Ante todo, mis excusas. Estoy trabajando en una productora de animación y además en un rodaje, lo que me tiene saturado y no me ha dejado tiempo para Podcastear, les prometo que apenas pueda volvemos al ruedo, pero estas dos semanas han sido infernales, de verdad.
Como les contaba antes por este mismo blog, nuestro Podcast “Cuerpo C” fue elegido para ir a la Radio Horizonte mediante el concurso “Podfaiter“, donde la gente vota por sus podcast favoritos para que salgan por la radio. Logramos setenta y tantos votos, sacando el tercer lugar, lo que nos dejaba entre los 5 primeros ganadores. Nos tocaba el miércoles pasado.
Gracias a todos los que nos apoyaron, nos motivaron y pensaron que por fin llegaríamos a algún lado, cosa que, como era esperable, no ocurrió.
¿Por qué? La razón es bien simple. Es complicado pasar de formatos, adecuarse a las reglas de la radio. Jaime y yo lo conversamos mucho ese día, ésta era una oportunidad única para que miles de personas nos escucharan, pero ¿valía la pena vender el espíritu del programa para tener más audiencia? Logramos un consenso, intentar controlarnos, parcharnos, censurarnos, pero funcionó a medias.
Había varias reglas, por ejemplo hacer un programa de media hora con dos pausas musicales (nuestro programa dura 45 minutos con una pausa), ser buena onda, no usar muchos garabatos ni “focas” (aunque la radio no lo hace nada mal) y no hablar mal de los auspiciadores de la radio. Si han escuchando nuestro programa antes, sabrán que era complicado. A Cuerpo C le falta una sección de como armar bombas caseras para ser un manual de anarquismo.
Pero lo intentamos. Grabamos, pausamos, cortamos, intentamos hablar de algo en tan poco tiempo. Salió lo que salió, este experimento raro.
A la mañana siguiente nos informaron que nos habían bajado del concurso. Por estar “mal grabado” -nosotros no creemos lo mismo- por decir “puta” y “weón” como 700 veces (textual), por hablar mierda de un programa de la radio. Lo siento por eso. En mi pega escuchan a los subnormales de Copano y Beltrán y tenía que decir algo al respecto.
Además pusimos dos temas de la banda de Jaime, que según decía el mail de la radio, eran “porquerías”. Así de rudo. Nos dieron la oportunidad de hacer un nuevo programa, pero recordando que las cosas no son “a nuestra pinta”. Y bueno, dijimos que no. Son formatos distintos, un podcast es libre, la radio no. Quizás, pensándolo bien, la idea del concurso de meter podcast en la radio no es tan buena.
En fin, no nos vendimos. Y estamos orgullos de eso.
Con respecto a Jaime y a los comentarios sobre sus canciones, dijo que podían irse a la conchadesumadre. Para nuestro pequeño grupo de amigos, son “clásicos” a estas alturas. Eso no lo quita nadie.
Una pena. Si escuchan el programa verán que estaba pensado -ingenuamente- para salir en la radio. Pero como diría Carolina Arregui, el mundo radial no está aún listo para nosotros.
¡Nos vemos!