FICV: Calle Santa Fe.

A las 8 y media de la tarde se dio el vamos silmultáneamente al Festival Internacional de Cine de Valdivia: por un lado, en el restaurado Teatro Cervantes, fue la ceremonia inaugural, mientras que a un par de cuadras -bueno, salvo contadas excepciones donde hay que cruzar el río- aquí todo queda a un par de cuadras. En fin, les decía que a un par de cuadras, en el teatro Lord Cochrane se “pre-estrenaba” nuevamente “Calle Santa Fe”, el documental sobre Miguel Enriquez, del MIR, asesinado el ’74. Era una fecha importante, pues el asesinato fue justo un 5 de Octubre.
De 3 horas de duración, el documental es una búsqueda muy personal sobre quién fue Miguel y sobre su importancia actual, y lo interesante es ir descubriendo como para los jovenes de hoy en día al parecer no es tan importante, cómo las muertes quizás fueron en vano, cómo la lucha política de esos años marcó a una persona, a Carmen Castillo, y dentro de su propia reflexión, quizás es ella la que teme volver a este país de asesinos, traidores y tortudadores, donde la vida después de aquel 5 de octubre de 1974 siguió, porque a fin de cuentas no podía pasar nada más.
“Calle Santa Fe” es, como discutíamos a la salida, con mucho frío, un documental sobre la culpa. Sobre una mujer que se siente culpable de no haber muerto en esa lucha, y a quien todos le dicen que deje el pasado atrás. Todos tenemos nuestros héroes y a todos nos gusta convecer a los demás de lo increíbles que son, pero es difícil hacerlo, sobre todo cuando -y perdonen la crudeza-lo más importante que hizo tu héroe fue fallecer.
De tres horas de duración, “Calle Santa Fe” no se siente sin embargo tan larga, aunque a ratos parece irse a otros lados para volver una vez más a la casa de Santa Fe, el mejor ejemplo de cómo en efecto todo sigue adelante, como los lugares no pueden convertirse en monumentos y como nuestras pérdidas personales a veces coinciden con el hecho de ser quienes somos audiovisualmente hablando. Es todo un tema. Y bueno, para quienes les toca más de cerca, un documental sobre la dictadura en Chile. Pero sin embargo no puedo dejar de pensar en lo mucho que me gustó “La ciudad de los fotógrafos”, en cómo pudo emocionarme y casi hacerme llorar, a diferencia de ésta.
En fin, mañana hay de todo, desde cine Alemán hasta “Radio Corazón”. Nos vemos.



