FICV: Pingpong.
Después de la película Portuguesa entramos a ver “Pingpong”, una alemana, también por la competencia oficial y que comenzó como una simpática comedia para de pronto convertirse en un drama, sus personajes evolucionaron de ser simpáticos familiares a complicados y sicóticos tipos. Muy buena esta película, me gustó mucho, no aburrió en ningún momento, y eso que transcurre todo en una casa, a donde llega a vivir Paul, cuyo padre Frank se suicidó hace meses atrás. La familia lo acoge en un primer momento con desconfianza, y Paul y el hijo, empiezan a llevarse bien. Y la relación de Paul con Anna, la madre de la familia, empieza a acrecentarse y ahí comienzan los problemas. Pingpong sabe mantener sus tiempos, es una película tranquila, con ratos de comedia bien logrados, pero que mantiene al drama siempre presente, como un aura que rodea a todos los personajes. Todos los elementos están bien puestos en el tablero, que es lo que siempre pasa con nuestro cine, que le falta algo, si tiene buenas actuaciones se ve pésimo y viceversa, en fin, aquí la fotografía es excelente, las actuaciones muy sólidas, con solo 4 personajes -uno de ellos que se va, así que al final son 3- se arma un triángulo amoroso enfermizo que funciona de maravillas sin llegar a espantar o a ser chocante, sino solo a través del complejo puzzle de las relaciones humanas. Totalmente recomendada.




