FICV: Normal con Alas.
“Normal con Alas” causó como todo pre-estreno nacional, una cantidad de carcajadas que no sé de dónde salían, porque la película es graciosa pero por Dios, hay gente que debe haber salido con seudo infartos de tanto gritar anoche en la sala. Anunciada como “Una comedia Pelolais”, (aunque el término no existía a la hora de rodar la película), “Normal con Alas” tiene varias cosas a favor y varias en contra. Le juega a favor el hecho de ser muy graciosa, de tener personajes fácilmente identificables y no solo eso, sino además queribles, y tiene algo que respeto y que me parece increíble: la manera de pasarse por la raja a todo lo que es la iglesia, los colegios católicos, y a la misma marihuana. Pero vamos por partes porque quizás no entienden de qué estoy hablando. “Normal…” es la historia de un par de niñas del “Virgin Mary School”, un colegio del sector alto de la capital, católico, ABC1, donde un par de chicas comienzan a traficar marihuana en las “toallitas higiénicas” (¿hay un mejor término para eso?), con la complicidad de “Jovita” (Teresita Reyes), la auxiliar del baño de mujeres. Contada como un reportaje televisivo, vamos conociendo las diferentes historias que rodean este tráfico. Hay personajes memorables como el profesor de religión gringo, el conserje del colegio, el drogadicto Bautista (Gonzalo Valenzuela) en fin, por ese lado es muy entretenida y totalmente recomendable. Lo malo, que hay que decirlo también, es que es una película horrenda. Filmada con una brocha gorda y una falta de… bueno, presupuesto en primer lugar y en segundo, no sé, como que faltó cariño. Un colegio cuico con 10 alumnas no parece real, sin contar el mal endémico de que las alumnas vayan por los treinta y muchos años, de que a pesar de ser un colegio y unos ambientes “cuicos”, todo sea feo en pantalla, y esto se nota mucho más en el contraste con los créditos y los nombres de entrevistados, muy precisos y cuidados. Un clásico, el “se arregla en post.
Recomendada si les gustan las comedias teenagers con chicas que obviamente no lo son. Un poco de cuidado y podríamos tener nuestro propio American Pie.



