El Manto. Tercera semana en imágenes.
Fin. Se acabó el rodaje, quedaron algunas escenas pendientes, pero el grueso de la película ya está. Las últimas fotos de lo que fueron los días finales.
El jueves 3 de abril partíamos temprano en teoría, con Isabel habíamos sacado el auto para partir rumbo al cementerio cuando me llama Seba de la Escuela. Los equipos habían quedado adentro. La raja. Partimos a buscar a Juan, y después a dejarlo, arriba, en Las Torres. A la vuelta nos llamaron que se había quedado una camisa. Vuelta de nuevo. Y cuando llegamos por fin al cementario, el Mago me dice “Viejito, ¿por qué se atrasaron tanto? Así es la vida. En el cementerio se juntaron muchos actores, todos los pertenecientes a la familia más Don Clemente, fue complicado ordenarlos y teníamos el reloj en contra, pero a pesar de todo sacamos los planos igual.
Después del cementerio partimos a la casa de Echeñique, donde alcanzamos a grabar una escena de Alejandro en un teléfono público. Después recogimos a Cristián del car-cam y grabamos la salida hacia la casa de Carlos entre Coté y Alejandro. Después, tipo 5:30, llegamos al memorial de los degollados, en Vespucio. Con la FIDAE arriba nuestro.
Y después, ya cansados, a la bomba de bencina, a hacer la salida de Santiago entre Alejandro y Coté. Fue muy cansador, porque costó hacer que Alejandro manejara bien el Renault 5 en el que se mueven los personajes. FInalmente, a la toma 9, lo conseguimos. Fue la jornada más larga, de unas 18 horas.
El viernes era el día que, en teoría, siempre consideré más complicado de todos. El de calles, en La Paz y en el centro de Santiago. Ese día empezamos a grabar con Muñoz, Agustín “Cucho” Moya. Esta foto es por calle Trieste, si agrandan la foto podrán ver al fondo al equipo.
Después, en la tarde, nos trasladamos al centro, y yo partí a la Galería Bahía. Cuando Alejandro sigue a Muñoz.
El sábado comenzamos temprano, era por fin el último día. El domingo estaba todo listo pero al actor le salió una gira y, para evitar conflictos, Coke autorizó que se fuera. Así que eso quedará pendiente. El sábado partimos grabando por el sector de Parque Forestal. En la segunda foto, el Cucho Moya camina por Estados Unidos.
Como teníamos unas pistolas, aprovechamos para sacar fotos. En esta, queda claro que con sonido no se juega.
Después, cuando los actores llegaron, partimos a la tornería en calle Río de Janeiro. Ahí el calor fue infernal. Tuvimos al Cucho Moya amarrado unas tres horas mientras sacábamos los planos. Fue tremendo, el Mago casi se desmaya por el calor, no habíamos comido nada y había que seguir porque el sol se nos iba.
Se nos iba el sol. Partimos a la fábrica abandonada de Calzado Calpany, ahí estuvimos hasta que no nos dio la luz, para un diálogo entre Carlos y Alejandro.
FInalmente, partimos al departamento de Coke, centro de operaciones estos días. Algunos alcanzaron a comer, pero el resto partimos casi de inmediato a hacer la escena del secuestro de Muñoz, la última del día y de esta parte de rodaje. Al tercer intento salió bien, pero repetimos por si acaso y después a celebrar. Con Isabel fuimos a dejar la segunda cámara y a ordenar las boletas, para entregar pronto la rendición y de una vez por todas salir de la Escuela. Por lo pronto, descansar, y ver que onda con las posibilidades de pega. El lunes ya será otro mundo, fuera de esta burbuja que son los rodajes. Nos vemos.





















si alguien conoce a cucho moya les solicito le recuerden que sacarle la madre gratuitamente en la calle es muy peligroso tal como ocurrio hoy, por lo tanto ” CUCHO TE VOY A ESPERAR CUALQUIER DIA DE ESTOS PARA QUE ME REPITAS TUS DICHOS EN LA CARA”