Martes 15, feriado, el día en el que originalmente íbamos a estar con resaca luego de la celebración por lo bien que nos fue, estábamos desde temprano preparándonos para trabajar, nuevamente cargando equipos, nuevamente yendo a buscar actores, en fin, no se puede negar que tras la baja de ánimo inicial, una inyección de ganas fue el motor para comenzar la tercera jornada. Cuando Nico me pasó a buscar, me dijo que el material de la cafetería estaba increíble, así que todo comenzaba con el pie derecho. Lo único que se mantenía en pie era la resaca, pero esta vez no por la celebración, sino por haber ido a patear la perra con Jaime a Panchos’s bar hasta que las velas no ardieron.
Nuevamente estábamos retrasados, bastante, y con menos recursos para catering y otros, no teníamos un lugar donde vestir a las chicas, bueno, en realidad sí pero yo no lo conocí, era la casa de un amigo de Denisse que vivía “al lado” según todos pero que cada vez que iban a buscar o a dejar a alguien parecía estar al otro lado del mundo. Partimos realmente tarde, los extras ya estaban a las 3, pero partimos con ellos una hora tarde, algo así, y el sol es implacable en esto del cine. Que porquería de frase, pero en fin. Teníamos extras de todo tipo aunque los originales no estaban, pero mi vieja, mi hermana y mi hermano, mi amigo Raúl, Jorge, en fin, eran parte de los casi quince extras en este matrimonio ficticio que para toda la gente que tocó sus bocinas era perfectamente real, y que según me han dicho se ve muy real especialmente en la escena del batazo. La producción era muy buena, todos impecables, el traje de novia que Bernardita consiguió -no el que nosotros hicimos y gastamos mucho dinero en hacer- y el de Pato, que “arrendamos” en Ripley y que mañana pensamos devolver. Hicimos como siempre las tomas rápido, lanzamos el arroz y despachamos a los extras. Finalmente un cambio de ropa que casi nos dejaba sin luz y las escenas del ensayo, pero esta vez en exterior. Quedó todo perfecto y después de guardar las cosas nos marchamos a la escuela, esto es un resumen que no alcanza a reflejar mi úlcera que a esas alturas era feroz, dejamos equipos y volvimos a casa. Solamente al día siguiente yo me sentí mejor. Ahora, un poco descansado, se de algunas lecciones que aprendí especialmente “en terreno”, porque la preproducción no tuvo dramas, pero hay que ser más práctico en terreno, y para la otra vez será. Quedo debiendo por ahora -ya que tengo que devolver una camioneta que arrendamos, damn- unas fotos que sacamos. Para otro post será. Ahora empieza la postproducción de audio y el inevitable doblaje donde nos volveremos a ver las caras con los actores. Mientras todo sigue girando y nos metemos de lleno en el proyecto de comics para el próximo año, nuestra salida de la carrera.




Entre búsqueda y búsqueda encontré lo que llamó mi atención, este proyecto bautizado como “Ensayo General”.
Veremos con ansias como resulta todo esto, esperemos, por cierto, que sea de las mejores formas. Estamos en contacto. Saludos.