La foto es de la web oficial de 24, y si, ¡es el fondo!
Hace ya varias semanas que partió 24, una de mis series favoritas y de las que varias veces he escrito acá. Se de gente que me dice “ah pero es que es la misma weá de siempre” y bueno, algo de razón tienen. Pero qué rayos, los fanáticos amamos a Jack y no cabe duda de que una vez más 24 demuestra ser la mejor, más bien la única serie de acción. Si dejaste de verla y no sabes si enganchar o no con la séptima temporada, te cuento que mi novia vio la primera temporada y con unos minutos de explicación, entendió de inmediato todo lo que pasaba ahora, así que quizás no sea necesario que te pegues una maratón con todas las temporadas anteriores. Si aún no estás convencido, acá hay 12 motivos para que, por lo menos, te lo cuestiones:
- Por Jack Bauer: claro, y es que ya sabemos que las cosas para Jack no están siendo fáciles, como bien vimos a finales de la sexta temporada, al borde de aquel abismo. ¿Cuánto más aguantará Jack ser una marioneta del gobierno? ¿Es la lealtad inquebrantable, a toda prueba… pase lo que pase? Ya hemos visto que Jack intentó reconstruir su vida, lo dieron por muerto y lo dejaron preso en China, pero curiosamente dejarlo vivo parece un castigo peor, pues no sabemos qué fantasmas tiene que enfrentar. Nos ayudó un poco ver Redemption, la precuela a esta temporada, donde Jack al parecer redime sus culpas -y escapa del gobierno americano- en África, lo que es parte importante de la trama actual. Pero claro, falta por saber mucho, qué paso con Kim, y también con Audrey Raines. Por otro lado Jack al comienzo del séptimo día, está siendo juzgado en Washington por torturas, en un intento por desacreditar a la desaparecida CTU, por lo que ya no es sólo que lo quieran desaparecer o matar… lo quieren hundir, el mismo país al que se ha dedicado eternamente a salvar.
- Porque ya no existe CTU: llámenme clasista, pero me gusta que en las series las agencias sean las reales, onda FBI, CIA, NSA, cosas por el estilo. En el mundo de 24 teníamos a CTU, la “Unidad Anti Terrorista”, pero seamos francos, a lo largo de tantas temporadas sólo coleccionaba fracasos, y era inverosímil que siguiera en pié después de tanto topo, explosión, bombazos, olas terroristas y demases. CTU era un lastre del que había que desprenderse, y la séptima temporada parte con eso, con un juicio a esa agencia que si bien triunfó, demostró ser bien ineficiente. Del punto de vista narrativo además cansaba ver siempre el mismo escenario, las mismas situaciones, los geeks ayudando a Jack, cosas por el estilo. En la séptima temporada tenemos el FBI y hasta el momento, capítulo cinco, la dinámica ha mejorado bastante.
- ¡Por Tony Almeida!, porque por muy inverosímil que sonara, el regreso ha sido mejor de lo que yo esperaba. Mis esperanzas eran pocas, pero siendo franco, ha sido super bien manejado. No les contaré mucho, para no arruinar la sorpresa si no han visto nada, pero éste es uno de los puntos fuertes de la temporada.
- Por la nueva locación: claro, porque ¡por fin! ya no estamos en Los Ángeles sino en Washington, ya no necesitamos excusas baratas para que el presidente vaya al otro lado del país, acá está la Casa Blanca, en el corazón de Estados Unidos. Pero además es un rico cambio en la fotografía de la serie, no tenemos ya ese clásico naranjo soleado de la costa este. Eso es sumamente refrescante, un cambio de ciudad se pedía hace temporadas y por fin los productores y guionistas tomaron la decisión correcta.
- Porque se parece a las tres primeras temporadas; todos entendemos que 24 es de Fox y que tienen que estirarla y vender hasta el cansancio, y esa era la sensación de las últimas temporadas, estirar el chicle hasta el cansacio. ¿Y cómo haces eso? Bueno, poniéndole más chicle al chicle. El sabor dura un poco más pero después quedas con más chicle y todo sin sabor. A qué me refiero, a que de pronto las cagadas que quedaban eran gigantes, una bomba atómica explotando en el capítulo cuatro, bombas por todos lados, olas de atentados extremistas, Jack torturando a todo mundo, al final era mostrar más y más violencia en vez de una mejor trama. El día 7 se parece hasta el momento a las primeras temporadas, se arma más lento pero más inteligente, más complicado, con sus giros como siempre pero sin esa necesidad de ir “escalando” en los malos para llegar a conocer al “más malo de todos”. Sin tanta brutalidad. Yo pensé que al final del capítulo 4 iba a quedar una cagada realmente grande y me sorprendí gratamente de que no fuera así. Recuerdo con alegría esa segunda temporada cuando la mitad de la serie tenía que ver con encontrar una bomba atómica. Acá pasa algo similar, todavía se está armando el puzzle y muy bien. » Leer el resto de esta entrada..















