Capitán Ciclovía.
Una ciclovía no es un basurero…
… ni su estacionamiento personal.
Ayer por la noche caminaba por Simón Bolivar cuando me encontré con estos espectáculos. Vi un auto de carabineros y les dije que estaban estacionando en la ciclovía. “Vamos a ir para allá” me dijeron. Los esperé un rato y no pasó nada. Entonces me dirigí al conserje del edificio frente al cual estaba estacionado el auto, patente VX-32-72.
-Oiga -le dije- ¿ese auto es de alguien de acá?
-No sé, no cacho…
-Ah, porque le acabo de decir a los pacos que vengan a sacarle un parte por estacionar en la ciclovía.
-¡Ah, churra! -contestó, tras lo cual salió corriendo a avisarle a una vieja. Vi de lejos como la señora corría desesperada a mover el auto.
Dos cuadras más allá otra vieja de mierda estacionaba el auto en Simón Bolivar con Eliecer Parada.
-¿Sabe? -le dije- andan sacando partes por estacionar en ciclovías.
-Ah, si es un ratito… -me dijo.
-Si, yo le avisaba no más -le respondí- porque recién vi a Carabineros sacando partes un par de cuadras más allá.
En un minuto el auto estaba estacionado en otro lado. En todo caso ese comportamiento me pareció en exceso simpático. La próxima vez voy a empezar a orinar en las manillas de los autos, suena bien una campaña así, “no estaciones en ciclovías… te pueden mear el auto”. Habrá que pedir apoyo público.
nota: blogueado desde la plaza.
Actualización, 12 de Marzo. Es cierto, hay que hacer algo. Se me ocurre dejar por acá los infractores que vea. Si alguien se contagia, lo mejor es detenerse un poco, conversar, y explicar que pasan partes. Eso pasó hoy con la vieja argentina que conducía el auto patente VU-19-13, que por la prisa para comprar zanahorias estacionó en la ciclovía de Dr. Johow. Menos mal que al escuchar la palabra “parte” y “seguridad ciudadana” se avispó y lo fue a mover. No cuesta tanto.
Iba caminando hoy por Simón Bolivar cuando me topé con este nuevo espectáculo. Iba atrasado pero decidí preguntar en un local de quién era el vehículo. Era del caballero que atendía, salimos afuera y me contó que ya no tiene donde estacionar, que la ciclovía le quitó su lugar de descarga. Le dije que bueno, que intentara ponerse en otra parte, porque yo iba a llamar de inmediato a seguridad ciudadana para que le pasaran un parte (nota mental: sería útil conseguir ese número algún día). Me dijo que no tenía dónde poner el auto, así que me fui.
Seguí caminando, escuchando música, y de pronto, una cuadra más allá, escucho un grito. Me quito un audífono, volteo y veo al viejo corriendo hacia mi, con otra actitud.
-Oiga -me dice- ¿la foto que tomó… no me irán a pasar un parte, no?
Ahí recordé que le había tomado una foto. Los constructores que están haciendo un edificio ahí, le debían haber advertido.
-No se preocupe -le contesté- no se le ve la patente. Y no creo que se le pueda pasar un parte por una foto (claro que también debería averiguar esto…)
-Ya, no se preocupe, no lo voy a volver a estacionar ahí.
-Bueno, muchas gracias -le dije- en realidad es por seguridad de los ciclistas también.
Eso fue todo. Nos despedimos cordialmente y seguí caminando.







