Postales de Buenos Aires.
Estuve en la capital argentina una semana con Isabel y mi infaltable cámara Nikon en el cinturón. Como siempre en este blog, las “postales” no son de lo más turísticas; son casi siempre fotos curiosas o carteles raros. Si te gustan, puedes revisar mi set en Flickr llamado Un Mundo Inquietante, con más de 170 fotos del mismo estilo. Vamos entonces.
Lo primero que llama la atención es que los argentinos son mucho más directos para sus afiches que nosotros. La crudeza manda.
El siguiente es un cartel de trabajos “en condición de esclavitud”, quizás las cadenas en las muñecas pueden parecer demasiado, pero es cosa de recordar esos “patrones” que cuando salen de sus negocios dejan a sus empleados, por lo general peruanos, encerrados con llave adentro para que no se roben nada.
Me imagino que la foto del auto chocado y la sangre no será de algún accidente real… pero bien podría serlo. En mis viajes anteriores a Argentina, todos por tierra a diversos lados (Mendoza, San Rafael, Cosquín), mis amigos y yo notamos que hay algo común en los conductores argentinos: manejan como las pelotas. La semana que estuve allá era noticia la cantidad de jóvenes muertos en accidentes automovilísticos. Algo muy similar a lo que pasa acá, claro que no con estas campañas de mierda que les mostraba en ocasiones anteriores.
Y es que en realidad argentinos y chilenos somos sumamente parecidos, con una diferencia vital que radica en nuestros genes: mientras nosotros vivimos apretados, encogidos entre mar y cordillera, allá la amplitud es la regla de la naturaleza, no es raro ver que los árboles crecen más hacia los lados, a diferencia de acá en Chile, que tienden a crecer a lo alto. La naturaleza entiende las proporciones mejor que nosotros, por lo que no es raro que esas proporciones se reflejen en nuestras personalidades. Los argentinos tienden a la exageración, como toda latinoamérica sabe. Veamos algunos carteles.
A la entrada por tierra, por la autopista, puedes ver negocios con ¡cien mil lámparas!
En Argentina los perros no son fieles por naturaleza, como bien lo explica este cartel, que reza “¡…Me quieren por lo que les doy!”.
No basta con que un “lavadero” sea bueno ni excelente, la idea es que sea “para exigentes”.
“Vas a sentir que nos robaste” dice este cartel de Burger King, que te ofrece una microhamburguesa, papas fritas medio tibias y una bebida con mucha agua a sólo 9.90. Algo así como $1.500 pesos chilenos. Tuve la “suerte” de probar esta promoción y sentí que me robaron, más que robarles a ellos.
El Subte ( “Metro”) es radicalmente diferente al chileno, que es por sobre todo limpio. El bonaerense es un asco. En fin, este cartel repletaba muchas estaciones, es de SanCor Salud, “La cobertura que recupera tu capacidad de asombro”, y si a eso le suman la cara más impactada que pueda haber, tienes “publicidad para exigentes”.
¿Seremos tan diferentes chilenos y argentinos? Su publicidad es un asco, la nuestra también. Su televisión es un asco, la nuestra también. No somos tan diferentes. Nos ganan en fútbol y en cine, al menos mientras sigamos produciendo películas de mierda. Allá me sorprendí al no ver locales de comida china en cada cuadra, como acá. Los chinos se dedican más bien a los “tenedores libres”. Si quieres comunicarte con ellos, puedes tomar este curso. Debe ser bien simple:
A propósito de chinos y de “tenedores libres”, éste es un cartel en uno de ellos. Aunque tiene todo el sentido del mundo, apelar a “la razonabilidad” siempre es curioso.
Y bueno, aman el fútbol. La señora del hostal estaba impactada al escuchar que no me gusta el fútbol. Estuve justo para el partido Brasil – Argentina y realmente me dio lo mismo. Claro que allá mucha publicidad gira en torno al tema:
Y éste, sobre la basura en la ciudad:
Sigamos con varias fotos:
En Rapipago, “venís, pagás, y listo”, es la versión criolla de “vine, ví y vencí”.
Kiko en el Museo Nacional de Bellas Artes:
Figura que adorna el frontis del “Automóvil Club de Argentina”.¿Son dos tipos cambiando.. una rueda?
Y bueno, no podía faltar Mafalda, una de mis tiras cómicas favoritas. Prostituída hasta el cansancio, convertida en mates, peluches, poleras (remeras), todo lo que imaginen tiene el sello de Mafalda. En “Caminito”, el lugar turístico por excelencia, destacan siempre dos palabras: “Tango” y “Mafalda”. Acá la pandilla de Quino celebra el día del niño:
No podía faltar el cartel WTF medio geek. ¿Les suena familiar el logo de Propiedades Varone? Ojo, que tiene propiedades “pequeñas, medianas y grandes”.
Acá un aviso a quien “identifique al individuo que está distribuyendo y pegando en el barrio panfletos injuriosos sobre mi persona.”
“Mr. Chirt”.
No debe ser agradable trabajar en una caseta de peaje y que toquen la bocina en los tacos. Respeto para todos, es la idea.
Prohibido pasar perros malos. O “Aquí el ajedrez se juega sin caballos”.
En el Aeroparque Jorge Newbery puedes ver vuelos nacionales despegando a pocos metros tuyo. Pero mejor guárdate la basura en los bolsillos sino quieres que uno de esos aviones se convierta en una bola de fuego. Acá en Chile si hicieran un aeródromo tan cerca de los autos tendríamos filas de gente haciendo puntería con latas de bebida a las turbinas de los aviones.
Dos fotos: la primera es un cartel que agradece a la policía Federal el haber recuperado la tranquilidad en el barrio. Pero miren la segunda foto, es tan tranquilo el barrio que la Policía te ayuda con el auto:
Los argentinos tienen la manía de juntar dos palabras y armar otra: “matafuegos” (extintor), “chocoblea”, y demases. Ésta es la ”Bicisenda”, su versión de nuestra “Ciclovía”.
Acá si se te pierde el perro, mala suerte. Allá te enfermas de tristeza:
Un maniquí medio satánico en Santa Fe:
Y para terminar esta foto que me encanta: el tipo del mostrador debe estar realmente harto de que le pregunten lo mismo. Me dieron ganas de pagar un rato de cibercafé e ir a preguntarle cómo se hacía el @.
En fin, no somos para nada diferentes. Si en un futuro dos gobiernos se ponen de acuerdo y sacan una moneda común, sería un buen primer paso para acercar mucho más ambos países. Después de la moneda, otros temas que se veían tan complicados parecen un juego de niños.
Nos vemos pronto, mientras termino de ordenar las cientos de fotos que tomé en la ciudad. A ver si armo algo con las fotos nocturnas que quedaron bien buenas. Hasta entonces.

































Están buenas las fotos. Unas muy curiosas.
Saludos.
muy buenas fotos, lo del territorio es demasiado cierto, como nos afecta estar al borde del continente, el resultado es finalmente nosotros, es decir aca todos neuroticos confinados a un hoyo tapado con humo, que mas se puede esperar…para donde mires vez limites, diria que el norte de chile es un poco la excepcion, pero igual nomas, allá vastedad y vastedad a travez de kilometros y kilometros….sencillamente les debe afectar a nivel inconsciente casi como “podemos crecer todo lo que queramos” aca la cosa es “no crezcas mucho que te puede quedar chico el contenedor2 pero finalmente los arjentinos son quedados y los chilenos somos limitados, ahi esta la diferencia
Interresante tu relato pero sos igual que la mayoria de tuscompatriotas cuando hablás de nosotros, se nota que antes de conocernos sentis asco por nosotros… te lo enseñaron o lo sentís, el asco por la argentina?
saludos