Categoría: Literatura

Hace tiempo que empecé a leer la saga de “Fundación” de Asimov, y un día cuando quería comprar los clásicos libros de Plaza & Janes, los de tapa azul, me encontré con esta sorpresa, libros de Asimov retraducidos y reeditados el año pasado por la editorial “La Factoría de Ideas”. Para los que disfrutan con los libros como si fueran autos, esta es una gran novedad, pues las ediciones de P&J son, por decirlo de algún modo, muy refeas. Partí comprando “Fundación” y hace un par de días Isabel me regaló “Fundación e Imperio”. También están “Los propios Dioses”, “El fin de la Eternidad” y según leí hoy, “Segunda Fundación”, lo que quiere decir que siguen editando la saga, pues hace unas semanas no figuraba en su página web. Son más caros que los de P&J, bordean los $15.000, o sea que cuestan más o menos el doble, pero si te gustan los libros, es una muy buena opción.

Por si no sabes de que hablo, en la tapa lo explica, con la frase “El comienzo de la saga de ciencia ficción más importante de todos los tiempos”.



A pesar de que he leído muchos libros de Asimov, siempre lo he hecho en desorden, sin seguir alguna guía particular. Tuve la suerte de leer algunas novelas de Robots en orden, pero ahora que empecé a leer por fin la saga de Fundación, me pareció que hacía falta una especie de guía para seguir la serie. Luego, leyendo “Preludio a Fundación”, me encontré con que el propio Asimov había sentido la misma necesidad y había escrito una pequeña guía para sus lectores. Pero claro, estaba en el mismo libro… así que decidí pasarla acá. Claro que había un problema… faltaba un libro, pues “Hacia la Fundación*”, no se había escrito aún. Por ende, lo agregué a la lista, en el número 10. Lo que sigue entonces es el orden correcto para leer las novelas de Robots, Imperio y Fundación de Sir Isaac Asimov.

Por Isaac Asimov.

Cuando escribí Fundación, que apareció en el número de Mayo de Astounding Science Fiction, en 1942, no tenía la menor idea de que había iniciado una serie de relatos que, en principio, formarían seis volúmenes y un total de 650.000 palabras (hasta ahora). Ni tampoco tenía la menor idea de que serían unificados con mi serie de cuentos cortos y novelas relacionados con robots y con mis novelas sobre el Imperio Galáctico, formando una obra de catorce volúmenes con un total de 1.450.000 palabras.

Si se fijan en la fecha de publicación de estos libros, verán que hubo un salto de veinticinco años, entre 1957 y 1982, durante el cual no añadí nada nuevo a la serie. Y no fue porque dejara de trabajar en ella. Lo cierto es que escribí a toda velocidad durante ese cuarto de siglo, pero sobre otros temas. Que yo continuase con la serie, en 1982, no fue idea mía, sino el resultado de una combinación de presiones de lectores y editores que, con el tiempo, se volvió arrolladora.

En cualquier caso, la situación se me ha complicado bastante, al extremo de sentir que los lectores quizás recibieran con agrado una especie de guía a la serie, puesto que no fue escrita en el orden que, tal vez, debió ser leída.

Los catorce libros ofrecen una especie de historia del futuro que, tal vez, no resulte lo bastante consistente ya que, en principio, no lo había planeado así. El orden cronológico de los libros en términos de historia del futuro (y no en fecha de publicación), es como sigue:

  1. The Complete Robot (El Robot Completo, 1982). Esta es una serie de 36 historias cortas de robots, publicada entre 1940 y 1976 e incluye cada historia de mi anterior colección. Yo, Robot (1950). Sólo he escrito una historia corta de robots desde que la colección apareció. Esta es Robot Dreams (Sueños de Robot).
  2. The Caves of Steel (Las Cuevas del Acero, 1954). La primera de mis novelas de robots.
  3. The Naked Sun (El Sol Desnudo, 1957). Segunda novela de Robots. » Leer el resto de esta entrada..

Ayer falleció Norman Mailer, el periodista/escritor norteamericano, niño terrible de las letras. Recuerdo que empecé a leerlo cuando estudiaba letras, cuando nadie en esa facultad te lo mencionaba como alguien importante. Empecé con “Los ejércitos de la Noche”, después vino “El parque de los ciervos”, (un tiempo yo firmaba como Marion Faye en algunos foros de Internet), El evangelio según el Hijo, Los tipos duros no bailan y mi favorita de todas ellas, “La canción del verdugo”. Una novela con la que me volví loco. Fue tal la importancia, que era un libro prestado que simplemente no devolví (sorry Mitch) pero hay cosas más poderosas que la moral o los buenos modales. Supongo que Mailer lo sabía. Y apoyaría mi decisión. Incluso sabiendo que aquel libro era un premio por un concurso, creo, de cuentos del Metro. Maldita sea. Cada vez que lo recuerdo me siento mal. “La canción del verdugo” ganó el premio Pulitzer en 1980 y es la historia de Gary Gilmore, un asesino múltiple que saltó a la fama tanto por la brutalidad de sus crímenes como por su largo y angustiante proceso penal, en el que Gilmore se negó a apelar, poniendo en problemas el sistema judicial americano. Mailer sostuvo cientos de entrevistas con diferentes personas y reconstruyó los acontecimientos de un modo magistral, en una novela que simplemente no puedes soltar y que recomiendo totalmente, ya sea que tengan que robarla para conseguirla.
Ayer fui a ver “Infame”, esa pésima película sobre Truman Capote, y a la salida me enteré de que había muerto Mailer. Las comparaciones entre “La canción del Verdugo” y “A Sangre Fría” surgen de inmediato, ambas novelas demuestran que cuando el periodismo es ejercido con talento, surgen obras maestras. Tanto Mailer con Capote se obsesionaron con casos criminales reales e hicieron lo que todo periodista barato no habría hecho nunca: involucrarse. Por no atreverse, por no ver la oportunidad, por carecer de talento, o simplemente, por falta de interés. Ahí donde la prensa vio un caso de sangre más, del que hubo que pasar al día siguiente, ellos vieron, cada uno en un estilo particular, la marginalidad al descubierto, una realidad que no puedes dejar pasar, que te atrapa, te envuelve. Casos miserables, asesinatos sin razón. “La canción del verdugo” comienza siendo un hecho singular para convertirse en la realidad de todo un país. En fin, se murió Mailer, otro de los grandes. Nada que hacer, se vendrán sus películas ahora y convertirán a su enojada figura en un héroe de acción.

Van a hacerlo pedazos. Una dulce ironía.

Feria del libro

Ayer no había mayor plan para la tarde pero de pronto estábamos con Isabel -y gracias a su amigo Carlos- dentro de la inauguración de la Feria del Libro de Santiago, que en su versión número 27 tiene como invitado de honor a Brasil y a la región de Coquimbo. En el evento estaba la presidenta Bachelet, yo nunca la había visto en vivo, ella es de esas personas… “comprimidas”, como que una máquina las aplastara y quedaran medio gorditas y chicas. En fin. Después de la inauguración -una real lata, como todas- entramos a la Feria un buen rato, y eso estuvo entretenido.

La Feria del Libro debe ser el evento del que tengo más recuerdos, creo que he ido todos los años desde que tengo memoria, y siempre he salido con algo. Hay varias historias sobre eso. De partida cuando era niño solía ir a la Feria del Libro Infantil – Juvenil., que se hacía en el Drugstore y ahora en el parque Bustamente, era la ocasión perfecta para salir con comics, y no solo eso, mi viejo siempre nos compraba libros. Creo que nunca fue muy bueno para otro tipo de regalos, pero de vez en cuando llegaba con libros (ahora le dio también por comprar western viejeos), y recuerdo que siempre teníamos garantizado algo para llevar. Y con 3 hermanos más, se podían intercambiar cosas. Aparte de esa feria siempre íbamos a la de la Estación Mapocho, recuerdo muchos años, pero la memoria se condensa para usar espacio, y como el escenario es prácticamente el mismo, los recuerdos se condensan en forma de libros, por ejemplo recuerdo hace años cuando me llevé “Big Sur”, otros años me he llevado varios de ciencia ficción, siempre me aprovecho de llevar algún cómic, este año llevé a Phillip Roth y a Chuck Palahniuk, además de un libro espectacular de Dinosaurios en 3D para mi primo chico. Quien ya debería empezar a leer más, en realidad. Están bien los dinosaurios, pero ahora hay que saber un poco más de todo.

El año pasado, enojado porque no me atendían, hice lo impensado, era el último día de la feria y sin saber cómo, eché un libro a mi bolsa y me fui caminando, nadie lo notó. Pero nunca más hago algo parecido, casi se me para el corazón de pánico. Otras veces he tenido encuentros incómodos, una vez me encontré con alguien que decía conocerme y nunca supe quién era, a veces he ido acompañado pero casi siempre prefiero ir solo, uno tiene un ritmo para estas cosas. A alguna gente le gusta pasearse por los mall, a mi me gustan los libros. Me encantan los libros, hay algo hipnótico en ellos, y cuando ando de mal humor por las calles, comprar uno siempre arregla el día. Cuando era joven me acompañaban en muchos momentos, en una época muy ruda me tocó “La Montaña Mágica” y siempre vuelvo ahí a veces. No sé, los libros son mil veces mejores que las películas, una novela abre un mundo de una manera totalmente diferente a una novela. Más grande, más espectacular. Una novela demuestra talento, imaginación, y muchas veces la historia de un hombre solo exorcizando sus demonios. » Leer el resto de esta entrada..

La semana pasada se cumplieron 40 años de la exhibición del primer episodio de Star Trek (Viaje a las Estrellas), la serie de Sci-fi creada por Gene Rodenberry donde una nave espacial recorría el espacio buscando nuevas especies y metiendo mano en otras sociedades, a bordo de una nave espacial que hacía las veces de barco explorador por los confines del universo. Personalmente disfruto mucho la serie, pero lo que más me gusta es el pensar en estar lejos, a la recresta del mundo, en una nave donde la lealtad es a toda prueba y donde cada día te despiertas pensando “mierda, que cosa rara irá a pasar hoy… desintegraciones, mutaciones, naves alienígenas o simplemente una nueva forma de vida”. Este es mi humilde homenaje a Rodenberry y a los queridos personajes de Star Trek.

Computador, inicie grabación.

Bitácora personal de James T. Kirk. Maldita sea. He recibido una llamada de la flota estelar avisando que debemos volver de inmediato a la tierra. Sucesos que no me fueron especificados pero que tenían que ver con crisis sociales, han hecho que la tierra ya no sea la misma. De hecho la percepción hacia nuestra misión de cinco años ya no es claramente la misma. La flota espacial ha perdido estabilidad y los fondos para su mantención no alcanzan a mantener la misión del Enterprise por mucho tiempo más. La opción ha sido simplemente recortarnos: debemos volver a la Tierra.
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Esto lo publiqué hace un tiempo en el foro de TábanoTv, pero me gusta tanto releerlo que voy a colocarlo acá. Es la brillante y certera descripción del escritor norteamericano Jack Kerouac, sobre un delirium tremens. Si no están familiarizados con ninguno de esos términos, mejor no sigan leyendo. En cambio vayan a alguna librería y compren “On the road” (En el camino) y tracen el suyo propio.

Originalmente publicado en “Big Sur”, de Jack Kerouac, 1962.

Toda esa noche cantamos a los gritos canciones junto al farol, y está muy bien, pero a la mañana ya no queda nada en la botella y me despierto otra vez con los “horrores terminales”, exactamente como me desperté en la habitación de ese callejón en Frisco antes de escaparme hacia aquí, estoy atrapado de nuevo, puedo escucharme llorando ¿Por qué me tortura Dios? – Pero quien no haya tenido delirium tremens aunque sea en su primer estadio no podrá entender que no se trata tanto de un dolor físico como sino de una angustia mental indescriptible para esa gente ignorante que no bebe y acusa de irresponsabilidad a los bebedores. » Leer el resto de esta entrada..

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Sobre mí:

Productor audiovisual, Escritor.
Ciclista urbano y fotógrafo aficionado.

    • Tin Tin en el cine.

      La semana pasada llegó por fin a los cines "Las Aventuras de Tin Tin: El secreto del Unicornio", la primera de tres películas en esta adaptación de Steven Spielberg y Peter Jackson del famoso comic de Hergé. Les he contado en otras ocasiones que soy un gran fanático de esta saga: pues bien, la película no decepciona. Es realmente increíble, tiene acción, humor y aventuras. Si no conocen al personaje, simplemente imaginen que van a ver Indiana Jones y listo. En cualquier cine del país.

    • Festival CineB 4.

      Del 4 al 13 de Noviembre se realizará la 4ta versión del Festival de Cine B. La idea es llevar a la pantalla un grupo de películas y cortometrajes independientes, de bajo presupuesto, de estudiantes o que simplemente no pueden exhibirse en otras salas. Son 700 películas, más de 40 en competencia, 18 salas en Santiago y 8 sedes en regiones. Puedes revisar la página oficial para más información sobre la programación, lugares y precios.