Archivo para el mes de mayo 2008
Estaba chateando con algunas personas sobre el evento paranormal que movió violentamente una silla hacia mi cama anoche, y cada uno tiene su propia teoría, lo que refleja más que nada lo diferentes que pueden ser las posturas ante este tipo de cosas.
Porque a diferencia de un video UFO, o de una historia que te cuentan, esta vez tienen que haber teorías porque el suceso pasó. Insisto en que fue de lo más extraño y que jamás me había pasado algo así antes. Entonces veamos las diferentes teorías:
- Escepticos: no pasó nada. De hecho, puede ser. Yo había intentado sin éxito dormir hasta pasadas las 1:30 am, hora del suceso, cuando decidí voltear y usar el laptop, momento en el que la silla se acercó a la cama. Pero ¿y qué tal si efectivamente me quedé dormido y soñe que se movía la silla? Claro, podría ser tan real que tendiera a la confusión. Pero hay un par de cosas que le juegan en contra a esta teoría: entre la silla y la cama había una botella de agua mineral de 1,6 litros que se cayó, y lo primero que hice después de mover la cama fue recogerla. Además de que, claro, sé que estaba despierto. Es la alternativa más aburrida pero no deja de ser.
- Fantasmas: seres de ultratumba que se pasean por mi pieza y en un momento determinado, en alguna dimensión extraña, entran en contacto con lo material y lo mueven. A favor de esta teoría está el hecho de que en mi casa siempre andan diciendo que penan, mi vieja me ha contado de sonidos raros y cosas, pero yo jamás he visto o escuchado nada, y claro, no creo en esas cosas. Por eso es que tampoco me parece posible. O sea, ¿alguien sentado en la silla viéndome dormir…? No fucking way. No me gusta mucho. Mi favorita es la tercera:
- Telekinesis: en la mañana Jaime me decía “pero weon, la opción más posible es la más logica… ¿fantasmas o el poder de la mente? En realidad cuando me volteé yo quería que la silla se acercara. ¿Podrá ser? Imagínense que el estado de somnolencia haya ayudado y de pronto salió una fuente de energía que movió la silla ese medio metro hacia mí. A favor de esta alternativa están lo raro que me sentí en ese momento, en especial el dolor de cabeza.
Claro que el “cómo me sentí” de anoche sirve tanto para la alternativa 1 como la 3. Pero si dejamos de lado el escepticismo, las otras dos son realmente opciones. Porque claramente algo extraño pasó anoche en mi pieza, ¿estará en nosotros, dentro, oculto por ahí, la capacidad de mover objetos, será tan potente la fuerza de voluntad? Y la otra opción es más aterradora, porque significaría que efectivamente existe la vida más allá de la muerte, y de ahí cuantas cosas más, el cielo, el infierno, etc. Las posibilidades son enormes.
Algo extraño pasó anoche en mi pieza y lo único que sé es que quiero que vuelva a pasar.
No estoy webeando. En mi pieza hay una cama y una silla y les juro que la silla acaba de chocar con la cama. No es broma. Es primera vez en mi vida que me pasa algo así, que los muebles se mueven solos y estoy cagado de miedo. Que terror. Fue impresionante, intento recordarlo y mi cabeza no lo entiende, no tiene sentido, no puede ser.
La silla se acercó a la cama. Violentamente. Fue asombroso. Estoy muerto de miedo.
Y para más se me ocurre llamar a Isabel y le cuento y su forma de tranqulizarse me tiene todavía con los ojos abiertos.
-Relájate, debe haber alguien cuidandote sentado en la silla.
¿Y cómo duermo ahora?




