Mi enfermedad.
Desde la semana pasada que estoy enfermo. Otitis, para variar. Cuando era chico tuve otitis, muy fuerte, me sangraban los oídos, desde ahí que sea muy propenso a tenerla cada vez que me resfrío. La semana pasada cometí la idiotez de no quedarme en cama -siempre es lo mismo, siempre- e ir a trabajar sintiéndome mal. El viernes cagué. Claro, y seguí cometiendo la idiotez de no quedarme en cama, hasta que por fin me sentí tan mal que tuve que guardar reposo, ojalá, hasta mañana. Todos los años es lo mismo, paso el invierno sin resfriarme, secándome el pelo en las mañanas, abrigándome bien, y cuando menos lo espero, paf, a la cama. Hoy martes me sentí pésimo, no servía para nada, vi películas, tonteras como las Tortugas Ninja y Ghost Raider, cualquier cosa que me hiciera evitar pensar. Más en la tarde me tomé un antigripal que me botó a la cama, y me dejó en un curioso estado, entre confundido, cansado, no sé.
Está Piñera en la tele. Podría pagarme una película Piñera, tiene tanto pero tanto dinero. Y quiero sentirme bien, dejar de sonarme y de que me duela la garganta. Quiero que llegue Septiembre. Tengo en mente la brisa de la primavera y el olor a asado de cada Septiembre. Y mientras Piñera sigue hablando y yo soy incapaz de escribir algo más inteligente que esto.
Y ya es Agosto. Acabo de cachar.



