Extraños cambios de gustos.
La semana pasada fue rara, cinematográficamente hablando. Por alguna razón mis gustos han variados después de tanto ver cosas, el primer indicio fue encontrar “Spider Man 3” una porquerÃa impresionante; el segundo, ir a ver los Piratas del Caribe al cine, y aburrirme como ostra. La vi en una sala vacÃa, a las 12 del dÃa, quizás eso tuvo algo que ver, no sé. Desde hace tiempo que me llama más la atención cosas tipo Lisandro Alonso, que antes me parecÃan más “extremas”, o profundamente lateras. Quizás no fue nada serio, me dije el viernes, pero el sábado fui con Jorge a la Cineteca al ciclo de Cristián Sánchez, un cineasta chileno con un gran talento para cansar al espectador, al punto de que Jorge lo encontró “desesperantemente fome”. Yo no me aburrà tanto, de hecho encontré ciertamente interesante la mirada sobre la comunicación que planteaba Sánchez y la forma de entramar situaciones aparentemente poco hiladas.
Es como una pubertad cinematográfica.
Algo asà como un “¿qué me está pasando?“. Ni siquiera he hecho el amague de bajar -me dio lata ir al cine- “Las tortugas Ninja“, menos “Papelucho” o no sé, en general me da lata ir al cine a que me cuenten de nuevo cualquier idiotez y que me hagan pagar por tonteras. O sea, tengo miedo, sigo esperando que Transformers sea, como todavÃa pienso, “la pelÃcula que he esperado toda mi vida”, pero tengo la sensación de que será una amarga decepción. Ya se lo que pensarán algunos, “ah, es que trabajando en Retaguardia te has vuelto un snob y un latero”, pero eso es lo raro. No es como que pida prestadas muchas pelÃculas ahÃ, ni que sea una gran influencia. O sea sigo tipeando el guión de “La comiquerÃa” sin dramas. Pero llegan los viernes y me encierro con pelÃculas clásicas, ojalá lo más viejas posibles. Y me entretengo ene, y no logro hacer que a mucha gente le gusten, pero yo lo paso bien, es rarÃsimo. SerÃa normal si me diera lata verlas pero igual lo hiciera por cumplir y porque “estudio cine”, pero eso es lo raro, es como que me gusta eso.
Raro. No sé. Exijo mi plata de vuelta por los Piratas del Caribe, me aburrà como ostra y ni siquiera me reà como años atrás. Recuerdo que la primera la vi sin ninguna esperanza pero la disfruté. La segunda la vi sin esperanza y salà como aburrido y la tercera ya fue la decepción total. Quizás asà sean las cosas. O sea mejor me olvido de andar invitando minas al cine como primera idea porque voy a latear totalmente.
Fantasilandia no más. No queda otra.




