Cerca de mi casa, en la farmacia Ahumada de Brown Norte con Simón Bolivar, se produce un curioso efecto con las luces del cartel de L’oreal en el que aparece Andie McDowell. Resulta que si lo ves por el otro lado, aparece nada más y nada menos que… ¡el diablo! O un ser muy terrible, como sacado de Evangelion.
Tiene que ver con que son dos carteles que miran a dos lados diferentes y se sobreponen. La luz del farol hace el resto. Curioso e irónico para ser una marca de belleza. Me costó un mundo tomar la foto, porque la luz del flash anulaba el efecto. Valió la pena el frío. Los dejo entonces con el demonio mismo:
Hermoso y aterrador. Porque tú lo vales.




