DISCLAIMER: La siguiente es una bitácora de viaje de índole más o menos personal. Si no te interesan estas aventuras, quizás quieras revisar estos consejos prácticos para hacer cicloturismo.
Dia 5. Infierno en Petrohué.
Tiempo de pedaleo: 1:58:28
Distancia: 16,4 km.
Vel. Max 44,2
Vel. Promedio: 8,3
La noche anterior jugamos bachillerato un buen rato, bajo la luz de las linternas. Después yo intenté un “bachillerato porno” que la Isabel no quiso jugar. Las categorías eran “Actor/Actriz Porno, película porno, Nombre F/M (ordinarieces de índole genital) y posición”. No prosperó mucho el juego así que dormimos temprano.
El día 5 despertamos a eso de las 9, fuimos a las duchas y volvimos a tomar desayuno, té y galletas. Y a ordenar, tarea que tomó más tiempo del que yo pensaba, lentamente sacamos las alforjas de la carpa, deshicimos el campamento base, y volvimos a armar las bicis. Isabel es súper metódica en el órden, para que quepa todo prefiero no meterme mucho. Un par de horas después ya íbamos saliendo por fin del camping “El Trauco” y tomando rumbo a Petrohué.
El camino se fue abriendo entre nosotros, muy boscoso, lleno de vegetación. Son 16 kilómetros de los cuales 10 son pavimentados, con algunas pendientes fuertes y en subida en general. Hay un momento en el que se corta el pavimento y puedes ver el río Petrohué; lo que no pudimos ver fueron los saltos del Petrohué, $1.200 cada uno. En vez de eso, nos dimos una pausa, con papas fritas y bebida. Es raro pagar por ver la naturaleza, y más raro pagar $400 por unas papas fritas chicas. Después de eso empezó la tortura, el camino de tierra, Isabel lleva en su asiento una almohada inflable, por lo que su dolor de trasero no es tema.
Volviendo a la ruta, el camino fue complicado. 6 kilómetros de tierra hacen que andes más lento, que la bici sea más complicada de manejar, y que te canses más. A Isabel le molestaban los autos, el tener que aguantar la humedad, los bichos, etc. Sin embargo, tras dos horas de pedaleo, ya estábamos en Petrohué, en el lago Todos los Santos.
Al llegar compramos unas calugas, y se nos acercó un tipo, la idea es pagar $7.000 por un sitio de camping hasta 5 personas, y ellos son 3. Por lo que el ahorro nos viene ideal. Empezamos a desarmar las bicis, armamos la carpa y a cocinar mientras empezaba la lluvia. Ahora ya amainó e Isabel fue a preguntar por la ruta a Chilcón, ella no quiere volver pedaleando y en realidad es una ruta muy corta pero complicada hacia el Rupanco, en vez de dar toda la vuelta por el volcán Osorno. Veremos que pasa, pues nos tienen que atravesar y eso puede ser caro. Cierro esta bitácora por ahora, desde una carpa para dos que albera aparte de a nosotros, a todo el equipaje. Estamos apretados pero bien, aunque un poco húmedos. Las bicis a unos 50 metros, bajo el bosque.
23:03 Escribo estas líneas mientras Isabel fue al baño, llueve fuertemente desde hace horas, pero la carpa resiste sin problemas.
Yo leo a Asimov, a los chicos de al lado (Ariel, Johnattan y Francisca) se les llovió la carpa. El agua pasó por debajo y llevan casi una hora cavando, yo no puedo estar estirado por las cosas que están dentro, y hace un poco de frío. Los sacos igual resisten bien, aguantan temperaturas. Todo resiste bien por ahora. Isabel me grita desde afuera que pasaron a llevar los vientos. Los va a poner nuevamente. Cierro por ahora.
(La continuación de esta terrible historia en el día 6…)









