Bitácora de Viaje. Cascada 2005. Día 3.
Tercer día del viaje a las orillas del lago Llanquihue en febrero del año pasado. Leyendo la bitácora recuerdo lo corto de esta anotación dadas las circunstancias en las que fue escrita: con una caña infernal. Seguimos recorriendo el tiempo y el espacio con miras al viaje hacia Cosquin dentro de menos de diez días.
Día 3: Soleado y al lago. Dormir.
Despertamos a eso de las 12, pero Calleja y Jorge siguieron durmiendo ya que a las diez de la mañana habían ido a pescar a la desembocadura del Río Blanco, cerca del campamento base, pero habían llegado hechos un desastre gracias a los famosos Tábanos, bichos de mierda que pronto serían la sensación del verano. Calleja, Jaime, Sacha y yo bajamos casi de inmediato al lago, a nadar. Estaba espectacular, me quedé cerca de una hora en la gigantesca piscina, flotando, mirando el volcán Osorno. Describir aquella felicidad es complicado.
Tirados en la arena, viendo a un par de tipos lanzándose una pelota de rugby, y metiendo eso en una juguera con tábanos, nació el hit del verano, “Tábano”, que dice algo así como “Te crees un mariscal de campo / pero no eres más que un TÁBANO”
Volvimos a comer fideos con salsa, con unas longas y una mostaza que es un misterio hasta cuándo durará. Luego seguí buscando este cuaderno con desesperación, y solo lo encontré unas horas más tarde, tras una monumental siesta que todos merecíamos, quizás especialmente Jorge, quien había sufrido durante la mañana de una caña infernal. El cansancio, el sueño postergado de ayer, y un montón de cosas nos propinaron un golpe que nos dejó a todos dormidos mientras Sacha y Paula bajaron a la playa. Despertamos hace poco, la bitácora apareció hace poco, mis teorías iban desde que me la habían escondido a haberla lanzado al fuego la noche anterior. Basura. Despertamos a tomar once. Por lo menos para mí, una sopa para uno. A la izquierda, veo que están echando unos choclos a cocer.
-¿Lograste encontrarle el ángulo a una piedra? le pregunta Sacha a Paula, sobre una roca para sentarse cerca del fuego.
-Tengo la roca metida en el poto. es la respuesta. El agua está por hervir.
Anotación al márgen: Nuestro camping es bastante amplio, tiene agua potable, luz, webeo hasta tarde, un par de columpios, lugares para hacer fogatas, y cerca del Peugeot, las tres carpas hechas un desastre. Casi como nosotros. Esperamos para pronto las primeras visitas.
A propósito, sobre la otra noche, Jorge decía que NO era Clint Eastwood el que hablaba de la muerte del indio en Unforgiven, sino que era otro personaje se verá en Santiago.
Fecha espacial: desconocida.
Los choclos hoy tienen mantequilla y hay pepino para comer. El charqui y el salame ya se han ido.
Llegó gente en la noche, un tipo llamado “Coipo” con dos minas, nos sentamos alrededor de la fogata y el copete se encargó de hacernos amigos. Creo. Jaime y yo bebimos bastante, Calleja y Jorge fueron de nuevo a pescar, y fuimos a dormir cuando amanecía. Lo que pasó esta noche saldría a la luz los días siguientes
Al margen: ¡Si! ¡¡Si!!



