Educación para la independencia.
Desde la semana pasada he andado por varios lados en buscar de un lugar silencioso para escribir. Pasé por la biblioteca de Ñuñoa, y hoy por el café literario de Bustamente. Por supuesto me quedo con la biblioteca, es imposible comparar la belleza de sus muebles, esa casona de madera saturada de libros, con el hormigón super iluminado pero con las repisas a medio llenar del café literario. Me parece un super buen lugar y ojalá se construyan más, pero insisto en que la biblioteca es para mà el lugar ideal. Está super bien mantenida, los muebles y todo está impecable, da la sensación de ser un lugar perdido en el mundo, como guardando la cultura para el momento en que allá afuera nada quede en pié. Al final les doy el dato de donde queda y los horarios, por si les interesa.
Sigo con la idea de trabajar de manera independiente, pero es algo que tendremos que evaluar. Las voces disidentes son muchas y sus argumentos poderosos, pero por el momento puedo hacerme el sordo. Mi amigo Jaime sigue también probando suerte de arquitecto independiente, y le ha ido bastante bien, sacando un par de pegas por ahÃ. Según me cuenta ya descubrió su público objetivo. Claro que la idea es no contarlo por acá para que no le copien la idea.
Ser independiente es además descubrir que en la universidad nadie te enseña a funcionar por ti mismo. Claro, porque puedes estar listo para trabajar en una empresa, para sentarte a hacer tu pega de asistente y aprender mientras lo haces, pero no para empezar de cero por ti mismo. Jaime está haciendo una pega de un edificio y por supuesto en la UNIACC jamás le enseñaron nada de eso, ni los cientos de papeles que te piden en todas las municipalidades, fue un ramo que no se preocuparon en pasar.
A mi me pasó algo parecido en la Escuela de Cine, jamás vi un formulario de Fondo Audiovisual, algo que pensarÃas que es una obviedad para alguien que estudia la especialidad de producción, pero no. Ni de pasada. Y CORFO fue un pincelazo, se reÃan de mà en mi primera pega, sin saber esas cosas. Claro, con el tiempo lo aprendÃ, pero trabajando en una productora, no estudiando. ¿Por qué? Las teorÃas son muchas, una de ellas es conspiratoria, no le enseñes a tus alumnos a hacer algo que podrÃa quitarte el trabajo. Otra es simplemente paja. Incapacidad. Pedimos y pedimos más clases pero no nos dieron nada.
Si se fijan bien esto se remonta al colegio. Ayer pensaba en lo mucho que envidio ese ojo comercial que tiene alguna gente, eso de ver oportunidades y llevarlas a cabo. Y forrarse en plata. ¿Será eso una habilidad genética, un talento incrustado en lo más profundo de nosotros, algo como escribir o pintar? ¿O es la negociación parte de la enseñanza del colegio? Recuerdo a mi amigo Javier, el “Bati”. Tocaba la guitarra eléctrica cuando éramos niños, pero de pronto algo hico clic en su cabeza, se fue a Australia a estudiar la educación media, después siguió en Finanzas y hoy trabaja en Canadá en Scotiabank. Ayer me contaba de la crisis y de qué hacer. Curioso caso. Yo no tengo ojo comercial, para nada. Paso el tiempo pensando en ideas geniales para forrarme en internet, pero no se me ocurre nada. Tengo un par de proyectos para televisión, o guiones, pero vamos, que todos sabemos que el dinero está por otros lados. Escribir me hace feliz y espero que con el tiempo me de tranquilidad monetaria. Supongo que voy por un buen camino cuyos lÃmites desconozco.
¿Habrá colegios que eduquen a los niños para el dinero? Asà como existen colegios artÃsticos quizás uno podrÃa meter a su brocacochi, al “Donald Trump School”. En vez del… no sé, “Pedro de Valdivia”, nombre que en realidad dice mucho del pasado pero poco para el futuro.
Los liceos técnicos podrÃan ser una opción, pero son, claro está, técnicos. Yo pregunto por lugares donde desarrollar el talento comercial. El ojo ese. Aunque claro que el saber por donde partir ayuda bastante.
Cosas de la independencia, que todo el mundo desea. Hay que seguir probando mientras se pueda.
Lo prometido: la Biblioteca municipal Gabriela Mistral de Ñuñoa es un lugar que si no conoces, deberÃas. Está en Avenida Irarrázaval 4055, es una casona preciosa con mucha vegetación. Abre de Lunes a Jueves de 09:00 a 20:00, los viernes de 09:00 a 19:00 y los sábados de 10:00 a 14:00, el teléfono es el 223.09.76, tiene wi-fi (malo por estos dÃas, ojalá lo arreglen pronto) y en varias mesas hay enchufes cerca para conectar tu laptop. Puedes ver otros servicios en su página web.




me atreveria a decir que lo que todo estudiante busca , en el caso de mi carrera es ser super loco y super creativo, hacer unas locuras bla bla bla , pero la parte tecnica se deja de lado, no se si es un plus o una contra, ya que te deja abierto a cuando sales quedar preguntandote ¿y ahora que? y muchos optan por que les den la pega a buscarse la pega, es una postura de vida en general, yo no soporto que me diga un pelotudo (si lo aceptaria discutiendolo con mis clientes), hace esto cambia aqui o cambia alla porque finalmente hablo directamente con quien me encarga y no con 5 intermediarios , para hacer un proyecto que nadie sabe de que se trata muy bien, es adictivo ser independiente, pero como toda droga da mucha satisfaccion , pero hay que andar buscando un dealer siempre
Me gusta el enfoque adictivo de la independencia. DirÃa más bien que es algo como una inyección de EPO, si no te mata en el intento, le sacas ventaja al resto. Creo que el Jaime simplemente está aplicando algo parecido a lo que hicimos con mis socios en NOUUM. Mandar a la mierda el discursillo de “no hay pega y hay muchos arquitectos” y cambiarlo por el de “pa que ganar una mierda en una oficina si puedo ganar una mierda solo”. Pega hay, para arquitectos y para los demás… el tema es tirarse.. y si te piden algo que no dominas… aprendes. Es la magia de la televisión Tulio.
P.D.: Hay algún lugar pa ver lo que estay haciendo Jaime?