La casa del inducido.
Esta foto es de Osorno, y aunque en principio pensé que se trataba de una extraña secta en la que de tanto convencerte que dios existe, te terminaban induciendo a su religión, al final resulta que el “inducido” es una parte del motor del auto.
Pero está más que claro que casi-casi, es “la casa del abducido“. Un par de letras y el mundo serÃa un lugar mejor.




