FICV: El Árbol.

Otra película de competencia, esta vez Argentina. He escuchado un comentario de cineastas argentinos que dicen estar cansados de que en su cine jamás pase nada, que sea tan contemplativo que llege a hastiar, y por un momento pensé que iba a pasar algo así con esta cinta, que es nada más y nada menos que la historia de un árbol que ha acompañado a una familia por generaciones en el barrio de Banfield, en Buenos Aires. Curioso que mientras iba pasando esta cinta pensé que estas películas, si no quieren cansar, deberían durar menos, y no alargarse innecesariamente para cumplir con estándares. Y justo pasó eso, “El Árbol” dura poco más de una hora, y gracias a eso y a que su fotografía está muy bien trabajada, no se convierte en una experiencia soporífera, de hecho hay cierta sensibilidad que se logra asomar en la historia de los ancianos y su relación con el Árbol. Otra vez, igual que Yumarta, no es una gran película, pero nada mal tampoco. Sin embargo la noche guardaba una sorpresa, una película que terminó siendo de mis favoritas este año.



