Leyes de otros lados, leyes de otros tiempos.
Martes. Por fin empieza a hacer frío en Santiago, se supone que cada mes se está comportando climáticamente como el mes anterior, por eso es que abril fue caluroso igual y recién el otoño lo recibimos en mayo. Algunos días de la semana me toca caminar por el centro de la ciudad, desde Plaza Italia hasta el Instituto Arcos, más o menos en Plaza de Armas, y venía pensando hoy en tanta noticia que hay de accidentes de tránsito, de jóvenes que mueren por culpa del alcohol en las carreteras. Ayer conversaba con Isabel y no es extraño darse cuenta que uno siempre tiene un conocido que ha tenido un accidente, o, en mi caso, un amigo que falleció al volante, mientras manejaba ebrio por el Cajón del Maipo.
Las leyes son ridículas al respecto, un parte pagado por los papitos jamás va a amedrentar a un pelotudo que se cree cool manejando medio ebrio, creo que a estas alturas uno puede decir con cierto orgullo idiota que “sobrevivió a la juventud”; yo estuve de copiloto con gente que al día siguiente no recordaba haber salido en auto, es raro pero cuando eres más chico como que no importa mucho. Por eso puedo decir con alguna certeza que las campañas de información con folletos no funcionan, que los comerciales lacrimosos de carabineros no llegan a la juventud, sino a sus padres. Que la multas no importan, porque los padres siempre las pagarán, que la amenaza de cárcel da lo mismo si no se cumple, que cuando eres joven ni la muerte es tan espantosa como para dejar de salir en auto a enfrentar la noche. ¿Cómo paras entonces un flagelo como éste, hay alguna solución inmediata, que no pase, una vez más, por mejorar la educación y crear una conciencia del respeto hacia los demás?
No sé. Hay un proyecto de ley que suena auspicioso, copiado de otros lados, como la mayoría de las buenas ideas, y es que tu licencia de conducir tiene “puntaje”, y vas perdiendo puntos por cada infracción que cometas hasta perder la licencia. No sé si debería perderse para siempre, en algunos casos hay que contar con que la gente tras unos cinco o seis años madura y entiende la gravedad de lo que hace. Eso podría ser un punto de partida.
Y mientras caminaba por esta fría mañana adentrándome en el corazón mismo de la ciudad, pensaba en otras leyes que cuando las vemos en otros países suenan a tonteras pero que si le das una vuelta de tuerca, tienen sentido. Ayer temprano daban un “reportaje” en el matinal de Mega sobre la famosa “puerta giratoria” de la delincuencia, y pensaba en el hadd del Corán, un castigo brutal que significa cortar las manos a los delincuentes. Claro, la idea de la sociedad islámica es proteger a la sociedad por igual y garantizar la seguridad, y va de la mano con el hecho de que cada deber conlleva una responsabilidad y esto también significa un castigo. Brutal sin duda pero ¿en cuánto tiempo acabarías con la delincuencia? ¿Dos semanas?
Pensaba también en Singapur y su prohibición de mascar chicles, que después de más de diez años de “ley seca” ya se ha suavizado un poco. En otros tiempos podían meterte a la cárcel por comerciar goma de mascar. Y es que claro, el gobierno se evitaba un problema de higiene y de salud pública al mismo tiempo; si no has tenido que quitar chicles de algún lado, no sabes lo complicado que puede ser -aunque la bencina blanca funciona de maravillas- y está al mismo nivel, en mi opinión, que la basura o las colillas de cigarros en el piso. Es una enorme falta de educación, sentido común y respeto hacia los demás, de nuevo la intolerancia tan chilena que prefiere que un pobre tipo barra las colillas del piso a tirarlas en un basurero.
En China por ley sólo puedes tener un hijo, y aunque la gente logra burlar esta medida han logrado contener las tasas de natalidad. Acá esta ley nos parece una tontera pero sólo demuestra un compromiso estatal hacia el futuro, ¿sabías que si todo el mundo viviera como vive la gente más rica, simplemente no tendríamos los recursos suficientes? La Tierra no daría abasto, y estas medidas que llaman “violentas” y “represoras” piensan en algo más grande que nosotros mismos; me acuerdo de las tres leyes de la robótica de Asimov, esas de que “un robot no puede causar daño a un hombre o permitir que un hombre sufra daño por inacción”… bueno, existe una cuarta ley inventada por el mismo Isaac Asimov, un ley “Zeroth” que se sobrepone a estas y que especifica que un robot no puede “permitir que la humanidad sufra daño, ni siquiera a causa de la inacción”.
Todos somos más importantes que uno sólo. La gente siempre habla del aborto, que cómo puede ser que se permita, que no hay nada más importante que la vida en gestación, etc, pero ¿qué hay de la vida de la persona que espera a ese futuro humano? Sin elección, condenada a errores estúpidos, muchas veces sin educación como para saber qué están haciendo.
Creo que es cierto que al final la gran salida es la educación, pero si ni siquiera eso se mejora. Y es complicado, ayer Zalaquett, el alcalde de Santiago, explicaba en la tele que no entregaron los bonos SAE a los profesores porque “no entendieron que era para eso”. O sea si las propias autoridades no saben lo que hacen, va a ser complicado mejorar en un mediano plazo. El tema es que independiente de la educación, ¿cómo solucionas las cosas ahora? ¿Cómo evitas que el mismo tipo que lleva diez años entrando y saliendo de las cárceles sea justo quien el día de mañana entre en tu casa y te pegue un balazo?
Complicado. Y se me acaba el camino, el centro no es tan grande y de pronto llego a destino y toca parar de pensar un rato y seguir otra mañana. Nos vemos.




“permitir que la humanidad sufra daño, ni siquiera a causa de la inacción”.
“Todos somos más importantes que uno sólo”
Siempre he pensado que los más de 6.000 mll. de personas que viven en el mundo, no son más que una sola cosa, una unidad (1), un organismo.
Que nuestra idea de individuos únicos (libre albedría y todo lo demás) no es más que un ilusión, como si a una célula de nuestro cuerpo de repente se le ocurriera que no tiene “nada que ver” con su célula vecina o con las demás células del cuerpo… pero en el fondo si tiene relación, porque sin el otro conjunto de células con las que interacciona, inevitablemente muere.
Creo que Anay se equivoca con lo de la célula, puesto que así es como se produce el cáncer, una célula empieza a funcionar distinto y se empieza a reproducir y multiplicar como loca, si entendemos al cáncer como “otra forma de vida” distinta de la conocida y aceptada, estaríamos hablando de un ente absolutamente nuevo. ahora si esto termina con la vida del portador del cáncer es otro cuento, pero si es valido como organismo puesto que cumple su función de desarrollarse y multiplicarse
la otra vez veía en las noticias las protestas de los profesores. No se si todas serán así, pero la que vi yo era escandalosa. Cara de raja es , por lo tanto, que ese weon sea el mismo que rete a mi cabro chico porque “se porta mal”, porque lo está “educando”. Los profesores, cuando se reconocen con ese titulo, son un tipo de símbolo , por lo tanto, no tienen que hacerlo mierda. Si un paco anda sin uniforme y esta fuera de su pega, para mi es otro civil, pero cuando tiene su uniforme es otra wea (lo que no significa que sin él pueda hacer cualquier cosa porque tarde o temprano se sabrá , pero creo que se entiende mi punto). La cuestión es : profesores, está muy bien que defiendan sus derechos, pero no dejen la caga. Por otro lado, si piden más beneficios, hagan cola para ser evaluados (de verdad) primero y ahí veremos si es justificable los beneficios para todos.