Todos hemos tenido una.
Escuchando un disco de Cortázar en una tarde ideal para ceremonias de interior, llegué a este audio, un poema llamado “Me caigo y me levanto”. Todos hemos tenido recaÃdas: algo que hemos querido dejar y que, o no podemos, o no queremos, o nos rendimos. Yo aunque he tenido recaÃdas amorosas me considero un rehabilitado de ciertas personas, lo que claro, según Cortázar, no significa que que uno esté “sano”. Porque todos recaemos. Se supone, claro. ¿Es muy malo recaer? Yo personalmente creo que sÃ, he esbozado más de una vez la teorÃa de que los sentimientos deberÃan ser mesurables y manejables por argumentos, pero la gente me dice que por algo son sentimientos, que no se mandan, que eso es engañar y engañarse. Pero nunca se le dice lo mismo a un alcohólico, a un fumador empedernido, al que cae y recae en drogas, se le dice que tiene esperanza, que lo suyo es una enfermedad curable, un amor a la botella del que una institución te puede sacar. Es cierto, hay que tener cuidado con las recaÃdas, pero más que eso, con lo que queremos dejar de recaer. La confianza en uno mismo se gana sabiendo elegir qué queremos y qué no queremos tener dentro de nuestras vidas, y respetando esas decisiones por mucho que sean complicadas. Porque eso sÃ, nadie dijo que era fácil.
Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquÃ. También necesita tener activado Javascript en su navegador.




WOW………….WENA WENA….NADA MAS QUE DECIR