A pesar de que la mayor parte del tiempo ando en bicicleta, a veces tengo que usar el Transantiago, sistema que ha mejorado bastante con servicios como éste, donde puedes ver en lÃnea tu saldo de tarjeta Bip!, pero que todavÃa tiene mucho que crecer en términos de amabilidad con el usuario. En esta fabulosa época tecnológica que vivimos, acá van 10 ideas totalmente llevables a cabo y que podrÃan hacer más llevadera la experiencia del transporte público por la ciudad.
- Parlantes: tal como en el Metro avisan para ciertas paradas, serÃa bueno que el chofer pudiera decir cosas al interior de la micro, señalar algunas paradas si es que le preguntan, o indicar desviaciones si es que hay de pronto trabajos o protestas en el camino.
- Mejor señalética al exterior: un clásico es la viejita que hace parar la micro en cualquier lado, o por ejemplo los cambios de paradero, que he visto avisados con papeles pegados en los paraderos, lo que me parece una buena idea. ¿Pero qué pasarÃa si por ejemplo el cartel de la micro pudiera cambiar y anunciar el próximo paradero o la distancia a la que viene el próximo bus?. SerÃa de lujo. En especial esas veces que llegas corriendo a la micro y ésta se va yendo. Que atrás te indique… “10 min” o algo similar. O si viene a mucha distancia, que te diga… “1 hora” para que te organices y no pierdas el tiempo, que al final es lo que más molesta.
- GPS vÃa internet: esto serÃa de lujo. Si el sistema GPS existe, no costarÃa tanto crear una interfaz que te permitiera consultar por dónde va la micro que esperas. Imagina que tienes que salir a Simón Bolivar y sabes que tardas 10 minutos en llegar al paradero. Un sitio web podrÃa mostrarte dónde van las micros para que te hagas una idea de cuánto falta para que pase. No serÃa nada del otro mundo y el servicio mejorarÃa mucho. Un servicio telefónico podrÃa hacer lo mismo.
- Validadores de carga en micros: mucha gente -me incluyo- usa otra tarjeta que la Bip! para andar en Transantiago, en mi caso la CuentaRut del BancoEstado. Lo bueno es que puedes cargar dinero por Internet, lo malo es que tienes que validar la carga sólo en estaciones de Metro, y centros Bip!, y a veces no te alcanza la plata para llegar. Esta validación deberÃa poder hacerse en cualquier negocio, incluso en las micros.
- Colectivos integrados: si el sistema es de Transporte en general, deberÃa poder usarse la tarjeta Bip! en colectivos, serÃa un gran paso. Los colectivos son realmente un gran aporte al transporte de la ciudad, yo ando de Lo Cañas a Ñuñoa a cualquier hora por $2.000 pesos, pero no sabÃa eso hasta que Isabel me lo presentó. Simple, un telefonazo y lo pides. Es información que siempre sirve.
- Pistas de Buses y Bicis: esta es una idea que se me ocurrió… ya que al final si eres ciclista y quieres andar rápido por la ciudad, las “pistas recreativas” no te van a servir de nada. Tienes que andar por la calle, yo ando en una pistera y uso siempre las pistas de Buses…. porque van más vacÃas. A falta de ciclovÃas reales, crear pistas de “Buses y Bicicletas” podrÃa tener éxito.
- Torniquetes de bajada: el problema no es que la gente suba por delante sin pagar… el problema es que sube por detrás. ¿Cómo a nadie se la ha ocurrido que en la bajada las micros deberÃan tener torniquetes? Más simple que inspectores y multas.
- Devolución de viajes: a veces la micro se queda en pana -algunas cosas no cambian- y tienes que bajarte pero a diferencia de los viejos tiempos, no se te devuelve el pasaje contra boleto, como solÃa ser. El validador deberÃa, tras ser activado por el operador, permitir la devolución del pasaje a las tarjetas que hayan pagado ese viaje. No me vengan con que es imposible… es solo sci fi barata.
- Un sitio web más inteligente: es claro que se invirtió mucha plata en generar una página en internet que te dijera todos los recorridos, que te ayudara a planificar tu viaje pero se les fueron detalles importantes, como el hecho de que las calles cambian de nombre. Para el sistema, “Manuel Montt con Pocuro” no existe, claro, porque en aquella intersección la calle cambia de nombre y lo que existe es “Alférez Real” con Manuel Montt. Santiago es una ciudad con calles que cambian de nombre cada poco tiempo, el sistema deberÃa tener esto integrado para ser una real ayuda a la hora de planificar el viaje. No digo que corrija, pero sà que haga sugerencias.
- Mejoras en sistemas de frenos: una última idea para pensar, aunque los choferes operadores recibieron instrucción, parece que al curso de frenado muchos no fueron. Éste es un terrible hábito que sigue de las micros amarillas, frenazos bruscos que hacen viajes desagradables. Me tocó ver un frenazo tan fuerte que casi salà volando, y una señora efectivamente se cayó y golpeó el cuello contra un pasamano. El viaje se acabó y el bus se fue a la posta. El Metro tiene sistemas de freno automáticos, no digo que sea igual, pero sà deberÃa haber algo que permitiera un frenado más suave. No entiendo mucho de sistemas de vehÃculos, pero no creo que sea algo demasiado complicado de inventar.
Soy un optimista con respecto al tema de transporte público. Desde antes que partiera tenÃa mis esperanzas y sigo pensando que es mejor que la porquerÃa que tenÃamos antes. Menos contaminación, menos ruido. Queda por avanzar, pero tengo la certeza de que vamos en la dirección correcta. ¿Tienes alguna idea que agregar?




Bueno, priemro te felicito por el blog, es muy bueno, lo leo bastante.
Ahora sobre lo que dices, pues la solucion de los torniquetes de bajada, no lo habia pensado, pero es muy buena idea ayudaria de inmediato con lo de los colados del sistema y sobre lo del frenado, de verdad son muy desagradables, tu dices de algun sistema para evitar esto, pues existe, son los frenos ABS, pero no se si sirven para buses.
No sabÃa de tu blog, tiene cosas interesantes.
La verdad es que estos 10 mandamientos deberÃan haberse implementado y probado mucho antes de la puesta en marcha del transantiago.
Recordemos que al dÃa 1 (10 de febrero del año 2007), más de la mitad de las obras de adecuación de calles estaban sin terminar (y algunas sin empezar). Sin duda hay problemas administrativos que explican todo esto, muchos de los cuales aún no se han resuelto.
Respecto de tus ideas, debo decir que son bastante sensatas, en particular todo lo que tiene que ver con los flujos de información. Parlantes, mejor señalética, GPS via web, son todas mejoras que no requieren más inversión en infraestructura -son baratas- y entre todas constituyen el verdadero sustento de un sistema Integrado de transporte: la coordinación y gestión en tiempo real de todos esos datos.
Hay otras ideas que, si bien creo que son atinadas, considero importante incorporar el factor Diseño Programático, como dirÃamos en arquitectura.
Un ejemplo contundente es lo que ocurre con tu idea de los torniquetes de bajada. El problema no es que la gente suba por atrás, evitando el pago, sino que ambas cosas deben separarse por completo. Lo que hace un sistema que funciona con buses oruga de varias puertas muy anchas, es aspirar a emular el funcionamiento del metro, donde en vez de entrar muchas personas por una puerta pequeña, lo hacen por muchas puertas lo suficientemente anchas como para que la detención sea breve pero efectiva.
Si te fijas, la gente que está en el andén de metro no tiene que preocuparse por resolver el pago cuando se sube al vagón, pues TODA LA GENTE QUE ESTA ALLI YA HA PAGADO. Esto nos lleva al real problema: los paraderos transantiago deberÃan resolver el problema de pago, controlando la entrada de personas con torniquetes en los mismos paraderos, y no trasladar esta acción (lenta y con sobresaltos) a las puertas de los buses.
Ahora bien, de esto ya se dieron cuenta nuestros super ingenieros de transporte, bastante tarde, pues todos los paraderos ya estaban instalados, con lo cual se han tenido que levantar rejas de gallinero y ‘armar’ (como si nu hubiese recursos para ello) improvisados paradero-corral que no logran resolver el problema por sà mismos, pues la gente que hace cola se moja con la lluvia de invierno (claro, si están fuera del paradero propiamente tal) y todavÃa son absolutamente necesarios los curiosos funcionarios de amarillo.
De cualquier modo, divulgaré este blog. Da gusto encontrarse con blogs como este, te seguiré leyendo.
Un abrazo
Hola, gracias por tus palabras. El tema de las “Zonas Pagas” es interesante pero poco practicable. Para que no se las salten, siempre hace falta gente del transantiago ahi, y es más caro al final pagar todos estos monitores por cada paradero.
Asà que habrÃa que apelar a que la gente no se pase las rejas, cosa que más que Sci-fi es… no sé.. un tema religioso, un milagro, algo asÃ.
Saludos
Tambien deben considerar las horas puntas…………Por que entramos y salimos tooodoos a la misma hora, oficinistas, obreros, estudiantes…..todos entran entre 8 y 9 am.
Por que no segmentamos, que los escolares entren mas tarde que los oficinistas tambien estren de manetra diferida.
Si ven un grafico XY con trafico v/s hora, se ven dos grandes cerros, por eso le llaman horario “valle” al tiempo entre esos dos cerros, y si se dan cuenta…por que no hacemos tres cerros mas chicos………..me explico?
La mitad de las cosas que propones está en las famosas micros de dos pisos de Londres, que son choris, pero se pasa luego la novedad. En todo caso, lo del parlantito que avisa donde vas es más útil de lo que parece.
Lo de los torniquetes de bajada lo pensaba hace rato. O poner de esas rejas que giran pa un solo lado, como sale en las pelÃculas en el metro de NY.