Coloso.
Es la primera palabra que se me vino a la mente cuando caminando por Brown Norte al llegar a Irarrázaval vi este enorme edificio, que claramente dejó sin una buena porción de sol tanto a vecinos como al Liceo Manuel de Salas, que está justo cruzando la calle.
Un coloso. Otro de tantos. Alzas la vista y te cuesta ver el final.







¿es el progrso o solo las ganancias para unos pocos?, las empresas constructoras han trasformado el paisaje urbano, llenandonos de mega edificios, reduciendo el espacio público colapsando los alcantarillados y las calles, en las cuales no han invertido ningún dolar, como el siglo esta comenzando y no existen leyes que regulen lo estético, se sigue con esta millonaria empresa de construir conventillos del siglo XXI, por lo demas ya aparecerá una ley que obligue a estos depredadores del espacio, a construir tantas ares verdes como metros cuadrados tengan construidos hacia el cielo.