Niño a bordo.
A bordo de la maleta, pero a bordo igual.
Qué envidia, todo el mundo sale de la ciudad y uno acá, trabajando. Es la única época del año en que, a pesar del calor, Santiago se vuelve un lugar más amable, más vivible.
En fin, saludos a todos quienes leen estas lÃneas desde la playa, montaña, campo, etc.
Y cuidado con que un camión maderero te choque a alta velocidad por detrás. Suele pasar en estas fechas.







