La mano de Dios.
Ayer les contaba sobre Themo Lobos, y bueno, hoy… a decir verdad ayer jueves fue el homenaje -según dijeron, el primero de varios que se le harán- a este gran historietista chileno. Yo siempre he encontrado fascinante el tema del dibujo, esa capacidad que tiene la gente para ver la realidad y reproducirla en el papel me parece impresionante, quizás por el hecho de que soy incapaz de dibujar un árbol; en fin, la cosa es que ayer cumplí un sueño de esos: conocer al gran Themo Lobos, el mismo de Mampato, Ogú, Rena, Michote, Pericón, Pimpin, O’Tuyl, Nick’ Obre, Máximo Chambónez, Ñeclito, Ferrilo, y tantos otros personajes. Yo aprendí a leer con el comic -o historietas, el Themo dijo que no le gustaba la palabra “comic”- quizás por eso esa relación de cariño que le tengo, como prima de la literatura. Tantos buenos ratos pasé con sus comics, que me es complicado resumirlos, o intentar contarlos. Está viejo el Themo, viejo y emocionado de que tanta gente lo aplaudiera y tantos niños se le acercaran y le pidieran sus autógrafos. Lindo lo de ayer en la tarde, todos medio emocionados y embobados. Yo toda mi vida soñe con tener un cinto espacio-temporal. En fin.
No todos los días se estrecha la mano del tipo que dibujó toda tu infancia.







Inmenso Themo. Partí leyéndolo en la biblioteca de básica de mi colegio, el Liceo Manuel de Salas. Ahí tenían las viejas revistas Mampato empastadas. Era una odisea leer los monos de Themo. Primero había que lograr apoderarse de alguno de los grandes volúmenes que reunían varias revistas. De ahí ir saltando páginas, porque en la Mampato venían como cinco páginas de historietas de Themo y el resto eran artículos y otras historietas menos interesantes. De ahí había que rezar para que la historia continuara en tu volumen y no tuvieras que ponerte a buscar en cual de todos los volúmenes (porque el empastado no seguía ninguna lógica) seguía la historia. Luego compré la Cucalón hasta que dejó de salir y releí las historias. Las mejores para mi: Balleneros, Vikingos y ese de la ciudad en el árbol. Rena era toda una fantasía, by the way.
¡¡¡¡¡BUAAAAAAAAA!!!!! ¡¿Dónde estaba yo que no supe de este homenaje?! Habría llevado a mis hijos.
Ahora los martes están saliendo algunas historietas de Mampato, Rena y Ogú, Las estamos comprando.
En medio de toda la vorágine actual, las obras de Themo Lobos me unen cada vez más a mis hijos, y a mi amado padre que fue el que trajo esas historias a mi vida.
Saludos.