tipo de cosas, básicamente porque tu vida es una teleserie. Despiertas en la mañana pensando en si irá a pasar algo con “esa” mina del colegio que no te pesca, que anda con el futbolista popular pero idiota, mientras tu conversas con tus amigos sobre series de ciencia ficción que algún día podrían realizar. Y el éxito -o fracaso- del día, se mide en los mismos términos, ¿crucé alguna palabra/mirada con ella?

Todos sufrimos cuando chicos, y nuestra resistencia al fracaso se va construyendo en la medida en que soportamos esos malos días y entendemos que los buenos son pequeñas victorias que no están destinadas a durar. Yo pasé esa etapa como muchos otros, sin grandes historias -salvo porque yo las agrandaba y las convertía, como diría Cortázar, en amores imposibles que solo podían terminar con la muerte. Pero qué mierda, las cosas cambian.

The O.C. es la historia que a todos nos gustaría haber vivido, y por extensión, la historia que nos gustaría ver, por lo que no tardó nada en convertirse en un fenómeno en E.E.U.U. De ahí derivaron todas esas mierdas MTV tipo “Laguna Beach”, de hecho. The O.C. es básicamente la historia de un chico de 16 años medio pendenciero que llega a vivir a la casa de la familia Cohen, una pareja que vive en el “Orange County”, la weá más cuica del mundo. Pero ellos no son tan cuicos, el hijo es ultra nerd y todos le pegan, aparte de estar enamorado de una mujer que jamás lo pescará. Y ellos lo adoptan, ya que el papá es abogado y bueno, empieza el show. Los dos chicos se hacen “hermanos”, y Ryan, el protagonista, conoce a Marissa Cooper, “la-chica-de-tus sueños”.

Claro que todo sería bueno si no fuera porque FOX ama estirar sus series como chicles y eso fue lo que hizo con The O.C. (Spoilers a continuación) » Leer el resto de esta entrada..

El viejo teléfono dice adios

Yo llegué tarde al asunto de los teléfonos celulares; nunca me interesó mucho y hasta que no comenzó a convertirse en una necesidad por cosas de trabajo o fiestas imperdibles, tenía una teoría sobre los teléfonos: si alguien quiere ubicarme, o sabe donde estoy, o sabe a dónde voy. Pero luego resultó que el círculo de personas que conocía se agrandó y bueno, fue un despelote. El primero que tuve duró un mes, solo recuerdo que era smartcom (o la marca que hubo antes, ¿chilesat?- recuerdo que empezaba con 6 y que lo perdí en una fiesta donde le propuse volver a una ex y me dijo que andaba todavía con su novio, y tras eso, bebí mucho y lo perdí.

No fue una gran pérdida, por lo que demoré en tener mi segundo teléfono, el Nokia azul que ven en la foto, carne de perro total. Soportó muchas caída, recuerdo que varias veces me dije “ahora si que cagó” pero nada. Una vez, en el Pancho’s Bar, estaba con Jaime y afuera llovía mucho, por lo que andaba con mi sombrero, el que dejé en la mesa, y sobre un ala, aquel celular. Un borracho de la mesa próxima volteó y me dijo “déjame ponerme el sombrero”, le dije que no tres veces y a la cuarta lo tomó igual, botándo el teléfono. El muy saco de weas me dijo “no compadreee, si estos son carne ‘e perro, resisten todo”. » Leer el resto de esta entrada..

Hoy tuve un simpático diálogo en una tienda de disfraces, buscando la máscara de extraterrestre que quiero y que no logro encontrar. Resulta que, por supuesto, ando buscando una gris y solo tenían verdes con ojos morados.

-Ah -dije- es que no me gustan verdes, quiero una gris.

-¿Gris? -dijo la vendedora- pero los marcianos son verdes.

-No -la corregí- en realidad ese es un grave error de cultura pop. Los extraterrestres son grises, por algo se llaman “grises”… nadie dice “tengo miedo a que me secuestre un verde mientras duermo”

Parece que en el mundo hay gente que nunca vio un episodio de X-Files.

Como productor, siempre hay que tener un plan B. Cover sets, gente de respaldo, es una cosa que he aprendido desde que me inicié en este oficio. Pero hoy nos dimos cuenta con Nico, en una muy interesante reunión, de que llevar a cabo el proyecto que nos propusimos es en este momento imposible. Aunque en realidad el balde de agua fría se veía venir, la realización del guión técnico solo evidenció que la cantidad de escenas es algo inmanejable en una miseria de producción de 7 días como la que la Escuela de Cine propone. Así que luego de la reunión nos sentamos con Nico en un asqueroso Burger King de Irarrázaval a ver qué hacíamos, alguien tenía que decirlo: este proyecto se aplaza. Se termina con el guión técnico, se termina lo de arte, pero se procede a otra cosa para la titulación de la escuela. Y empezamos a conversar, para ver con qué reemplazamos nuestro proyecto de título, y la solución fue bastante interesante: un corto en 35mm que revele ciertos personajes de la película pero que sea autoconcluyente. Que permita mostrar el arte y la foto de la película y la manera en que pensamos realizarlo, incluyendo animaciones, cosa de presentarlo en un futuro a quienes puedan interesarse en el proyecto.

Es una buena salida. Un problema aparente sin solución, desmotivante a todas luces pero solucionado en 15 minutos entre conos de helados y Sprite Zero. Probablemente la bebida más mala del mercado.

Así que en eso estamos.

Y en otra cosa, claro. Dando pasos de gigante, porque pronto vamos a empezar a funcionar como empresa, así que ahí nos quiero ver.

Lo entretenido del cine es que desde un punto de vista muy nerd, es nada más y nada menos que un juego de rol. Hacer cine no es como ser escritor, no es un oficio solitario, cada rama tiene sus diferentes habilidades que solo combinadas logran hacer que el producto final sea bueno. Por eso es que el tipo de discusión de “que si es mejor ser productor que director” es tan idiota y carente de sentido. Bueno, el único momento respetable quizás sea cuando estás eligiendo especialidad, pero sinceramente, si lo cuestionas tanto, quizás haga falta un poco más de tiempo para tomar una decisión inteligente.

Yo soy productor. Para quienes lo son, comprenderán que es una vida silenciosa: ser productor no es ser alguien conocido, lo cual a mi me parece fabuloso. Si quieres fama, anda, sé director. Los productores nos regocijamos con una buena caja de Omeprazol y la satisfacción de haber logrado cosas, de saber que lo que se ve en pantalla es un esfuerzo de todas las áreas pero en las que alguien tiene que “mandar en la casa”. Conocer los gastos, hacer muchas veces del “pesado de la película”, en fin.

El viernes grabamos una cosa con gente de la escuela de cine y el ya frecuent guest star de este blog, Mitch Gómez, no voy a entrar en detalles aburridos de lo que era, pero sumado a mi gastritis -en ningún caso inducida por estrés, sino por sobrecarga de pastillas, que quede claro eso- fue en algunos momentos complicado. Pero ahí había que estar, y recuerdo aquella frase que dijo un amigo de Mitch, Parrao, un par de días antes, ante la avalancha de cosas pendientes o que podían eventualmente salir mal: “¡dame paz!” » Leer el resto de esta entrada..

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Sobre mí:

Productor audiovisual, Escritor.
Ciclista urbano y fotógrafo aficionado.

    • Tin Tin en el cine.

      La semana pasada llegó por fin a los cines "Las Aventuras de Tin Tin: El secreto del Unicornio", la primera de tres películas en esta adaptación de Steven Spielberg y Peter Jackson del famoso comic de Hergé. Les he contado en otras ocasiones que soy un gran fanático de esta saga: pues bien, la película no decepciona. Es realmente increíble, tiene acción, humor y aventuras. Si no conocen al personaje, simplemente imaginen que van a ver Indiana Jones y listo. En cualquier cine del país.

    • Festival CineB 4.

      Del 4 al 13 de Noviembre se realizará la 4ta versión del Festival de Cine B. La idea es llevar a la pantalla un grupo de películas y cortometrajes independientes, de bajo presupuesto, de estudiantes o que simplemente no pueden exhibirse en otras salas. Son 700 películas, más de 40 en competencia, 18 salas en Santiago y 8 sedes en regiones. Puedes revisar la página oficial para más información sobre la programación, lugares y precios.