Archivo para el mes de marzo 2010

En 2011, de la mano de Steven Spielberg y Peter Jackson, debiera llegar Tintín: El secreto del Unicornio, que según entiendo junta los libros El secreto del Unicornio y El tesoro de Rackham, el rojo. Ya tendremos tiempo para hablar de Tintín, a medida que se acerque la película y vayan saliendo “fanáticos” de este gran comic francés.

Este artículo es sobre otro tema, que aparece en uno de los mejores tomos de esta historieta: Tintín en el Tibet. Antes, un poco de historia, sacado de la página de la Editorial Juventud:

Tintín en el Tíbet coincide con una época de graves turbulencias en la vida de Hergé, y su creación constituyó una verdadera terapia que le ayudó a salir adelante. Según nos cuenta el propio Hergé en aquella época, (año 1958), atravesaba una verdadera crisis y sus sueños y pesadillas eran casi siempre blancos. Estos sueños se repetían siempre y el autor se vio en la necesidad de acudir a un psiquiatra que le aconsejó que abandonara este trabajo porque nunca lo acabaría. Cosa que por suerte Hergé no hizo. No solo acabó Tintín en el Tibet, sino que, en la opinión de muchos, es una de sus obras maestras. El color blanco reina también en  casi toda la obra, pero esta vez no como una pesadilla sino como una depuración. Vemos aquí a Tintín en su vertiente más humana, muy preocupado por su amigo desaparecido y que emprende un larguísimo y peligroso viaje siguiendo un sueño donde lo ha visto con vida. Hergé da rienda suelta a su fascinación por Oriente y por los fenómenos paranormales: sueños premonitorios, telepatías, levitación…

En muchas aventuras de Tintín hay recompensas al final del camino, a veces se llevan oro de los incas, puede ser la fama, puede ser el castillo de Moulinsart, puede ser llegar a la Luna. Es el premio al final del viaje, que muchas veces enfrenta a los protagonistas contra mafiosos, revolucionarios o conspiraciones internacionales.

Sin embargo ningún viaje es tan peligroso como el del Tibet, y ningún enemigo es tan poderoso como la naturaleza. Tintín y su inseparable amigo, el Capitán Haddock, emprenden un viaje basados tan sólo en una corazonada de Tintín: su amigo Chang, quien viajaba en un avión estrellado en las montañas, se encuentra con vida. No es razonable ni lógico pero es el poder de la amistad el que mueve montañas. Cuando todo está en contra, cuando incluso los propios Sherpas y los monjes de la Lamasería les piden que abandonen su búsqueda, pues es imposible que Chang esté vivo, Tintín y Haddock persisten y lo logran. Es entonces cuando los monjes salen a recibirlos. El diálogo es conmovedor:

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PRECIOSO MAESTRO: ¡Te saludo, Corazón Puro!… Permíteme que como manda la tradición, te ofrezca esta bufanda de seda. Rayo Bendito nos advirtió de tu llegada, y he acudido a tu encuentro para inclinarme respetuosamente ante tí (…) Pocos hombres habrían osado lanzarse a una empresa semejante. Bendito seas, pues, por el fervor de tu amistad, por tu arrojo y tu tesón.

Luego el precioso maestro se dirige al Capitán Haddock:

PRECIOSO MAESTRO: Y bendito seas tú también, Trueno Rugiente, porque pese a todo, has tenido esa fe que mueve montañas.

La gente siempre anda buscando cosas que no necesita: blackberrys, ipads, mejores televisores, amigos por internet. Tener más dinero, tener un segundo auto, tener más contactos. Recompensas. Comprar cosas se convierte en un premio. “Logré tener un computador nuevo”. Mucha de esa gente ni siquiera subiría al Cerro San Cristóbal por un amigo. Menos por una… bufanda.

A un mes del terremoto, he pasado cerca de varios edificios calificados de inhabitables acá en Ñuñoa. No sé cuántos habrá en Providencia, Vitacura o Las Condes, pero nosotros estamos más cerca de Maipú e Independencia, al menos en cifras. Quizás el porcentaje final sea bueno, se pusieron a construir edificios como imbéciles por estos barrios, y sólo algunos están desahuciados.

Es un horror, claro, para quienes compraron esas cajas de fósforos esos departamentos, pues los seguros de los créditos hipotecarios benefician primero a las constructores e inmobiliarias -es la raja este país- y después a los compradores. Cuando tienes una casa y se cae, por lo menos queda la tierra. Cuando tienes un departamento y tu única opción es irte a otro lado, lo que te queda es un pedazo de aire en el medio de la nada.

Para todas las fotos: click si quieren agrandar.

La primera es del edificio Emerald de constructora Paz, en Irarrázaval.

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Los carteles dicen:

No tengo Paz

¿Me vendieron una torre de Pisa?

Mis hijos me preguntan, ¿cuándo volveremos a dormir en PAZ?

Después del salto, más fotos y más carteles. » Leer el resto de esta entrada..

Otro martes y por ende otro programa de Cuerpo C, como siempre junto a mi amigo Jaime desmenuzamos al hueso la actualidad nacional. Bueno, en realidad leemos el diario y hablamos de todo un poco. Es raro describir el programa, pero como siempre, cualquier comentario o sugerencia, se agradece, y de hecho tiramos al aire a quienes nos dejan saludos así que ya tienen un incentivo. De mierda, pero incentivo igual.

Por si quieren escuchar los programas anteriores, pueden ir a la página del programa en Podcaster. Nos vemos la otra semana.

Thermos

Cuando yo era chico me mandaban comida al colegio, quizás como en esos años no se había masificado el horno de microondas, la única opción para que el plato llegara caliente era ponerlo en un Thermo y una vez llegada la hora de almuerzo, mirar con pena como tus compañeros compraban papas fritas con hamburguesas y uno sacaba su charquicán de ese cilindro mágico y procedía a cucharearlo, medio frío, medio asqueroso.

Hoy siempre llevo comida al trabajo, por una razón muy simple: me dan un asco atroz esos locales con menús de tres lucas, donde llega un pollo pálido, triste, un pebre que lleva semanas en el refrigerador, un pan que ha visto pasar días mejores y un arroz todo pegado. He visto tanto CSI que cuando detecto un cabello negro en mi repollo mi mente hace un zoom y lo veo magnificado por mil. Soy delicado de estómago y la mejor solución es llevar almuerzo. Por supuesto que también es más barato, pero no es tanto lo que ahorras. Es como pedalear al trabajo o a donde estudias, es poca plata ahorrada pero los beneficios adicionales son lo importante.

Me imagino la reunión de publicistas para la campaña de Thermos: “Ya, hay que lograr que lo más nerd y perdedor del universo sea ahora algo cool, que llevar colación de la casa tenga onda“.

No es tarea fácil pero por suerte nuestros publicistas son geniales: contratamos a los tipos de la teleserie “escolar” de Canal 13, sí, a esos que tienen veintitantos años pero que igual hacen de escolares, al tipo ese que para la sesión de fotos hay que tenerle una afeitadora porque a las diez de la mañana ya va a parecer Engels y claro, a su pareja televisiva. Creo necesario aclarar algo, es obvio que para nosotros, los adultos, ver a gente mayor haciendo de colegiales es una tontera, pero para los escolares es precisamente la gracia, ya que son esos rasgos definidos, esa personalidad avasalladora, esa capacidad de diálogos inteligentes sin necesidad de que las respuestas se te ocurran al día siguiente, lo que ellos quieren ser.

Simple y sencillo. Contratamos a esos tipos rebeldes e inventamos una frase cool: “yo la llevo”. Si, la comida al colegio. Yo la llevo. Algunas frases más: “Como + sano”, “Ahorro dinero y energía” (esto es curioso, ¿por qué “energía”? ¿Tan cansador es hacer la fila del casino?) y una tercera: “Es + entretenido”. Pero lo mejor es la frase final: Uno para cada comida. Total, hay que vender estas mierdas, si de eso se trata. Yo no vi la teleserie, pero quizás hubo escenas donde los protagonistas de Corazón Rebelde comían de sus Thermos y después se iban a casa pateando las mochilas o quizás los usaban para jugar fútbol, cosa que se rompieran y hubiera que comprar otros.

-Mijito, ¿Y su thermo?
-Lo boté a la basura mamá.
-Ay, tan rebelde que me salio.

Un desastre publicitario más, quizás haya que ir anotándolos para, a fin de año, hacer los premios nacionales a las peores campañas. ¿Existirá algo así en Chile? Si alguien sabe, que me avise por favor.

Hace tiempo que Jaime y yo queríamos hacer un programa de radio para internet, en realidad lo pensamos tanto que nos dimos cuenta de que si hacíamos una pauta íbamos a seguir demorando el programa para siempre. Así que tomamos la idea original y nos juntamos a leer los diarios, en este podcast llamado Cuerpo C.

No sabemos todavía muy bien de qué se trata, éste es el capítulo 2 (ya que el piloto fue un experimento que colgamos en Podcaster y no pudimos bajar) pero ya tenemos cierta idea. Está ideal para bajar e ir escuchando en el transporte público. Qué mejor que dos tipos desinformados hablando durante 42 minutos de actualidad.

Esperamos -y agradecemos- cualquier tipo de feedback, opiniones y demases. Hasta si quieren mandar saludos o tienen alguna sugerencia, incluso del tipo “cállense y no lo hagan más”, todo eso sirve. En especial a nuestros amigos y a quienes nos conocen en persona, que tienen más probabilidades de pasar los 30 segundos de programa.

El programa debería también estar hosteado en el blog de Jaime que se llama Reseteado.

Nos vemos la otra semana.

Creo que durante los días del festival de Viña del Mar, interrumpido por el tremendo terremoto del 27 de Febrero, todos tuvimos la idea de que el humorista Bombo Fica, con sus chistes malos, sería comida para el tan llamado “Monstruo”, esa galería hambrienta y deseosa de poder destruir a alguien. La organización fue más inteligente este año y lanzó a los humoristas al comienzo del espectáculo, lo que nos ahorró momentos vergonzosos pero a la vez históricos. Yo fui uno de los muchos que pensó que Bombo Fica le iría como las pelotas, al igual que Felipe Pumarino, columnista de LUN, quien escribió su fantasía ucrónica personal días antes de que Bombo Fica subiera al escenario.

La columna tiene el sugerente título de “Bombo Fica, devorado por el monstruo”, y la pueden leer completa en este enlace.

Como las pelotas

“De corazón, espero que al amigo Bombo le vaya como las pelotas”.

Uno puede, humanamente, prejuzgar y juzgar todo lo que quiera, pero otra cosa es escribir en un diario de publicación nacional que “ojalá” que a alguien le vaya mal. Eso es tirar mala onda gratuita. Yo no vi el Festival ni a Bombo Fica, y me sigue sorprendiendo que le haya ido bien. La cosa es que al día siguiente del “Bombazo” como calificaron los medios la actuación del humorista, el mismo columnista Felipe Pumarino, apelando a la mala memoria histórica de este país, se disculpa en la columna Perdona, querido bombito.

Fracaso

“Sé apreciar el humor modesto y sin pretensiones de sociología: jamás deseé tu fracaso”

Claro, cuando se ponen las dos columnas al lado,  se nota mejor la olímpica voltereta del columnista. Por eso digo que la prensa en este país tiene una soberana confianza en que nadie recordará lo que se publicó el día anterior. Lo impresionante de esta frase es que además puedes traducirla como “si, a mi también me gustan los chistes de curados y de la cintura para abajo”. Todo mal.

Da para una reflexión sobre cómo la prensa afronta y se adapta al hecho de una nueva comunicación, contrata “blogueros” y se abre a los comentarios por internet. Un bloguero por definición puede cambiar de opinión, en parte es lo que define a una página personal, mandarse condoros, equivocarse, aprender. Pero uno supone que un “columnista” de un diario es alguien que tiene más o menos claro para dónde va en la vida, que no va a cambiar de parecer porque todo el mundo le demuestre que está equivocado. Algo así como Hermógenes Pérez de Arce, odiado y amado por partes -supongo- casi iguales. No me caerá del todo bien, pero por lo menos no practica el deporte nacional de resguardarse tras las murallas de papel de los diarios nacionales ante cada tontera que sale de sus dedos.

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Sobre mí:

Productor audiovisual, Escritor.
Ciclista urbano y fotógrafo aficionado.

    • Tin Tin en el cine.

      La semana pasada llegó por fin a los cines "Las Aventuras de Tin Tin: El secreto del Unicornio", la primera de tres películas en esta adaptación de Steven Spielberg y Peter Jackson del famoso comic de Hergé. Les he contado en otras ocasiones que soy un gran fanático de esta saga: pues bien, la película no decepciona. Es realmente increíble, tiene acción, humor y aventuras. Si no conocen al personaje, simplemente imaginen que van a ver Indiana Jones y listo. En cualquier cine del país.

    • Festival CineB 4.

      Del 4 al 13 de Noviembre se realizará la 4ta versión del Festival de Cine B. La idea es llevar a la pantalla un grupo de películas y cortometrajes independientes, de bajo presupuesto, de estudiantes o que simplemente no pueden exhibirse en otras salas. Son 700 películas, más de 40 en competencia, 18 salas en Santiago y 8 sedes en regiones. Puedes revisar la página oficial para más información sobre la programación, lugares y precios.