Archivo para el mes de noviembre 2007

Ayer falleció Norman Mailer, el periodista/escritor norteamericano, niño terrible de las letras. Recuerdo que empecé a leerlo cuando estudiaba letras, cuando nadie en esa facultad te lo mencionaba como alguien importante. Empecé con “Los ejércitos de la Noche”, después vino “El parque de los ciervos”, (un tiempo yo firmaba como Marion Faye en algunos foros de Internet), El evangelio según el Hijo, Los tipos duros no bailan y mi favorita de todas ellas, “La canción del verdugo”. Una novela con la que me volví loco. Fue tal la importancia, que era un libro prestado que simplemente no devolví (sorry Mitch) pero hay cosas más poderosas que la moral o los buenos modales. Supongo que Mailer lo sabía. Y apoyaría mi decisión. Incluso sabiendo que aquel libro era un premio por un concurso, creo, de cuentos del Metro. Maldita sea. Cada vez que lo recuerdo me siento mal. “La canción del verdugo” ganó el premio Pulitzer en 1980 y es la historia de Gary Gilmore, un asesino múltiple que saltó a la fama tanto por la brutalidad de sus crímenes como por su largo y angustiante proceso penal, en el que Gilmore se negó a apelar, poniendo en problemas el sistema judicial americano. Mailer sostuvo cientos de entrevistas con diferentes personas y reconstruyó los acontecimientos de un modo magistral, en una novela que simplemente no puedes soltar y que recomiendo totalmente, ya sea que tengan que robarla para conseguirla.
Ayer fui a ver “Infame”, esa pésima película sobre Truman Capote, y a la salida me enteré de que había muerto Mailer. Las comparaciones entre “La canción del Verdugo” y “A Sangre Fría” surgen de inmediato, ambas novelas demuestran que cuando el periodismo es ejercido con talento, surgen obras maestras. Tanto Mailer con Capote se obsesionaron con casos criminales reales e hicieron lo que todo periodista barato no habría hecho nunca: involucrarse. Por no atreverse, por no ver la oportunidad, por carecer de talento, o simplemente, por falta de interés. Ahí donde la prensa vio un caso de sangre más, del que hubo que pasar al día siguiente, ellos vieron, cada uno en un estilo particular, la marginalidad al descubierto, una realidad que no puedes dejar pasar, que te atrapa, te envuelve. Casos miserables, asesinatos sin razón. “La canción del verdugo” comienza siendo un hecho singular para convertirse en la realidad de todo un país. En fin, se murió Mailer, otro de los grandes. Nada que hacer, se vendrán sus películas ahora y convertirán a su enojada figura en un héroe de acción.

Van a hacerlo pedazos. Una dulce ironía.

4:49 de la mañana del día sábado, espero tipear un poco e ir a dormir. Hace unos días pensaba en el tema Teletón, tema de todos los años. No me gusta, no hay nada que hacer, no llamo a nadie por supuesto a no colaborar, pero por mi parte prefiero no hacerlo. Y más de una vez he tenido que escuchar eso de “es que algún día te puede pasar a tí”. ¿Es ese el mejor argumento para activar el chip solidario en cualquiera de nosotros? ¿Tenemos que estar asustados, temerosos del futuro, diciendo “voy a ayudar sino cuando tenga un hijo con discapacidad no voy a poder decir nada”? Es una perfecta encerrona moral, si me preguntan a mí. No tengo la más mínima duda de que es la razón por la cual mucha gente aporta a esta causa, no por una real gana de sentirse parte de algo, sino porque existe una obligación moral de por medio. En fin. No es tan importante, es una cosa que venía pensando hace días .
Pero se mezcla con otras cosas, hoy tuve miedo por primera vez en mi vida, de muchas cosas, y requerí de un buen abrazo para paliar un poco las cosas. He tomado la decisión, informada y consciente de dejar de tomar remedios para mi epilepsia mioclónica. Por años he probado todos los fármacos recomendados, algunos más de una vez, y sinceramente nada ha sido de real ayuda como mi gran y mejor amigo Ravotrill. La cosa es que hoy, mientras mi doctora me decía con resignación, “bueno, si es tu desición”, lanzó la clásica frase para que te arrepientas y dejes todo hasta ahí: te puedes morir.
Claro, no es común, pero la muerte súbita en pacientes con epilepsia es un riesgo real y del cual mi doctora tenía que informarme: no hacerlo sería poco inteligente. La cosa es que es el clásico argumento con el que mi vieja diría -lo dijo, de hecho- “ah, no, vuelve a tomar remedios”. Yo en ese momento en la consulta tragué saliva. Dije que bueno, que si existe el riesgo, se corre, pero que no por el miedo a una eventual reacción voy a vivir atemorizado y lleno de pastillas. El miedo es un argumento sumamente fuerte, que en un determinado momento, cuando sales al patio y miras al cielo y piensas en lo que realmente significa, aterra. ¿Y qué es una muerte súbita en epilépticos? Básicamente eso, una crisis donde te mueres sin mayor explicación. Bueno, a decir verdad no es tan común. La otra opción es un tratamiento crónico sólo por el hecho de que tengo miedo. E insisto, no se puede vivir prisionero del miedo.

Creo que todos le tenemos a la muerte, pero en mi caso personal no es tanto a la muerte en sí como a ese segundo terrible en que te das cuenta de que has vivido sin ser un aporte en nada.

Pero claro, ese momento inevitable sólo depende de cómo lleves tu vida.

La ecuación Sabat

La ecuación Sabat 2

La primera foto es de la esquina de Eliecer Parada (y Manuel de Salas) con Simón Bolivar, donde hace años no había edificios. Hoy se pueden ver dos, uno de ellos se llama, irónicamente, “La guinda de Ñuñoa” y es de 20 pisos. La foto de abajo es otro edificio bajando por Simón Bolivar, esquina de Holanda, donde se aprecian las que serán las nuevas ciclovías de Simón Bolivar, por Ñuñoa. La pregunta que salta a la vista es, ¿se justifican un par de kilómetros horizontales de cemento por unos cientos verticales? En Ñuñoa por estos días, ya que se vienen las elecciones municipales, hay unos carteles que dicen “Cumplimos: Ñuñoa baja su altura en el 70% de su terreno”. Bueno, están haciendo un edificio en García Moreno con Echeñique, y claramente el desastre ya quedó. Parece que Sabat cree que puede mover el plan regulador dependiendo de si viene saliendo o entrando de las elecciones. Así que habrá que pensar, quién sabe si usted lo elige de nuevo, vuelve a modificar el plano regulador.

Full disclosure: no boté por Sabat la elección pasada y desde esta humilde tribuna haré lo posible porque no salga elegido nuevamente. Aunque no me lea mucha gente, me sentiría mal sin decir lo que siento como vecino y como víctima de este masivo levantamiento de edificios en mi sector.

Otro cortometraje de los que hicimos en primer año. Este fue gracioso porque lo grabamos en el departamento de Felipe Bello, quien ese día tenía un cumpleaños y en medio de rodaje él y su amigo -el “actor”- se fueron al carrete y nos dejaron trabajando en la locación. Eso significó que, una vez más, el equipo técnico tuviera que actuar. Seba Monreal, quien ahora es director de Foto, y yo, nos prestamos. La chica del corto es Francesca, una amiga. Hace tiempo que no la veía pero el otro día fue a un carrete. Este fue su debut cinematográfico. Años atrás. 2004. Como pasa el tiempo, rayos.

Martes. Son días agitados estos, se viene el rodaje de “El Manto”, y todo avanza, por el momento, bastante bien. Ya tenemos protagonista para “La Comiquería” -es una sorpresa que les daré pronto- y por otro lado este blog ha salido estos últimos días en wtf.microsiervos.com, lo que ha subido mucho sus visitas. Mi amigo Jorge me decía que va a terminar siendo un blog geek, pero en realidad mientras hayan historias como la de esta noche, no lo creo. Todo parte por la horrenda campaña de Ron Mitjans, esa que dice “Porque de Plaza Italia para arriba se celebra igual que de Plaza Italia para abajo”, esa que miente y que oculta descaradamente que su producto es derechamente parafina, que es asqueroso y que causa unas resacas traídas directamente del mismo infierno. Entonces empecé a recordar cosas, y ahí cagó todo. No me la puedo contra ciertas cosas.

Juan fue mi primer compañero de borracheras y coincidentemente la última vez que lo vi fue tras un carrete en el que dejamos a un metalero botado a la punta del cerro. Tras eso, él estrelló su auto contra un camión en el cajón del Maipo. Muy probablemente estaba ebrio.

Años antes, cuando empezamos a probar alcohol, bebíamos en su pieza cuando sus viejos se dormían, para no despertarlos, había que abrir la ventana del cuarto piso y empezar a mear hacia abajo. Era una tarea compleja, porque a medida que se iba acabando el copete, los balanceos hacían más complicada la maniobra; recuerdo que más de una vez terminamos -era un ventanal grande- cada uno apoyado con un brazo a un extremo, y abrazados apoyando los hombros, meando hacia abajo. Un ejercicio de confianza, supongo.

Le sacábamos el vino tinto a sus viejos, a mi nunca me gustó mucho pero por esos días había que probar de todo y hasta que las velas no ardierasn. Por esa época descubrí que de vez en cuando tenía unos saltos medios extraños, aunque no lo sabía todavía, tenía que ver con epilepsia, falta de sueño, y alcohol.

Muchas veces fuimos a la playa, recuerdo una ocasión en particular en la que durante la primera noche, me emborraché como idiota y terminé envuelto en una frazada amarilla vomitando todo. Caminando y vomitando. Era patéticamente gracioso. Me bautizaron como “El Dalai Lama”. A la noche siguiente, fue el turno de Juan, que vomitó toda la noche en la cama junto a la mía. Juan roncaba muy fuerte -toda su familia es así- y cuando yo notaba que se estaba quedando sin respirar, sabía que venía el vómito. Entonces me tocaba poner una palangana. En un momento Juan despertó, y ebrio, me dijo “Ohh, que loco, que buen amigo, cachai cuando voy a buitrear por como respiro”. Luego volvió a dormir. Nunca recordó este diálogo. » Leer el resto de esta entrada..

Fotos del último viaje a Cartagena. Siempre hay algo para ver.

Liberen a Segurito

Liberen a Segurito

Alojamiento tenebroso

Alojamiento Siniestro

Vocación.

Carabinero desde Chico

Oxímoron: 1. m. Ret. Combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido. (RAE)

Oxímonon

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Sobre mí:

Productor audiovisual, Escritor.
Ciclista urbano y fotógrafo aficionado.

    • Festival Chilemonos.

      Del 25 al 29 de Abril se llevará a cabo en Santiago el Festival de Animación Chilemonos, donde se juntará la crema y nata de la animación nacional. Habrá muestras audiovisuales y estrenos, competencia nacional, internacional y de escuelas; exposiciones, talleres, foros, charlas y demases. Las sedes son el centro cultural GAM, el Centro Cultural Palacio de la Moneda, y el Centro Arte Alameda. En la página web del Festival pueden revisar la programación por fechas y sedes,  los invitados internacionales y las actividades en general. Nos vemos allá.

    • Tin Tin en el cine.

      La semana pasada llegó por fin a los cines "Las Aventuras de Tin Tin: El secreto del Unicornio", la primera de tres películas en esta adaptación de Steven Spielberg y Peter Jackson del famoso comic de Hergé. Les he contado en otras ocasiones que soy un gran fanático de esta saga: pues bien, la película no decepciona. Es realmente increíble, tiene acción, humor y aventuras. Si no conocen al personaje, simplemente imaginen que van a ver Indiana Jones y listo. En cualquier cine del país.