Una columna cumpleañera. Siempre salen más faciles, no hay nada que hacer. Cuando te gusta escribir, no hacerlo es un suplicio, es como querer evitar toser. Lo digo a propósito de mi resfriado mal cuidado que derivó en broquitis. Evitar escribir es como evitar rascarse. Y cuando uno está cerca de su cumpleaños, es como andar con pulgas encima. Posteo esto rápido, tengo varias cosas más actuales sobre las que quiero hablar otro día.

Originalmente publicado el 4 de Julio del 2005

Ahí vamos. Sin pensarlo demasiado. Son las 2 y cuarto de la mañana de un domingo, me quedan un montón de cosas por hacer, y no sé, me dio por escribir.Voy a cumplir 25 años, es una pelotudez, pero me hace sentir viejo. Es solo cosa de números, pero tiene que ver con un lote de cosas. Dejar atrás.

Me cuesta dejar atrás cosas. Olvidarlas, superarlas. He notado que a la mayoría de la gente, incluso gente con la que tengo confianza, le cuesta preguntarme cosas personales. A mi no, todo lo contrario. Pero nunca recibo preguntas. Como si fuera a golpear o algo. No sé. En realidad quizás si vaya a golpear. Uno no se gana las actitudes de la gente gratuitamente. Es cierto, me cuesta superar las cosas, en especial las relaciones viejas, me cuesta dejarlas a un lado y simplemente seguir adelante. La vida es una serie de historias que van pasando, el problema es que algunas se me van quedando pegadas, y no es cosa de no hablarlas, la verdad es que no sé qué podrá ser. No intento ser un teórico de las relaciones ni nada, solo quiero sentirme mejor. “Estar enamorado de tu vida” decía Kerouac. Tengo 25 años y estoy enamorado de mi vida. Solo que mi vida y yo llevamos una relación algo tormentosa.

Cherry era un personaje de una novela de Norman Mailer, una bailarina. Nunca había tenido un orgasmo en su vida, pero sabía que al momento de tenerlo, iba a morir. Siempre me he preguntado si el día de tu muerte sentirás algo por dentro, una angustia, o quizás ni siquiera eso, simplemente si aquel día lo sabrás. Tengo la impresión, por un amigo que falleció, que es posible que puedas… sentirlo. No sé. Quizás no. Pero he estado pensando que si voy a morir pronto, tanto libro leído, tanta película vista, tanto tiempo perdido, es injusto. ¿Qué he hecho de lo que he tenido de vida?

Si Cherry hubiera sabido que moriría al final de la novela, ¿habría estado en ella? ¿O fue una simple coincidencia que su historia se cruzara con la del protagonista. Hemos construído ficciones en base a personajes que creemos protagonizan sus historias tal como nosotros. Curioso. A veces puede que no seamos más que personajes secundarios en las vidas de otras personas.

Pero sea lo que sea, hay que seguir avanzando. Y al mismo tiempo, dejar atrás. Escribir estas líneas es un paso adelante. Gracias por leerlas.

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4 Comentarios en “25 / dejar atrás / la historia de Cherry [Greeneland]”

  1. Cata dice:

    La verdad es que es cierto que hay que caminar y dejar atrás historias, vivencias, amores, desamores, etc, pero también es cierto que somo lo que somos a partir de todas esas cosas que hemos ido haciendo y no haciendo.
    Querer olvidar no es lo mismo que dejar atrás; cuando quieres avanzar y caminar sin las ataduras del pasado a cuestas, es que esas ataduras se han vuelto un cacho y, normalmente, es muy difícil salir airoso de ese afán. O te quedas si la posibilidad de recurrir libremente a tus recuerdos (porque son lo suficientemente dolorosos) o empiezas totalmente de nuevo, sin rencores, sin prejuicios, sin nada más que las nuevas ganas de seguir caminando.

    Gustosa,

    Cata.

  2. Cata dice:

    Gracias por su mail, Mr. Bendrix.
    Cuándo viene el próximo ‘Greeneland’?
    Esperando,

    Ms. Miles

  3. hola q tal q m cuenta s quiero conoserte mas p0ara saber mas de t y quiero q seaamos amigas o a migos

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