Categoría: Comic

En el crossover más impactante que el comic chileno recuerde, la portada del mes pasado de Condorito recuerda al recientemente fallecido Themo Lobos.

Claro que es la pura portada; no hay al interior de la revista chiste alguno sobre Mampato y Ogú viviendo en Pelotillehue, casi como publicidad engañosa, como si el pueblucho de Condorito fuera el Walhalla de los personajes de historietas nacionales, lo que no es una mala idea del todo.

Y claro, ¿qué tipo de humor podría haber mezclando estos personajes? Ogú seguramente saldría de farra con Garganta de Lata, ya que sabemos de su gusto por la bebida; aprendería a jugar cachos, dominó y golpear al Saco de Plomo. Olvidaría rápidamente a su esposa Tinalín por alguna bella chica del lugar y cazaría a los cocodrilos que entran por las ventanas.

Mampato es más complicado, ya que hay poco lugar para niños en Pelotillehue. Podría juntarse con Coné y Yuyito, pero incluso ellos, siendo un poco menores, son harto más vivos.

La falta de aventuras posiblemente lo sumiría en la depresión y de ahí al alcohol hay un pequeño paso. Aunque quizás nunca crecería, como suele suceder en estos paraísos.

Igual da para inventar historias de Condorito con Mampato… si tuviera el tiempo y el talento con el lápiz, me daría el tiempo para lanzar algunas ideas. Sino, ojalá que a alguien se le ocurra lo mismo y lo veamos con el tiempo en alguna red social.

Alcancé a ver en por segunda vez Tin Tin antes de que la sacaran del cine, esta vez en inglés y en 3D. Y me quedé pensando en una frase que lanza el capitán Haddock, casi al final de la película. Se las dejo, junto con noticias publicadas hoy sobre la próxima aventura de la trilogía.

La cosa, para hacerla corta, es que Tin Tin y Haddock han perdido los tres manuscritos que señalan la ubicación del tesoro de Francisco de Hadoque. Es el momento de rendirse, incluso para Tin Tin.

Capitán Haddock: Pensé que era usted un optimista.

Tin Tin: Estaba equivocado, soy un realista.

Capitán Haddock: Ah, pero ese es sólo otro nombre para quienes se rinden.

Tin Tin: Dígame como quiera. ¿No lo entiende? Fracasamos.

Capitán Haddock: Fracasar. Está lleno de gente dispuesta a decirle que es un fracasado. Un tonto. Un perdedor. Un borracho sin esperanzas. Nunca lo diga de sí mismo. Usted manda la señal equivocada, ¿no lo entiende? Si le importa algo, luche por ello. Si encuentra una muralla, atraviésela. Hay algo que necesita saber sobre el fracaso, Tin Tin: nunca lo deje vencerlo.

Es bien cierto el tema, para escuchar gente hablando idioteces sobre nosotros está lleno ahí afuera. Un mundo competitivo y feroz diciéndote que es hora de rendirse. El secreto está, como suelo decir, en “no aflojar”. Es, como diría Pedro Engel, una frase kármica, un decreto. No soltar los hilos, no rendirse, entender que los caminos son misteriosos y que en el éxito y en el fracaso hay que ser cauteloso, honesto y no soltar nuestra propia esencia. No aflojar, por complicadas que se pongan las cosas.

Sobre las noticias: Total Film trae hoy una entrevista con Spielberg. Dice que “Tin Tin 2″ la dirigirá Peter Jackson, quien está pronto a terminar de rodar “El Hobbit”. Que no saben aún cuál será el próximo libro en adaptarse, aunque la Productora Kathleen Kennedy dijo que sería “El Asunto Tornasol”, y que se adaptará siempre más de un libro, pero nunca más de dos.

Y para quienes no alcanzaron a ver la película en cine, el 19 de Marzo debería llegar a DVD, Blu-Ray… y Pirate Bay.

Cuando uno colecciona comics siempre tiene el problema de que hay distintas ediciones y tamaños, súmale manga, novelas gráficas, ediciones de libros europeos, fanzines chilenos, y queda una ensalada en la estantería.

Hace un tiempo Planeta sacaba una colección de 20 números de Batman. Pero después del número 16 mucha gente fue a buscar el número 17 y se llevó una sorpresa: el número de la semana era el 19.

Se habían saltado dos números, el 17 y 18. Terminó la colección y tras varias semanas donde los fans pensamos que quedaríamos con la colección trunca, llegaron los números faltantes. Pero… sorpresa… ¡eran más chicos!

Tamaños

Mientras los primeros medían 25,6 x 16,3 cm, los dos números que llegaron tarde medían 24 x 16 cm. Y al mismo precio, de $4.990. Una edición más barata de producir al mismo precio para el lector.

Además quedan re mal en cualquier bibloteca. Se parece al tamaño que hace años atrás sacaba SD (Sticker Design), de Argentina y para qué decir que es una puta falta de respeto a los lectores. Uno sabe que acá en el cono sur nos llega lo que sobra de Europa y Argentina, pero esto es ya exagerar.

Mal por Planeta, así da bien poca confianza comprar sus revistas.

Hay momentos en la vida en los que uno no sabe bien qué está haciendo, y a falta de enfrentar la verdad termina inventándose toda clase de explicaciones inútiles y argumentos imposibles que se desarman a la primera vuelta de tuerca.

En esos momentos vale recordar la frase de Rurouni Kenshin, el samurai vagabundo creado por Nobuhiro Watsuki, uno de mis mangas favoritos, a pesar de que la serie de animación no sea de la mejor calidad. La cosa es que a finales de la era Tokugawa, Kenshin Himura era un samurai siniestro e implacable. Sin sentimientos, sin miedos. Su trabajo era matar y lo hacía mejor que nadie.

Después de la era Tokugawa, y durante los diez años que duró la instalación del régimen Meiji, Kenshin desapareció, se hizo un vagabundo y volteó el filo de su espada, para no volver a matar. Fueron diez años de reflexión tras los cuales empieza el manga. En el primer capítulo Kenshin se encuentra con Kaoru Kamiya. Ella es una bella kendoka que persigue a un estafador que busca desprestigiar el buen nombre del Dojo de su padre, donde se practica la extraña filosofía de la “espada que protege la vida“.

Kenshin se enfrenta a los malos. Uno de ellos le pregunta:

¿¡Otra vez tú!? ¿También crees en la teoría de “la espada que protege la vida” (…)?

Y Kenshin replica:

No.

La espada es un arma. El kendo es un arte de matar.

Ésa es la verdad del Kendo. Por más que se adorne con bellas palabras.

Las intenciones de la señorita Kaoru son propias de alguien que nunca se ha visto obligado a matar. Pero…

…a pesar de todo…. prefiero ese ideal que la verdadera naturaleza del Kendo.

Es verdad. Es muy diferente inventarse mentiras y creérselas, a inventarse mentiras y reconocerlas como tales porque a uno le gusta, o se siente cómodo en esas farsas, en esos tijerales imaginarios.

No es que todos tengamos diez años de vagabundeo para reflexionar, pero vamos, que de los 20 a los 30, algo se debe haber aprendido.

En 2011, de la mano de Steven Spielberg y Peter Jackson, debiera llegar Tintín: El secreto del Unicornio, que según entiendo junta los libros El secreto del Unicornio y El tesoro de Rackham, el rojo. Ya tendremos tiempo para hablar de Tintín, a medida que se acerque la película y vayan saliendo “fanáticos” de este gran comic francés.

Este artículo es sobre otro tema, que aparece en uno de los mejores tomos de esta historieta: Tintín en el Tibet. Antes, un poco de historia, sacado de la página de la Editorial Juventud:

Tintín en el Tíbet coincide con una época de graves turbulencias en la vida de Hergé, y su creación constituyó una verdadera terapia que le ayudó a salir adelante. Según nos cuenta el propio Hergé en aquella época, (año 1958), atravesaba una verdadera crisis y sus sueños y pesadillas eran casi siempre blancos. Estos sueños se repetían siempre y el autor se vio en la necesidad de acudir a un psiquiatra que le aconsejó que abandonara este trabajo porque nunca lo acabaría. Cosa que por suerte Hergé no hizo. No solo acabó Tintín en el Tibet, sino que, en la opinión de muchos, es una de sus obras maestras. El color blanco reina también en  casi toda la obra, pero esta vez no como una pesadilla sino como una depuración. Vemos aquí a Tintín en su vertiente más humana, muy preocupado por su amigo desaparecido y que emprende un larguísimo y peligroso viaje siguiendo un sueño donde lo ha visto con vida. Hergé da rienda suelta a su fascinación por Oriente y por los fenómenos paranormales: sueños premonitorios, telepatías, levitación…

En muchas aventuras de Tintín hay recompensas al final del camino, a veces se llevan oro de los incas, puede ser la fama, puede ser el castillo de Moulinsart, puede ser llegar a la Luna. Es el premio al final del viaje, que muchas veces enfrenta a los protagonistas contra mafiosos, revolucionarios o conspiraciones internacionales.

Sin embargo ningún viaje es tan peligroso como el del Tibet, y ningún enemigo es tan poderoso como la naturaleza. Tintín y su inseparable amigo, el Capitán Haddock, emprenden un viaje basados tan sólo en una corazonada de Tintín: su amigo Chang, quien viajaba en un avión estrellado en las montañas, se encuentra con vida. No es razonable ni lógico pero es el poder de la amistad el que mueve montañas. Cuando todo está en contra, cuando incluso los propios Sherpas y los monjes de la Lamasería les piden que abandonen su búsqueda, pues es imposible que Chang esté vivo, Tintín y Haddock persisten y lo logran. Es entonces cuando los monjes salen a recibirlos. El diálogo es conmovedor:

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PRECIOSO MAESTRO: ¡Te saludo, Corazón Puro!… Permíteme que como manda la tradición, te ofrezca esta bufanda de seda. Rayo Bendito nos advirtió de tu llegada, y he acudido a tu encuentro para inclinarme respetuosamente ante tí (…) Pocos hombres habrían osado lanzarse a una empresa semejante. Bendito seas, pues, por el fervor de tu amistad, por tu arrojo y tu tesón.

Luego el precioso maestro se dirige al Capitán Haddock:

PRECIOSO MAESTRO: Y bendito seas tú también, Trueno Rugiente, porque pese a todo, has tenido esa fe que mueve montañas.

La gente siempre anda buscando cosas que no necesita: blackberrys, ipads, mejores televisores, amigos por internet. Tener más dinero, tener un segundo auto, tener más contactos. Recompensas. Comprar cosas se convierte en un premio. “Logré tener un computador nuevo”. Mucha de esa gente ni siquiera subiría al Cerro San Cristóbal por un amigo. Menos por una… bufanda.

Placa de Mafalda

Estuve la semana pasada en Buenos Aires con Isabel, llegamos justo para el domingo en que se descubría una figura de Mafalda sentada en un banco en la esquina de Chile con Defensa, cerca de donde vivió muchos años su creador, Quino, en el décimo piso del número 371 de  la calle Chile. Es el mismo lugar donde “vivió” Mafalda, si quieren pueden leer este reportaje para más info, está bien bueno.

Quino está hoy está radicado en Italia y vino especialmente para la ocasión. En lo personal, soy un fanático de la tira cómica, así que no quería perderme el evento, donde además se le entregaría una medalla bicentenario de la ciudad.

Había mucha gente en un domingo que fue récord de calor en la ciudad; 34,4 grados. Llegamos un poco tarde y quedamos bien atrás, entonces a mí me bajó el hambre. Viendo que no podría sacar ninguna foto, propuse ir a comer y a tomar algo en un bar cercano. Esta es mi versión fotográfica de Joaquín Salvador Lavado, alias Quino:

Quino segun yo

En algunos departamentos se leían carteles que rezaban “Bienvenida Mafalda”. Entramos a un  local y de pronto, en medio de unos sandwiches de milanesa y unas cervezas, Isabel me pide la cámara y sale del lugar.  » Leer el resto de esta entrada..

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Sobre mí:

Productor audiovisual y Licenciado en Letras.
Ciclista urbano y fotógrafo aficionado.

    • Un panorama para los viernes en Ñuñoa.

      orquesta02-1024x562-150x150La temporada 2013 de la Orquesta de Cámara de Chile ha estado excepcionalmente buena. Aparte de los clásicos, hemos tenido solistas de Ópera, interpretaciones nuevas de compositores Chilenos, directores invitados y varias novedades adicionales. Como siempre las funciones son el Teatro Municipal de Ñuñoa, y hay que estar atento con las fechas, pues son algunos viernes a las 19:45. Pueden revisar el tema en la página del Consejo de la Cultura de Ñuñoa, o revisar directamente la página con la Cartelera de la Orquesta de Cámara, con las fechas hasta Octubre. Dirige el Maestro Juan Pablo Izquierdo.

    • Yoga en las plazas de Providencia.

      Providencia La comuna de Providencia tiene desde Junio de este año, un programa de Yoga todos los sábados a las 10:30 en varios parque de la comuna. En este enlace salen las distintas ubicaciones, y si no tienes un mat, llega temprano porque la comuna se pone con unos pocos que puedes usar. El programa es gratuito y dura hasta el mediodía.