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El fin de semana estuve en un lugar en las montañas que me encanta, el Embalse el Yeso, realmente lo más cercano que tenemos a un paraíso perdido. Sin guardias, sin pagar entradas, sin kioscos de coca cola o papas fritas, sin baños, sin… nada. A menos de 100 kilómetros de Santiago, es un hermoso lugar para ir a desconectarse de todo junto a una fogata y una larga noche de conversación.
A 2.500 metros sobre el nivel del mar, este embalse captura las aguas del río Yeso, uno de los principales afluentes del Maipo. Construir la represa tardó diez años, y se inauguró -por fin- en 1964. Sus más de 250 millones de litros cúbicos son la principal fuente de agua para Santiago. Si te preguntabas de dónde rayos sale el agua que tomas o usas en la ducha, bueno, probablemente sea de acá.
Si quieres llegar tienes que salir de Santiago por el camino del cajón del Maipo y adentrarte en las montañas, pasar San José y después San Gabriel, donde se acaba el pavimento. Ahí el camino se bifurca: si sigues derecho tomas la ruta G-25, que te lleva al Volcán -y Baños Morales, la entrada al monumento natural El Morado… pero esa es otra historia. Si quieres llegar al Embalse el Yeso tienes que doblar a la izquierda y tomar la ruta G-455 que está en buen estado aunque la calamina hace que saltes un poco. Es entretenido porque el camino se interna en la montaña siguiendo el curso del río y de vez en cuando tienes que cruzar unas vertientes que pasan por medio de la ruta. » Leer el resto de esta entrada..









