DISCLAIMER: La siguiente es una bitácora de viaje de índole más o menos personal. Si no te interesan estas aventuras, quizás quieras revisar estos consejos prácticos para hacer cicloturismo.
Martes 29 de Julio, cómo avanza el año. Son la 1 y media de la mañana y estoy en cama, resfriado. Curiosamente caí en cama en exactamente la misma fecha del año pasado. Hace 12 meses atrás estudiaba y trabajaba; hoy, no hago ninguna de las dos cosas. “Busco pega por primera vez”, ese es mi estado, aunque ya he trabajado varias veces es primera vez que lo hago sin estar estudiando. No es sencillo cuando eres productor de cine, tienes que partir de asistente y ese tipo de cosas no aparece en internet. Este es el mundo de los pitutos y bueno, ya que no tengo muchos, no me queda otra que imprimir cvs e ir dejando en productoras. Por estos días, debido a mi resfrío, los mando también por mail, a una enorme lista que Isabel recopiló para mí, de más de 50 potenciales lugares para trabajar.
En eso he estado este rato, mandando mails, recordando que cuando trabajaba en Retaguardia siempre llegaban correos de gente ofreciendo sus servicios. Somos muchos, parece. Habrá que confiar en que salga algo, soy bastante bueno así que en realidad prefiero demorarme un poco y conseguir una buena pega que aceptar lo primero que salga, cosa que suelo hacer. Y es en esos momentos -dios, acabo de estornudar cuatro veces- cuando me dan ganas de tomar mi bici e ir a recorrer el mundo, olvidarme de pegas, trabajos, correos, de tener que demostrarle al mundo que eres un weón capaz… ganas de pedalear lejos, de irme con Isabel a lugares que aún no conozco, o en su defecto, recordar los días del verano que pasamos juntos en el sur. La bitácora de viaje ayuda en algo. En especial esos días de tranquilidad en Entre Lagos, cuando tenía en la cabeza un rodaje que se venía, pero el futuro aparecía como una nebulosa. Como aún, por estos días, lo es.

Día 13.
Amaneció y dormimos siesta mientras el terrible bullicio del familión de al lado anunciaba un fin: se iban del camping. El papá, la mamá y los casi 10 hermanas junto con un pobre cabro chico llamado Felipe a quien trataban pésimo. Pobre. Y todos con ese acento sureño, hablando cantadito, como no quieren que se me pegue.
Salimos de la carpa sólo para ir al lago, pero Isabel empezó al tiro con ir a ordenar e ir a comprar, uno no se puede meter al agua cuando ya lo están sacando.
Queda media bolsa de carbón, con lo que queríamos hacer hamburguesas para el almuerzo y la tarde, la idea era gastar el poco carbón ahora y conseguir que nos dieran un par de leños en una casa cerca que tiene una vereda llena de madera, pero el tipo no nos quiso dar ni vender. Menos mal que el viejo del camping se apiadó y nos convidó algo de fuego que le había sobrado, lo traje en dos paladas, y a la rápida, improvisamos un rico almuerzo: puré, hamburguesas, lechuga y tomate con cebolla. La bebida de 1.1 litros sale $390 así que hemos comprado estos días. Eso sí, ya no queda dinero para nada. Según Isabel quedan $4.000 para dos días. Así que habrá que olvidarse del WD-40 y sobrevivir con eso hasta el sábado. » Leer el resto de esta entrada..