Archivo para el mes de noviembre 2007

Me inscribí en Facebook a fines de año pasado, solo para estar en contacto con una pareja amiga mía en Canadá, y no volví a abrirlo en meses. Hoy ya es la locura, me llegan invitaciones, gente que quiere o dice ser mi amiga, Microsoft lo compró en 240 millones de dólares y por alguna razón no logro entender la gracia del sistema; si me preguntan, hasta a Twitter o Pownce les encuentro sentido pero a Facebook sinceramente me parece una tontera. No digo que sea malo, digo que es inútil: si empiezo a contar los servicios 2.0 que uso, todos sirven para algo: WordPress me permite bloguear, en Flickr tengo las fotos subidas y me olvido de mantenerlas en el pc; imaginen mi alegría cuando descubrí del.icio.us, una red de bookmarks donde puedes ver qué cosas enlaza gente parecida a tí. Todas dicen algo de tí, todas tienen un sentido. Facebook me parece más bien unas “páginas amarillas” sociales para que los demás sepan quién eres en el espacio. Y además es privada. Cosa que a estas alturas no sé si será bueno o malo.

El otro día alguien me decía “me carga eso de bloguear, de escribir “ah, me tiré un peo” para que todos lo sepan”. Claro, esta misma persona tiene una red social en Facebook para demostrar cuantos amiguis tiene en el escabroso mundo del cine. Pareciera que la lógica es: si te gusta escribir, ten un blog, si no te la puedes, un Fotolog, y si ya no te puedes ninguna de las dos, ten un Facebook. Y es raro, porque tengo contactos que sinceramente no entiendo para qué se inscriben, el único afán pareciera ser, como bien dijo Pancho Ortega hace unas semanas en su blog, estar. Figurar. Ser alguien en el ciberespacio. Que te vean, ser visto y una vez dentro… hacer una de las mil webadas que se pueden hacer, o sea, yo cuando revisto vía Flock -si te gusta Facebook, el navegador Flock es lo tuyo- tengo mil invitaciones a cervezas, a “hombres lobos vs vampiros” y una sarta de tonteras sin sentido, como quiz de cine, de afinidades. Un Myspace sin música. El último escalafón en servicios sociales. Me da lo mismo que me puteen: me salgo de Facebook, no sirve para nada y no entiendo su rotundo éxito.

Leí que puedes pedir darte de baja del servicio, pero que aún así mantienen tus datos privados. Yo voy a salirme. Esta semana me han llegado tres invitaciones, a una de estas personas la veo todos los fines de semana, a otras, no las veo hace meses. Y con mis amigos canadienses chateo siempre. Así que termino de inscribir esto y me doy de baja.

Actualización: para darse de baja, vas a “My Account” y “Desactivate”, luego te van a preguntar por qué. Parece que sacar tus datos es más complicado aún, porque volviendo a loguearte, ya estás dentro de nuevo. Al parecer tu perfil sigue apareciendo para la gente, como si nada. Veremos que se puede hacer.

Se nota que vienen las elecciones porque por fin en Ñuñoa se construye algo para al lado y no para arriba (insisto, no votaré por Sabat y lo insto a usted, señor lector, a no hacerlo). Estas fotos son de la Ciclovía que hicieron por Chile España, desde Simón Bolivar hasta Cervantes, y que tiene toda la cara de extenderse hasta Irarrázaval, lo que ojalá suceda. Mientras tanto están en construcción las ciclovías de Simón Bolivar, hoy noté que destruyeron “La ciclovía más corta del mundo“, una pena. Igual esta ciclovía se ve bastante bien, un poco angosta a decir verdad, pero una buena idea para una calle que efectivamente estaba muy ancha. Se echan de menos separadores de mejor calidad, como los de Isabel la Católica, pero por lo menos no son veredas zigzageantes con árboles en medio. Acá un par de fotos. Esperemos que se multiplique la idea.

Ciclovias por Chile España

Ciclovias por Chile España

Domingo. Más rato juega Bielsa contra Uruguay y el club del asado celebra tan magno evento con lo mejor que sabe hacer: un asado. Estos últimos han sido días poco agitados aunque el plan decía algo diferente; pero tristemente la película de la Escuela, “El Manto” se atrasa hasta marzo por un lote de razones -aunque los rumores en la Escuela dicen que soy el culpable- por lo que me tomé dos días para descansar de la locura y empezar a planificar el rodaje de “La Comiquería”, que va bastante más avanzado que “El Manto”, el jueves tuvimos lectura de guión con el trío protagónico -ya lo conocerán- y ayer terminamos el plan de rodaje. Estamos a un poco más de un mes de inicio de rodaje. Y ayer cumplí dos meses con Isabel. Hace tiempo que no tenía nada que celebrar. En fin, les dejo una columna de hace un par de años, cuando las cosas no iban para nada bien. De hecho recuerdo como si fuera ayer esa tarde de cervezas con Jaime en el intercomunal. En esa época éramos dos patanes solteros sin ningún prospecto que perdían el tiempo tranquilamente. Un poco de eso se echa de menos de vez en cuando.

Originalmente publicado el 2 de Noviembre de 2005 en TábanoTv.

Acabo de ver Harry Potter y el prisionero de Azkabam y es una porquería. Peor que eso, no tiene nada que ver con esta columna, que quería escribir hace unos días pero que el trajín de fin de semana largo impidió. En fin, todo parte siempre los fines de semana, y cuando se alargan, es peor. Por una parte ya es noviembre, época de sentirse solo y de salir a buscar chicas. Por otra, y era un punto de discusión el otro día mientras avanzábamos con mutaito hacia Providencia, este es el momento donde las minas empiezan a salir con menos ropa a la calle, y bueno, es bastante triste. ¿A que iba?

Bueno, a varias cosas. Principalmente al sábado en la noche, a un carrete en la casa de un compañero de curso, donde no conocía a nadie. Andaba con un par de amigos y de pronto escuchamos un ruido; era el show de dos pelotudos agarrándose a mocha. Rodaron cerca de nosotros mientras yo bebía de la botella de cerveza. Se estaban peleando porque uno de ellos había mirado a la polola del otro; perdón, peor que eso: había bailado con ella. Entonces las inyecciones de testosterona habían actuado como whisky malo y listo, al piso. Mientras se arreglaba el entuerto, mutaito y yo hablamos con una chica, echamos un par de bromas sobre las peleas, y ella se rió bastante. Pero claro, el ambiente no estaba como para echar bromas. El problema fue que detrás de esa chica, había otra, con la cual llevábamos miradas hace rato. Entonces, de pronto, se aferró al brazo de su novio y se fueron a bailar.

¿Han notado cuanto hacen las mujeres eso? Creo haber hablado de este tema antes, porque se está volviendo algo recurrente. Las pocas veces que uno toma el valor para ir a hablar, de pronto se aferran como náufragos al pololo. ¿Damos miedo? ¿Es una especie de menage-a-trois culposamente imaginario? Creo que no. Es “La mirada”, como la hemos denominado. » Leer el resto de esta entrada..

Otro de los cortometrajes del “grupo 9″ en la Escuela, el año 2004. Fue un cacho conseguir un salón de pool, recuerdo que probamos con los bajos del York y no pudimos. De hecho este corto tenía otro final, ahora que me acuerdo, y lo cambiamos en el momento, por razones netamente de producción. No sé, algo se cayó. Se viven cayendo las cosas.

Miércoles. O sea, recién empezando. Los días se hacen largos, el lunes 19 comienza la primera película de mi vida, “El Manto”, y aunque son solo 15 días es mucho más de lo que hecho hasta ahora; en estas circunstancias a todos nos bajan los nervios aunque sumando y restando estamos bastante bien. Todos los días se consigue algo, el tema de hoy son los famosos “permisos”.

Ayer estuve en el centro un buen rato, en el Pasaje Matte esperando a su administrador para pedirle permiso para grabar ahí. Gratis, como todos los permisos que he tramitado, por la buena onda, somos estudiantes, en fín. A todos les parece un buen argumento, y es que cuando tu película no tiene pensada una salida comercial, pagar por usar una calle suena ridículo. Es más bien una cosa de cortesía, uno debería siempre “avisar” lo que va a hacer. La cosa es que me dijeron que fuera a hablar con Ricardo de Otto, quien estaba a cargo. Fui y me atendió un tipo alto, de camisa celeste. “Cobramos 20 UF por día” me dijo, recién cuando terminaba de explicar que no teníamos focos, sino que íbamos a ir solo con la cámara y una caña de micrónofo. Escribo su nombre real porque creo en el poder de la actitud, y porque creo que en algún momento de su vida ese hombre confundió los valores con la lógica. “Es que si no te cobro, es injusto para los demás”, fue su mejor argumento. Casi rendido, le pedí por favor, pero ya sabía la respuesta. Buscaba otra cosa. Buscaba un atisbo de esperanza, algo que en ese momento me devoviera la fe en la humanidad. Pero no, Ricardo, clásico estudiante de universidad privada, de notas medianas, de andar pausado, de pocos amigos, de mirada cansina, no daría pie atrás. él cobraba. Porque quería, porque le daba lo mismo que no hubiera plata. Ricardo de Otto, si alguna vez lees esto, yo soy aquel tipo que casi buscando un rastro de humanidad, te decía “pero weón, por favor”, el mismo al que tu mirabas con esa cara de desgana hacia todo que tienes. Me carga ese tipo de gente. En fin. No sería la única sorpresa.

El día martes fui en la mañana, junto a Coke y Seba, a locacionar nuevamente, buscando otra galería céntrica para las escenas de la película. Y llegamos a una galería que nos gustó bastante, que sale a compañía y que está llena de peluquerías. El administrador, Hernán González, fue muy amable conmigo -pongo su nombre también, no todos son casos perdidos- y me dijo que no podía ayudarme, que muchos de los locatarios eran veleidosos, que tenía problema con las grabaciones… en especial desde que estuvo ahí Marco Enríquez Ominami. Mierda. Y ahí recorde que, locacionando, no era la primera vez que escuchaba hablar de Marco en esos términos. » Leer el resto de esta entrada..

ALEJESE!

Una vez más, gracias a Jaime por la foto. O sea, por poner en riesgo su vida, pues supongo que tuvo que acercarse lo suficiente como para tomarla.

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Sobre mí:

Productor audiovisual, Escritor.
Ciclista urbano y fotógrafo aficionado.

    • Tin Tin en el cine.

      La semana pasada llegó por fin a los cines "Las Aventuras de Tin Tin: El secreto del Unicornio", la primera de tres películas en esta adaptación de Steven Spielberg y Peter Jackson del famoso comic de Hergé. Les he contado en otras ocasiones que soy un gran fanático de esta saga: pues bien, la película no decepciona. Es realmente increíble, tiene acción, humor y aventuras. Si no conocen al personaje, simplemente imaginen que van a ver Indiana Jones y listo. En cualquier cine del país.

    • Festival CineB 4.

      Del 4 al 13 de Noviembre se realizará la 4ta versión del Festival de Cine B. La idea es llevar a la pantalla un grupo de películas y cortometrajes independientes, de bajo presupuesto, de estudiantes o que simplemente no pueden exhibirse en otras salas. Son 700 películas, más de 40 en competencia, 18 salas en Santiago y 8 sedes en regiones. Puedes revisar la página oficial para más información sobre la programación, lugares y precios.