Pasé por Avenida Grecia el otro día, si has andado en Transantiago por esas calles, sabes que el sistema de corredores exclusivos que tiene en casi todo su recorrido, es simplemente el ejemplo de cómo deberían funcionar las cosas en esta ciudad: bien; realmente privilegiando el transporte público, haciéndolo expedito, no dejando que se trague cada estúpido semáforo de calles pequeñas.
En Santiago hay varios corredores exclusivos y se planifica que para el 2014 haya todavía más. La idea es una pista sólo para buses que va por por el medio de la calle, sin interrumpirse en esquinas pequeñas, sólo en calles importantes. El corredor de Grecia va desde que empieza esta Avenida, cruza todo Peñalolén y se interrumpe en Vespucio, volviendo recién en Macul. El terreno de la discordia son 2 Km donde por el medio van 600 árboles de 30 años de edad. Para evitar botarlos, vecinos y el municipio de Ñuñoa se pusieron en pie de guerra. Hoy pasé por ahí, todo indica que van a dejar los árboles y hacer el corredor igual, lo cual es una gran noticia.
Pero el trasfondo es otro. Yo me considero, más que un ambientalista, alguien con sentido común. Y el sentido común dice que si hay que privilegiar el transporte público por sobre los árboles… bueno, hay que botar los árboles. Simple y sencillo. De hecho, por mí, sacaría el parque de la Alameda, con su mierda de ciclovía y todo, para hacer un transporte más expedito. A futuro incluso un corredor central permite pensar en un tren liviano sobre la superficie, ¿por qué no? Es tanto así, que si la situación lo justificara, hasta tiraría los árboles de Macul, si la situación ahí se tornara complicada en términos de tráfico.
Al final los ambientalistas cuando son muy extremos suelen ser cortoplacistas, no ven las soluciones en un plazo mayor, o lo que es peor aún, deciden privilegiar árboles o animales sobre la calidad de vida de la gente. El municipio de Ñuñoa se anotó un poroto al lograr parar este corte de árboles, pero a Sabat no le tembló la mano para destruir el Parque Gorostiaga y poner un gimnasio. ¡Botar una plaza! Algo que no tenías idea de que se podía, sí se puede cuando hay intereses enconómicos, en este caso de Sport Life, encima. Al final… esto es una pelea política más, Sabat contra el gobierno, Sabat contra Cortázar. No me van a venir a decir ahora que a Sabat le preocupa la comuna en términos arquitectónicos, sería un mal chiste. » Leer el resto de esta entrada..






