Evasores.
No uso mucho el Transantiago, mi fiel bicicleta permite que llegue a casi todos lados, pero cuando he tenido que usarlo siempre me ha tocado ver el espectáculo de los “evasores”, por estos dÃas uno de los problemas más fuertes que enfrenta el transporte capitalino. Según cifras, se calculaba que el porcentaje de evasión iba a ser del 5%, pero es más del 50% en la realidad. O sea que uno termina pagando por todos los idiotas que se suben por las puertas traseras. Y en realidad la gente está en su derecho de decir: “no voy a pagar mientras no arreglen esto”, pero en realidad es una actitud muy de mierda. También, cuando el gobierno planteaba el Transantiago como “un cambio en la mentalidad de la gente”, ¿en qué mierda estaban pensando? Porque cuando se suben 8 obreros seguidos por detrás, uno no puede hacer nada, pero hoy por ejemplo, a las 9 de la mañana, en Plaza Ñuñoa, se subió por la puerta del medio un tipo con bastante plata, buena chaqueta, sombrero café de cuero, y cara de raja llegó y ocupó un asiento, siendo que una vieja que estaba ahà mismo iba de pié. La reacción de la gente fue hablar, entre desconocidos, por la situación, “que no puede ser”, la misma vieja se puso a hablar con un tipo, y el “Indiana Jones” de sombrero, un tipo rechoncho y barbón, se fue sentado de lo más bien. Sonó su celular, y se puso a conversar. Tuve ganas de tomarle una foto, o de “entrevistarlo”, preguntarle por qué mierda no podÃa pagar y me estaba haciendo a mà pagar su tarifa… no lo hice. Debà haberlo hecho. Un par de cuadras después se subió otro weón, con más pinta de obrero, y tampoco pagó. Cuando me bajé a tomar el metro, me prometà la próxima vez que vea un espectáculo asÃ, intervenir. Preguntar, o pedirle derechamente que se baje. Es solo una cuestión de actitud, si yo pago, no quiero que el resto de la gente, por una razón tan idiota como decir que el sistema de Transporte es malo, se niegue a querer mejorarlo. Es facil echar puteadas y tirarle mierda al gobierno, y luego seguir saboteando el sistema siendo un puto evasor. Pero a la vez no es mucho más complicado apoyar un poco el sistema y pagar la tarifa… algo mÃnimo.
Asà que, maldito “Indiana Jones de la Plaza Ñuñoa”, eres un puto evasor de mierda y ojalá te atropelle un bus del Transantiago. Yo por mi parte, desde hoy me niego a ser un complice silencioso de gente con bastante más plata que yo y que se niega a pagar su tarifa.




Me apena decir que en mi caso he “evadido” la tarifa, nunca he dejado de pagar, pues lo hice dentro de mis 3 trasbordos, pero me defiendo diciendo que ese dia el chofer abrio solo las puertas traseras, pues la gente se adueña de las entradas en el metro y en las micros y no dejan pasar, siendo que atras habia bastante espacio.
En general creo q la solucion es ser mas duro, incitar a la gente en irse en contra de los evasores, una especie de propia justicia, cosa que podria acarrear uno que otro problema pero segun yo mas soluciones.