Crisis existenciales y motivacionales derivaron en una laguna de un par de meses, donde suspendimos el proyecto de la pelÃcula de comics de la escuela, y quisimos hacer algo más simple, un corto, etc. Pero una noche nos reunimos y Nico dijo que querÃa volver al proyecto. Yo lo apoyé, dentro de todo, esta historia es como un hijo que aún no ve la luz y el parto, a todas luces, será difÃcil. Pero esta columna es sobre otra cosa. Esa noche, decidimos darle una segunda vuelta a los personajes, en especial por los femeninos, porque los comentarios que habÃamos recibido de gente, era algo como “son unos machistas”, y como guionista, eso fue raro. ¿Por qué? Bueno, porque los personajes de mujeres no están tan desarrollados como los masculinos, son funcionales al protagonista, Daniel, entonces decidimos darles una vuelta. Como guionista, es lo que he estado haciendo estos dÃas, dandoles una vida propia a Catalina Camus, la novia de Daniel, y a Anita, su mejor amiga.
Nico decÃa el otro dÃa en una clase con Francisca Schweitzer, la directora de “Paréntesis” que hay personajes basados en el rencor, como motor existencial. Yo creo que Catalina, en algún momento, lo fue. Uno siempre escribe de lo que vive, y una serie de acontecimientos en este último en mi vida, creo que han hecho variar un poco esa perspectiva.
Terminé una relación hace poco, una muy importante y la terminé como corresponde, quedamos bastante bien, sinceramos cosas y hablamos de asuntos que no habÃamos tocado en años. Ahora, esta pelÃcula es sobre un tipo con una muy mala inteligencia emocional, y Catalina va encontrando su destino, su trabajo, es eso lo que termina por distanciarlos. El rencor es una mala mezcla de orgullo y pena, y los personajes cuyo único motor es el rencor pueden avanzar poco, porque más que un “motor” es un “soporte vital”, dura poco y uno necesita más para los personajes. Yo aprendà a manejar esta situación, después de mucho luchar y entender a patadas algunas cosas, la idea es que mi protagonista no. Cometará los errores que cometà yo, y dentro de todo, la pareja que hacÃa con Cata de pronto se verá desestabilizada porque no son lo que quieren mutuamente para sus vidas. Antes Catalina era una tipa que peleaba por todo, era un puro problema y por lógica era inverosÃmil que empezara la pelÃcula con Daniel, más o menos “cómo cresta pueden estar juntos”. Ahora, dentro de la serie de destinos que buscan los personajes, Cata tiene uno y se dirige hacia él cueste lo que cueste. Curiosamente, pero a posteriori, me doy cuenta que es algo similar a lo que me pasó a mÃ. 90 páginas que no tengan nada tuyo es una imposibildad, por el solo esfuerzo que uno pone en ellasa.
Sobre Anita ya he hablado otras veces, como la “amiga que todos quisiéramos tener”, pero en realidad, si todos tuviéramos una amiga asÃ, quisiéramos que se convirtiera de pronto en algo más. “La comiquerÃa” de pronto agarró los tonos de comedia romántica porque habÃa una pieza mal puesta, la chica perfecta en todo sentido se transforma en tu pareja: los que hemos pasado por eso sabemos que es abrir la caja de Pandora en muchos aspectos. Y con alguien como Anita, también. La figura de la amiga ideal da para soñar pero es poco real a la hora de aterrizar relaciones -y esta es una pelÃcula sobre relaciones.
Anita no vive ya solo para que Daniel tenga una amiga, es una persona que se dedicaba a robar libros de una tienda, con la única diferencia de que ella los devolvÃa. Una perfecta ecuación que permitÃa que el negocio de la tienda siguiera en pie y ella pudiera comprar comics. Si yo conociera una chica asÃ… por dios. En fin, forman un grupo de amigos con Daniel y otros personajes, que se ve afectado por la existencia de esta pareja. Es como cuando en “Seinfeld”, Kramer descubrÃa que Elaine habÃa dormido con Jerry: el universo acaba de cambiar. Anita tiene muchos intereses, entre ellos Daniel, pero ¿cómo llevar una relación que puede ser muy destructiva? Puede acabar con la amistad muy facilmente, hay que tener cuidado ahÃ. Ella es mucho más inteligente, no solo emocionalmente que Daniel, y es en gran parte su motor, si la relación con Catalina falló fue porque en un momento ella entendió que era otra persona: Anita si quiere salvar esta relación con Daniel, tiene que hacerlo entender muuuchas cosas.
Asunto complejo, las mujeres. En la vida real, en los comics, y en las pelÃculas. Dos superheroÃnas que aportan riqueza y vida a una historia sobre fracasos, de todo tipo, de negocios, amorosos, y sobre empezar de nuevo.
Que de eso se trata la cosa.



