Ya estamos en tierra derecha, a solo un par de días del rodaje y las cosas están que arden como en un buen final de teleserie. Y ayer martes fue un día fatal. Recuerdo que Nico me dijo “pero siempre están los problemas de última hora, que se llaman así precisamente porque pasan al final… sino solo serían problemas”. Cierto, pero cuando los problemas de última hora comienzan a agrandarse, se arma un lío de proporciones mayúsculas, como lo que pasó ayer. Vamos a la historia.
El día lunes partió con la confianza habitual, está todo listo, estamos finiquitando las cosas con los extras, los autos, la movilización, aguantando el frío, en fin, nada muy especial. Solo un par de llamadas perdidas de Claudio Espinoza, el actor protagónico, que llamó durante la clase por lo que no pude responder hasta tarde, y una vez que llamé, estaba entrando a una función, así que no pudimos hablar. No pensé que sería nada importante. Llegó el martes y seguimos, todo ok, pero entonces cuando hablé con Claudio, me preguntó sobre los horarios de la segunda jornada, porque le había salido una pega y en el mundo una cosa son los compromisos y otra el dinero, le pagaban unas 500 lucas por una semana de trabajo y el lunes tenía que estar en Quillota. Lo sintió mucho, según él, pero así son las cosas, somos estudiantes y no podemos competir con eso, solo contar con que en un futuro cercano podamos despedirlo cuando se nos de la gana. Entiéndanme, detesto hacerme mala sangre, pero cuando uno adquiere un compromiso, lo hace. Por eso es que como buenos estudiantes no firmamos contratos, mala práctica, porque no amarramos a nadie, y se convierte en una constante amenaza cualquier persona que pague más. Claudio fue comido por el poder del anillo único, el lado oscuro, y su última actuación, la última que espero escuchar de él, fue diciendo cuánto lo lamentaba.
Pero el día seguía, y yo había dormido unas cuatro horas, me sentía pésimo, muerto, y tuve que acudir como siempre al ravotril, lo que me dejó con el típico efecto de somnolencia que detesto pero ante el cual hay que batallar, y que da paso a cierta historia que estoy escribiendo, pero basada en la dopamina. En fin. Para mejorar todo, unas horas antes había hablado con Samantha quien a estas alturas nos debe odiar porque cada vez le quitamos plata para su más que abultado presupuesto, la llamé para pedirle un desglose y fue como si le pidiera que se lanzara de un décimo piso. Me odió.
Pero lo peor fue cuando llegué a mi casa, cansado, agotado, con ravotril y sueño encima, y finalmente me quedé dormido. Desperté confundido, con dolor de cabeza y malestar estomacal, a eso de la 1:40am, y nos pusimos a trabajar con Nico para solucionar los problemas, llamar a dos actores y armar un nuevo casting para el día siguiente. Así comenzó este miércoles, llamando a dos personas que pudieron el mismo día, uno de ellos fue a la Escuela y lo dejamos en el papel, con pros y contras con respecto al “viejo” protagonista Germán. Los pro, a mi entender, son mejores, ha trabajado antes con Daniela Salinas, la chica que protagoniza, lo cual es ideal, ya que se conocen. Lo bueno de todo es que hablando con él nos dimos cuenta de lo listo que estaba todo, porque en realidad… solo faltaba que se sumara y Juan Pablo Martínez, ese es su nombre, estuvo dispuesto. El otro tema, el de los cheques en garantía para la ropa que la escuela rechazó, fue solucionado gracias a la vieja de Nico. Las cosas parecían mejorar… y es que en realidad solucionamos todos los problemas de una forma rápida, eficiente. Limpia, no dijimos nada para no alertar a nadie y no fue necesario salvo cuando nos quisimos reir del tema.
Ya tenemos corto, tenemos vestido de novia, bate de béisbol, ropas, gente, lugares…. está todo pero a la vez la incertidumbre de lo frágil que es hacer cine sin papeles firmados, o incluso con ellos. La labor de producción es a la vez la tarea de amarrar a la gente porque no todos tienen el mismo nivel de compromiso de quienes hemos hasta el momento estado con la cabeza dentro del agua la mitad del tiempo. Pero tenemos actores comprometidos. Tenemos a Bernardita (Fran) que en una conversación que hoy en la mañana pensé que llevaría a mi suicidio, me preguntó por sus horarios ya que le había salido algo en un canal de televisión para el día lunes… le dije que era imposible.
“Ok” me dijo “Yo ya estoy comprometida con ustedes, era para saber”.
PD: La vez pasada dije que empezaría a hablar sobre Roa. Lo quedo debiendo.
PD2: Claudio, la venganza será terrible.
Espero escribir algo antes del rodaje. Sería cool. Nos vemos.




y nosotros los extras acaso no somos importantes????? ami se me prometio el papel protyagonico y voy a terminar tirando arroz a la salida de la iglesia……..jajajajajajja