Archivo para el mes de Mayo 2009

Martes. Por fin empieza a hacer frío en Santiago, se supone que cada mes se está comportando climáticamente como el mes anterior, por eso es que abril fue caluroso igual y recién el otoño lo recibimos en mayo. Algunos días de la semana me toca caminar por el centro de la ciudad, desde Plaza Italia hasta el Instituto Arcos, más o menos en Plaza de Armas, y venía pensando hoy en tanta noticia que hay de accidentes de tránsito, de jóvenes que mueren por culpa del alcohol en las carreteras. Ayer conversaba con Isabel y no es extraño darse cuenta que uno siempre tiene un conocido que ha tenido un accidente, o, en mi caso, un amigo que falleció al volante, mientras manejaba ebrio por el Cajón del Maipo.

Las leyes son ridículas al respecto, un parte pagado por los papitos jamás va a amedrentar a un pelotudo que se cree cool manejando medio ebrio, creo que a estas alturas uno puede decir con cierto orgullo idiota que “sobrevivió a la juventud”; yo estuve de copiloto con gente que al día siguiente no recordaba haber salido en auto, es raro pero cuando eres más chico como que no importa mucho. Por eso puedo decir con alguna certeza que las campañas de información con folletos no funcionan, que los comerciales lacrimosos de carabineros no llegan a la juventud, sino a sus padres. Que la multas no importan, porque los padres siempre las pagarán, que la amenaza de cárcel da lo mismo si no se cumple, que cuando eres joven ni la muerte es tan espantosa como para dejar de salir en auto a enfrentar la noche. ¿Cómo paras entonces un flagelo como éste, hay alguna solución inmediata, que no pase, una vez más, por mejorar la educación y crear una conciencia del respeto hacia los demás?

No sé. Hay un proyecto de ley que suena auspicioso, copiado de otros lados, como la mayoría de las buenas ideas, y es que tu licencia de conducir tiene “puntaje”, y vas perdiendo puntos por cada infracción que cometas hasta perder la licencia. No sé si debería perderse para siempre, en algunos casos hay que contar con que la gente tras unos cinco o seis años madura y entiende la gravedad de lo que hace. Eso podría ser un punto de partida.

Y mientras caminaba por esta fría mañana adentrándome en el corazón mismo de la ciudad, pensaba en otras leyes que cuando las vemos en otros países suenan a tonteras pero que si le das una vuelta de tuerca, tienen sentido. Ayer temprano daban un “reportaje” en el matinal de Mega sobre la famosa “puerta giratoria” de la delincuencia, y pensaba en el hadd del Corán, un castigo brutal que significa cortar las manos a los delincuentes. » Leer el resto de esta entrada..

Es la madrugada del 1 de enero de 2010, después de festejar y beber, te despides de todo el mundo y vas a dormir.

Cuando despiertas, notas algo extraño, te sientes más liviano, miras alrededor y tu pieza es otra. Entonces entiendes que nuevamente es el año 2000, tienes diez años menos, la oportunidad de corregir errores o de hacerte millonario si inventas el producto o servicio adecuado.

Pero también entiendes que pronto vas a olvidar todo, así que agarras un lápiz y un papel de tu velador y anotas un par de ideas geniales para el futuro.

La pregunta es, ¿qué anotas en ese papel?

Heroes

Reinterpretaciones propias de estos días. (¡Gracias por la foto, Isabel!)

Bibliometro

No soy muy de “guardar cosas”. Hace un tiempo bajaba series y las guardaba, llegué a tener todo X-Files, un respaldo de las temporadas de 24… cosas así, y un día, haciendo orden, boté todo a la basura. Compré un dvd que reproducía todo vía USB (con subtítulos incluídos) y dejé de quemar discos. Para siempre. Tengo amigos con colecciones increíbles de películas, tanto originales o copiadas. Las copiadas se acumulan guardando espacio en esos contenedores de cien o doscientos discos. Las originales usualmente las usan para adornar paredes, tienen en algunos casos el mismo efecto que esos preciosos libros Taschen, la gente los compra para adornar y no para leerlos. Las películas se ven una vez y luego se guardan para siempre.

Con los libros me pasa algo parecido, me encanta leer y durante mucho tiempo coleccionaba libros, hoy no entiendo muy bien por qué lo hacía, no quiero tener cosas, quiero leer cosas. Así mismo tengo discos originales que sólo guardan polvo. No sé. Creo que la gente se preocupa demasiado a veces de… cosas. Simples cosas, pedazos de papel, discos. Datos. Que deberían estar en nuestras cabezas y no en nuestras repisas. Adornando la imaginación más que las paredes.

Hace tiempo que no compro libros, como están las cosas gastar quince o veinte lucas en un hermoso ejemplar no es algo que esté dispuesto a hacer. Así que en abril pasado me hice socio del programa Bibliometro, un sistema que nació en Chile en 1996 y que es básicamente una biblioteca pública en estaciones del Metro. Depende de la DIBAM y ha tenido mucho éxito, siendo imitado en otros Metros, de Colombia y España. Podrian cambiar el logo eso sí, ya que es bastante horrrendo.

En fin. Aproveché de hacerme socio gratis por el día del libro, así me ahorré unos $3.000 aunque para estudiantes solo cuesta $1.000. La idea es que te puedes llevar hasta tres libros por 14 días, lo que para lectores ávidos como yo, ayuda bastante. Si te atrasas, pagas cien pesos por día por libro. Para hacerte socio necesitas tu carné de identidad y un comprobante de domicilio, la inscripción es instantánea, te hacen un carnét y puedes llevarte libros en el momento. Puedes renovar, en la misma estación que lo pediste, por otros 14 días, y devolver en cualquier buzón de las estaciones con módulos del servicio. El horario es de 9:00 a 21:00 horas, actualmente hay más de cien mil socios, 36.000 libros y 1.300 títulos. » Leer el resto de esta entrada..

Hace un par de semanas veía un capítulo de House en el que un tipo sufre el síndrome de encierro (o locked in, del que curiosamente hablábamos hace un tiempo por acá mismo con respecto al caso de Alberto Vega). Un doctor, al ver que aquel hombre no presentaba movimiento, de inmediato pensó en que tenía un buen corazón y que sería candidato ideal para un transplante. Creo que de algún modo es el miedo que mucha gente siente al respecto, en especial quienes somos lejanos a la medicina.

93 días duró el calvario mediático de Felipe Cruzat, el niño de 11 años que necesitaba un trasplante de corazón que jamás llegó. Se abrió un debate sobre la importancia de donar órganos y se hablaba de cierta obligatoriedad bastante ridícula: si es obligatorio ya no es “donación” de nada. Se habló también de un Registro Nacional de Donantes, de suponer que uno siempre va a ser donante a no ser que se exprese lo contrario.

Yo no soy donante, a decir verdad. Tengo una fe muy amplia en la ciencia médica pero no así en los doctores. Intento evitarlos lo más que puedo, he tenido un par de experiencias malas, doctores a quienes les fascina llenarte de pastillas, que se van a la segura sin considerar -y a ratos considerando pero ignorando- que los efectos secundarios de lo que recomiendan pueden afectar tu calidad de vida. Palabra clave: TU calidad de vida. Los doctores son… personas. Que hacen su trabajo y a quienes en realidad no le importas demasiado. Y que son víctimas de las circunstancias, o sea en los peores días de Felipe Cruzat me imagino cómo andaban todos los médicos de este país como vampiros buscando un corazón con el que pudieran salvar esa vida. » Leer el resto de esta entrada..

SudokuYa estoy inscrito (con el número 82) para el 2do Campeonato Nacional de Sudoku a realizarse el sábado 23 de Mayo en el Colegio de Ingenieros de Chile, en  Santa María 0508, Metro Salvador [Mapa]. Son 300 cupos y la entrada es liberada. La inscripción parte a las 9:00 y a las 10:30 comienza todo. Organiza los nerds la gente de Sudochi, visiten su página para ver las bases e inscribirse.

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      • ExpoComics 2010.

        ExpoComics2010 Este 20, 21 y 22 de Agosto en la Sala de Las Artes de la Estación Mapocho [Mapa] se llevará a cabo el 2do Salón Internacional del Comic, más conocido como Expo Comics 2010, con dibujantes extranjeros de Marvel, Disney y demases, y por supuesto creadores nacionales del tan vilipendiado noveno arte.  Entre otras actividades habrá una exposición sobre el Bicentenario de Chile, venta de comics, talleres, lanzamientos de nuevas publicaciones y conferencias. Pueden revisar la página oficial para tener más información.

        El precio de la entrada es de $1.500 para adultos y $1.000 para los niños, mucho menos de lo que gastarías llevando a la familia a comer porquerías al mall, y para quienes no vamos a centros comerciales, es otra chance de estar al día con lo que pasa en el escurridizo mundo del comic nacional.

      • La Momia Roja en papel.

        MomiaRoja Ya está Kioscos de Santiago Centro, Ñuñoa y Providencia, el segundo número de la revista de comic nacional La Momia Roja, colectivo que lleva un buen tiempo en su página web pero que recién ahora se pegó el salto a la pantalla grande. Es humor bastante ácido y fuerte, por lo que no es una recomendación para estómagos sensibles. Que yo me ría con las láminas del álbum "Bacuritas" no significa que a todo el mundo le tenga que parecer gracioso el tema de los sacerdotes pedófilos.   Si quieren conseguirla en kioscos tienen que literalmente correr, yo no la encontré en ningún lado y por suerte me topé con Christiano, quien me vendió un ejemplar y me explicó que la revista no dura mucho en los calles. Una de dos: la compran mucho o las juntas de vecinos piden que sea retirada ya que afecta la moral y las buenas costumbres. No como Maxim o H.

        Si no alcanzan, prueben en la tienda Shazam Comics. La revista sale sólo $500.