Siempre que voy en el Metro están estos carteles, una de las tantas campañas para que dejemos subir antes de bajar, y tantos etcéteras de la buena educación subterránea urbana. Yo siempre pienso en cómo sería salir con la hija de este anónimo tipo, que siempre sale diciendo “Esto es muy importante“. ¿Se lo imaginan? Y de pronto estar cenando con la familia de ella, con este tipo en la cabecera, y que te en un momento empezara a dar consejos sobre la pareja y dijera… ¿sabes… para las relaciones de pareja… esto es muy importante…”
Sería uno de los momentos más grandiosos de mi existencia.
Pero por el momento es solo una fantasía freakoide.




