Archivo para el mes de enero 2011

House_s7e10

La temporada 7 de House ha estado bastante buena, la compleja relación entre House y Cuddy, sumado a los líos personales del equipo médico le han dado un condimento especial a los primeros capítulos. En el episodio 10, el último que emitieron en Estados Unidos, titulado Carrot or stick, al doctor Robert Chase le “hackean” su “facebook” con una foto donde aparece desnudo y bastante disminuido gracias a un trucaje. Averiguando, la foto fue tomada en el baño de un hotel, en el matrimonio de Sandford Wells, administrador del Hospital, ocasión en que un recién divorciado Chase se acostó con tres mujeres diferentes en la misma noche.

Tras seguir diferentes pistas y entrevistar a las tres sospechosas, finalmente el pobre Chase llega donde Alí, la hermana de Nika, una de las chicas involucradas.

Chase le pregunta por qué está siendo atacado, y ella responde:

-Si en verdad no tienes idea, entonces te mereces esto.

A lo que el doctor Chase contraataca:

- Toda esa creatividad y energía que empleaste para hacerme bromas… parecía que estabas tratando de demostrar un punto. ¿En verdad no quieres decirme qué era?

Alí vuelve a la carga y se produce este diálogo::

- Realmente eres un gran fanático de las películas de John Hughes. Inexplicablemente prefieres Some Kind of Wonderful a Sixteen Candles, aunque eso probablemente es porque…

- Mary Stuart Masterson se veía sexy con sus guantes de piel. Nosotros hablamos en la recepción. ¿Por eso me odias? Fue divertido.

- Fue genial… Hasta que mencioné que no duermo con hombres en la primera cita. Y luego dijiste que tenías que ir al baño, y nunca volviste. Las acciones tienen consecuencias.

- ¿Buscas venganza contra cualquier tipo que actúe como un imbécil? Podría ser un trabajo a tiempo completo.

Ella duda un segundo, y vuelve a la carga:

- Cuando estábamos hablando, parecías un tipo en verdad agradable. Así que, o eres un gran actor, o eres un buen tipo que perdió su camino. Cual fuera la razón, parecía que un poquito de reforzamiento negativo estaba garantizado. Actualmente, tu contraseña es “Great Big Ho”. Cámbiala de nuevo a cualquier cosa excepto “contraseña”.

- Oye, lo… siento.  Déjame demostrártelo llevándote a cenar. Seguido por no acostarme contigo. Hablo en serio.

Y ella responde, muy convencida:

- Jamás en tu vida.

Así las cosas. La lección es obvia: no usen contraseñas simples en internet. Y sigan viendo House, a ver que pasa con el pobre y divorciado doctor Chase. Nos vemos.

Hueso carnuo

¿Querís probarte el hueso carnudo?

Que fino.

Esta foto la tomó mi colega Gabriel desde la micro, una vez que me vio pedaleando por la ciclovía de Antonio Varas, como todas las mañanas. Adivinen quién de los dos llegó antes a la oficina.

Pedaleando

Alguna gente me conoce, no sólo soy un ciclista urbano sino también un productor audiovisual medio mañoso; el año pasado hice en este artículo un resumen de cuánta plata ahorras si viajas en bicicleta todos los días a la pega. O bueno, casi todos los días. La idea era dejar de lado el famoso “más o menos”; uno siempre puede intentar achuntarle a cuánta plata deja de gastar en trasporte público al pedalear por la ciudad. Otros pueden intentar calcular las calorías o el tiempo. Pedalear tiene tantos beneficios que el hacer este tipo de artículo es una manera de aterrizarlos, poner el dato duro en el papel -en este caso una planilla de cálculo de Google Docs- y sacar ciertas conclusiones. En lo personal el 2010 fue un año tranquilo en lo laboral, con esto me refiero a que tuve una ruta relativamente corta, centrada en la ciclovía de Antonio Varas, desde Ñuñoa hasta Providencia. A diferencia del 2009, donde entraba más tarde a trabajar en un centro comercial, durante el 2010 entré siempre a las nueve de la mañana. Los días que me tocó ir en transporte público descubrí otro beneficio de la cleta, y es el llegar despierto y sin tanto sueño a sentarse en una oficina de 9 a 6. Reírse del taco de autos.

El primer gráfico se refiere a las distancias recorridas durante el año 2010. Se aprecia una regularidad durante los meses de Mayo a Junio, llegando a su peak en Agosto, con la llegada del calor. Para que hagan una idea de la ruta que hice durante la mayor parte del año, acá van unos datos de un día cualquiera, sacados con el odómetro:

  • Kilómetros: 3.68
  • Duración del trayecto: 13:37
  • Velocidad promedio: 16.2 kh/h.
  • Velocidad máxima: 26.7

El gráfico es el siguiente:

Enero y Febrero presentan menos kilómetros recorridos ya que estaba trabajando free lance, no tenía por qué salir de mi casa todos los días.

Dicen que la bicicleta es ideal para recorridos de aproximadamente 7 kilómetros durante la ciudad. El año 2009 por ejemplo yo hacía diariamente un recorrido de cerca de 15 kilómetros entre la ida y la vuelta. El año 2010 fue de más o menos 7,5. La mitad. Miren el siguiente gráfico:

Como les dije antes, el 2009 anduve muchos más kilómetros arriba de mi bici. Para que se hagan una idea:

  • Año 2009:
    Total kilómetros: 2,870.71
    Promedio mensual: 239 km.
  • Año 2010:
    Total kilómetros: 1,488.54
    Promedio mensual: 124 km.

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Venta Diurna

Supongo que tanto trabajo bajo tierra le pasó la cuenta a la gente de la Estación Intermodal de La Cisterna, quienes hace tiempo llevaron a cabo todo un hito comercial: la primera venta diurna.

Que haya ventas nocturnas puede ser raro y medio ilegal, las ventas diurnas… son ciertamente más comunes.

Yo miraba este cartel y le encontraba algo raro… pero no sabía qué… a veces la normalidad tiende a confundir a la gente.

Hay momentos en la vida en los que uno no sabe bien qué está haciendo, y a falta de enfrentar la verdad termina inventándose toda clase de explicaciones inútiles y argumentos imposibles que se desarman a la primera vuelta de tuerca.

En esos momentos vale recordar la frase de Rurouni Kenshin, el samurai vagabundo creado por Nobuhiro Watsuki, uno de mis mangas favoritos, a pesar de que la serie de animación no sea de la mejor calidad. La cosa es que a finales de la era Tokugawa, Kenshin Himura era un samurai siniestro e implacable. Sin sentimientos, sin miedos. Su trabajo era matar y lo hacía mejor que nadie.

Después de la era Tokugawa, y durante los diez años que duró la instalación del régimen Meiji, Kenshin desapareció, se hizo un vagabundo y volteó el filo de su espada, para no volver a matar. Fueron diez años de reflexión tras los cuales empieza el manga. En el primer capítulo Kenshin se encuentra con Kaoru Kamiya. Ella es una bella kendoka que persigue a un estafador que busca desprestigiar el buen nombre del Dojo de su padre, donde se practica la extraña filosofía de la “espada que protege la vida“.

Kenshin se enfrenta a los malos. Uno de ellos le pregunta:

¿¡Otra vez tú!? ¿También crees en la teoría de “la espada que protege la vida” (…)?

Y Kenshin replica:

No.

La espada es un arma. El kendo es un arte de matar.

Ésa es la verdad del Kendo. Por más que se adorne con bellas palabras.

Las intenciones de la señorita Kaoru son propias de alguien que nunca se ha visto obligado a matar. Pero…

…a pesar de todo…. prefiero ese ideal que la verdadera naturaleza del Kendo.

Es verdad. Es muy diferente inventarse mentiras y creérselas, a inventarse mentiras y reconocerlas como tales porque a uno le gusta, o se siente cómodo en esas farsas, en esos tijerales imaginarios.

No es que todos tengamos diez años de vagabundeo para reflexionar, pero vamos, que de los 20 a los 30, algo se debe haber aprendido.

Ciclovía como pista de emergencias.

Un par de historias:

Hace años atrás me tocó volver de la playa con un grupo de amigos en un auto que cada 20 kilómetros se paraba y había que empujar. Paramos en la ciclovía de Santa Isabel, antes de llegar a Vicuña Mackenna. Los ciclistas nos miraron feo, pero bueno, no había mucho que hacer.

La semana previa al año nuevo, iba pedaleando por la ciclovía de Antonio Varas cuando vi un auto enorme que tapaba casi toda la ciclovía. Una pareja de ancianos estaba esperando que el portón de su edificio se abriera. Como siempre, me detuve y esperé que pudieran pasar.

En eso un ciclista me adelanta muy rápido y le golpea el auto a los viejos, la señora reacciona muy alterada y le intenta gritar algo al tipo que ya se ha ido a 30 kilómetros por hora.

Ese es, para mí, un ciclista idiota. ¿Tiene la gente la culpa de que le construyan ciclovías en sus veredas? Nosotros, los ciclistas y los automovilistas, somos victimas de un diseño urbano mal planificado y mal ejecutado. Pero la idea –me parece- es que nosotros marquemos esa diferencia. Golpear el auto de un par de ancianos no es inteligente y ciertamente no evitará que sigan estacionando su auto en su edificio. Lo que sí logra es que los viejos piensen que los ciclistas somos una amenaza, somos agresivos y odiamos a la gente. No confundir con taxistas, repartidores de pizza y motociclistas en general intentando aprovecharse de esa pista.

La verdadera diferencia entre los ciclistas y los motorizados no está en el modo de transporte sino en el modo de enfrentar la ciudad. En la manera de pensar comunitariamente.

Por eso, creo fervientemente que en casos de emergencia la ciclovía debería ser usada como pista de emergencia. Porque un ciclista que respeta a los demás puede disminuir su velocidad, pasar por un lado, y seguir de largo. Un ciclista inteligente prefiere esa pequeña molestia a que se genere un taco enorme, que todos anden enojados y tocando las bocinas. El mal menor. El bien de la comunidad. Ese mismo auto podría estar estacionado generando congestión, contaminación y ruido.

Creo necesario insistir en marcar la diferencia. El otro día me tocó ver un choque muy idiota. Un auto que simplemente pasó con la roja y fue embestido por otro. Los autos suelen pensar que ellos son más importantes en la calle. Después los ciclistas creen ser lo más importante y todos olvidamos que en la calle siempre, pero siempre, debería mandar el peatón.

Que es lo que somos todos, al fin y al cabo. Para no olvidar.

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Sobre mí:

Productor audiovisual, Escritor.
Ciclista urbano y fotógrafo aficionado.

    • Tin Tin en el cine.

      La semana pasada llegó por fin a los cines "Las Aventuras de Tin Tin: El secreto del Unicornio", la primera de tres películas en esta adaptación de Steven Spielberg y Peter Jackson del famoso comic de Hergé. Les he contado en otras ocasiones que soy un gran fanático de esta saga: pues bien, la película no decepciona. Es realmente increíble, tiene acción, humor y aventuras. Si no conocen al personaje, simplemente imaginen que van a ver Indiana Jones y listo. En cualquier cine del país.

    • Festival CineB 4.

      Del 4 al 13 de Noviembre se realizará la 4ta versión del Festival de Cine B. La idea es llevar a la pantalla un grupo de películas y cortometrajes independientes, de bajo presupuesto, de estudiantes o que simplemente no pueden exhibirse en otras salas. Son 700 películas, más de 40 en competencia, 18 salas en Santiago y 8 sedes en regiones. Puedes revisar la página oficial para más información sobre la programación, lugares y precios.