Archivo para el mes de febrero 2009

Desde la semana pasada está en los servidores chilenos la versión 0.30 de Ikariam, un simpático juego para navegador que yo solía jugar en servidores españoles, hasta que empecé a jugar acá. La empresa GameForge tiene varios juegos en línea, yo he probado varios y son casi todos unas porquerías, con el único que logré enganchar fue éste.

¿De qué se trata Ikariam? La idea es construir una civilización en la antiguedad, partiendo de un pequeño terreno hasta expandirse, armar flotas, hacer crecer las ciudades, atacar y recibir ataques, y siempre manteniendo a tus habitantes felices. Es como jugar una versión de Civilization, pero 700 veces más simple. Claro, es un juego vía navegador, así que tampoco le puedes pedir demasiado. La gracia es que lo puedes jugar desde cualquier parte, así que si eres de esa gente que trabaja mucho frente al pc, puedes jugar sin que sea, como esos juegos en flash, una distracción, porque los edificios tardan en construirse, así que no es necesario que estés pegado a la pantalla viendo lo que pasa.

Jugar en Chile es especial. Un par de ejemplos, en cada isla hay un aserradero y una fuente de materias primas (azufre, cristal, mármol o vino) y la idea es que todos los jugadores tienen que aportar para su ampliación. En España todos aportaban, aún cuando sus ciudades fueran pequeñas. En Chile… casi nadie lo hace. Claro porque la mentalidad acá no es “progresar cada uno” sino “evitar que los demás progresen…aunque uno tampoco lo haga”. » Leer el resto de esta entrada..

Instalé OpenSUSE 11.1 y de inmediato noté que cada vez que reiniciaba el computador se me abría el Bug Buddy, el programita que te ayuda cuando algo cierra mal o se cae. Una falla, a estas alturas ridícula, es decir, en la versión 11.0 estaba bien, y se supone que subimos una versión y queda esto malo.
¿Qué hacer? Alguien cobarde y con poco sentido de la aventura diría “bueno, vuelvo a XP”, y claro, dejaría hasta acá su aventura con Linux. Pero alguien con las pelotas de Indiana Jones buscaría en Google y quizás, con un poco de suerte, llegaría hasta acá. Lo que vamos a hacer es deshabilitar esta herramienta. Les confieso algo. Iba a escribir esta entrada hace mucho tiempo atrás, pero por cosas de tiempo no pude. De pronto, hurgeteando, encontré unos pantallazos viejos que iba a usar, pero como ya arreglé el problema… ¡había olvidado que existía!

Eso es por si creen que van a extrañar el Bug Buddy… pues la verdad es que no. Empecemos.

Lo que hay que hacer es editar tu fichero profile, para eso, como ya vimos previamente, necesitamos que navegues como superusuario, ¿lo recuerdas? Bueno, está bien, tampoco yo tengo tanta memoria. Mejor que antes de seguir, leas esta entrada. ¿Listo? Sigamos, navega como superman y anda a

Sistema de archivos > etc > profile


From OpenSUSE desde cero.

¿Encontraste el archivo profile? Cargalo y anda al final. Lo que vamos a hacer es darle al ordenador la instrucción para deshabilitar el Bug Buddy, para eso, al final del archivo profile, añadimos lo siguiente:

# Disable Bug-Buddy
export GNOME_DISABLE_CRASH_DIALOG=1


From OpenSUSE desde cero.

Y listo. Con eso no volvemos a ver al Bug Buddy. Cierro la transmisión ahora porque son las 2am y tengo que despertar temprano para ir a la piscina mañana. Nos vemos.

Éste ha sido un verano bien movido. He estado trabajando en el G-Max del Parque Arauco con gente muy buena onda, y para llegar allá me he valido de mi fiel bicicleta, la que desde comienzos de enero hasta ahora ha hecho unos… 350 kilómetros, muchos más de los 200 que anduve con Isabel por el sur en febrero del año pasado. Extraño esos días viajando en bicicleta por esos lugares tan lindos, y espero ansioso tener de nuevo esa libertad para tomar decisiones con respecto a la temporada estival.

Pero por mientras estoy acá, en esta ciudad por la que pedaleo todos los días, y la verdad es que  no he tenido mayores problemas. Pero mi tema son siempre los taxistas, creo que son la gente más peligrosa que anda por las calles, y el otro día durante mi pequeño incidente con un taxi que abrió su puerta repentinamente, recordé una cosa que nos pasó con Isabel a fines del 2008.

Ella había salido una hora más temprano de su trabajo un viernes, creo, y nos juntamos y tomamos un colectivo en el paradero 14 e Vicuña, abajo, en el Unimarc. Esos colectivos son súper buenos por que funcionan toda la noche, y también porque a las velocidades que andan uno llega volando a la casa. El problema es que son selectivos, respetan sólo algunas leyes del tránsito, cosas como lomos de toro, o semáforos en rojo por las noches, como que dan lo mismo. En fin, serían las siete de la tarde. Subí adelante y partimos, y de inmediato noté que el tipo conducía como las pelotas. Isabel siempre toma estos colectivos y ha tenido más de un choque, pero a mi nunca me había pasado nada. En Avenida La Florida con Walker Martínez el tipo iba por la derecha y quiso doblar a la izquierda, en una maniobra de esas que hacen los taxistas, imprudentes y muy rápidas, el tipo se metió en la pista por la que una de esas micros estilo “gusano” Transantiago, iba a virar. La micro empezó entonces a apretarnos, mientras el colectivero quedaba apretado intentando salir.

Dieron la verde y la micro partió, abollando el colectivo. Pero siguió de largo, y nuestro chofer, con instintos de Eliseo Salazar, salió a la persecución, poniéndose por delante, intentando que frenara. Por fin lo consiguió, y se bajaron y empezaron a discutir. Nosotros mientras tanto esperábamos que llegara otro colectivo a llevarnos a destino. Pero entonces llegó un amigo del colectivero, que empezó, sorprendentemente a dar su propia versión de los hechos, y a contar cómo había pasado todo, sin haber estado ahí. Que el chofer del colectivo había tocado la bocina y que el chofer de Transantiago no había pescado, y el resto de los pasajeros se inclinaron por esa ridícula versión. De pronto yo no aguanté más y le dije que basta, que era su culpa, que si conducía como las pelotas no podía esperar otro resultado y que jamás había tocado la bocina. Es rara como es la gente, pero de inmediato empezaron “no, si tenís razón, si no hubo bocinazos”, etc. En fin, llegaron los carabineros y me querían tomar los datos para ser testigo,  quise decirle algo así como que no reconocía su autoridad ante mí y que desconocía al estado, que seguía los preceptos de David Thoreau, pero simplemente le dije que me daba paja ir a declarar. Más de una hora después llegó otro colectivo que nos llevó a destino.

¿Les dije ya que ese día Isabel había salido una hora antes? Bueno, la perdimos en esta estupidez. » Leer el resto de esta entrada..

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De seguro una de las mejores frases que he visto este año en cuanto a campañas universitarias. Ya sé que por la crisis las cosas no andan bien pero llegar al punto de inventar la frase “Profesionales para tecnologías que todavía no se inventan” es complicado. ¿Se imaginan la primera clase?

Bienvenidos. Hoy veremos el Biotuglosfador, que será inventado por Brian Benson en 2014. Cuando eso ocurra, les ahorrará horas y horas de pega, y todo lo que les diga en segundo año el profesor Soto, dejará de ser válido.

Fabuloso. Abajo, la foto completa, tomada en la estación Cristóbal Colón del Metro.

Publicidad engañosa. Por lo bajo

feria-del-libro-usado1Ya está abierta, desde el 29 de enero y hasta el 15 de febrero, la Feria del Libro usado que todos los años organiza la Universidad Mayor, y que para mi es un imperdible de este aburrido y caluroso febrero, compras libros a precios razonables para ir leyendo durante el año.  Así que ya saben, todavía tienen tiempo para ir a darse una vuelta. Esto queda en la Universidad Mayor, Santo Domingo 711 [Mapa] cerca del Bellas Artes, está abierto de 11:00 a 22:00 horas y la entrada es gratis.

Eran un poco más de las seis y media cuando venía en mi bici por Alcantara llegando a Colón en dirección norte-sur,  cuando noté que se hacía un taco por lo que disminuí mi velocidad para acercarme a la luz roja. He notado que los automovilistas son tan estúpidos sensibles que prefiero no adelantarlos a todos en las luces rojas, todo para incentivar la paz entre quienes compartimos la calle, ya que, como imaginarán, después de sucesos como el video de la pelea entre un ciclista y una automovilista la semana pasada, uno intenta hacer su parte para que los ánimos no se calienten más de la cuenta. La cosa es que voy bajando mi velocidad cuando de pronto la puerta trasera de un taxi se abre, alcanzo a frenar y me golpeo la mano, entre el índice y el medio contra la puerta. Llegué a gritar de dolor. Adelanté y me sobé para callado. Detrás mío me alcanza una vieja de mierda señora.

-Uy, disculpa, no tenía cómo saber que venías -me dice.

Yo no le digo nada y sigo mi camino. ¿Es tan cierto eso? ¿Que no tenía cómo ver que yo venía? ¿O era cosa de mirar el espejo retrovisor del taxi, o mirar hacia atrás, en otras palabras estar más atento a lo que  pasa fuera del pequeño mundo interior de cada uno?

Seguí pedaleando y empecé a pensar en los accidentes que he tenido en bicicleta a lo largo de mi vida.

Cuando era muy niño, quizás unos cinco años, mi hermano mayor y yo jugábamos en la plaza cerca de mi casa. Él tenía una bicicleta, yo no sabía andar. Me pidió que me tendiera en el piso e intentó saltarme, pero sólo logró pasarme la bicicleta encima.

Luego, años más tarde, mi vieja caminaba por Emilia Téllez, yo iba en bicicleta a su lado. Era difícil manejarla a poca velocidad. De pronto la vereda se fue angostando, en medio de ella un perro durmiendo, al otro lado una de esas plantas enormes, llenas de espinas, donde por supuesto caí. Mi vieja pasó el resto de la tarde sacándome espinas de todos lados.

Por lo que más veces pude haber caído, las mioclonías, sólo terminé en el piso una vez, camino a la Universidad de Chile, donde estudié tantos años. » Leer el resto de esta entrada..

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Sobre mí:

Productor audiovisual, Escritor.
Ciclista urbano y fotógrafo aficionado.

    • Festival Chilemonos.

      Del 25 al 29 de Abril se llevará a cabo en Santiago el Festival de Animación Chilemonos, donde se juntará la crema y nata de la animación nacional. Habrá muestras audiovisuales y estrenos, competencia nacional, internacional y de escuelas; exposiciones, talleres, foros, charlas y demases. Las sedes son el centro cultural GAM, el Centro Cultural Palacio de la Moneda, y el Centro Arte Alameda. En la página web del Festival pueden revisar la programación por fechas y sedes,  los invitados internacionales y las actividades en general. Nos vemos allá.

    • Tin Tin en el cine.

      La semana pasada llegó por fin a los cines "Las Aventuras de Tin Tin: El secreto del Unicornio", la primera de tres películas en esta adaptación de Steven Spielberg y Peter Jackson del famoso comic de Hergé. Les he contado en otras ocasiones que soy un gran fanático de esta saga: pues bien, la película no decepciona. Es realmente increíble, tiene acción, humor y aventuras. Si no conocen al personaje, simplemente imaginen que van a ver Indiana Jones y listo. En cualquier cine del país.