Dios

Una de las mejores cosas de viajar es conocer gente, eso no lo permite un hotel de cinco estrellas ni encerrarse en la casa de la playa, la mejor manera es en un camping, y mejor si estás a la cresta. Donde personalmente desearía estar ahora, estos pésimos días. Un pozo o a la cresta, cualquiera de las dos vale. En cuanto a la bitácora, este día fue el primero del festival como tal, y a continuación, la historia de Danny, el pelado irlandés con problemas de culpa. Quizás qué estará haciendo ahora.

Cosquin Rock! – El deber ser, la historia de Danny.

Escribo esto en una tarde muy apacible, no quedé con resaca ayer pero Jaime sí y está agonizando. Los chicos de al lado me llaman ¡Nativo! y los otros “Chile”. Una buena pregunta es cómo de una vieja gorda y fea y un guatón parrilero sale una mina increíle. Salí de la carpa en la mañana y había llegado gente nadie chileno y ninguna mina. Cocinamos unos fideos y luego con Jaime tomamos una enorme siesta de la que hace poco despertamos. Al parecer la comida no fue suficiente ya que todos andan con hambre. En una hora partimos al festival. Ayer preguntamos por la gran torre que está en el frente del lago y es, en efecto, un “monumento a la incompetencia”. Iba a ser la torre de observación turística más grande de la provincia pero algo pasó, los socios se pelearon o algo así, y quedó sin terminar.

Hicimos un recipiente para el ‘licor de mosca’ pero todavía no llega ninguna.

ANEXO: Costumbres Argentinas. La lógica para ponerle nombre a las cosas es simple: unir lo más basicamente posible los elementos que la conforman. Un parque de juegos con un dinosaurio es “Dinojuegos”. Un extintor es un “Matafuego”. Nosotros inventamos la “Chocoblea”, que es un como un Súper 8… (Chocolate + oblea)

Pasa el tiempo. El licor de mosca parece repelerlas en vez de atraerlas y hay un par de minas a lo lejos pero con sus novios. E hijos, claro.

La carpa está llena de bichos, Víctor durmió en el auto por la humedad y como nos turnamos el colchón inflable, yo no sentí nada. El de Jaime sigue abajo, desinflado.

Algunas idioteces:
-El pueblo de “Arraja”. Si algo queda más lejos de ese pueblo, está “pasado Arraja”
-Las reglas de la carpa: NO se toma dentro de la carpa. No se cuelga ropa húmeda. No se duerme con la verga afuera.

Sigue la apacible tarde con el perro que le ladra a los autos y Jorge afeitándose. Yo acabo de terminar con los pelos del hombro y Jaime se queja de la caña. Es otra normal tarde en el paraíso. Se supone que en Córdoba hay unas pozas increíble, una de agua verde y otra de agua azul; al lado. Muchas cosas que visitar que no conocemos porque nuestra guía rutera es básicamente eso: una guía rutera. No aparecen lagos, ríos, nada. Solo caminos.

Sigo. Ya es Jueves. Vamos por partes.
Ayer fui a cagar y después salimos por fin al festival, mucha gente, y mientras avanzábamos puros rockeros con vasos de a litro de cerveza, vendiendo remeras. En el camino, a la izquierda y desde dentro de un camping, dos minas me saludaron y yo les respondí. Fue lo más raro del puto mundo.

La entrada estaba a ala rechucha y había que darse una vuelta muy idiota y larga, vendían choripanes a cada rato, el que después nos dijeron era “el mejor invento argentino de todos”. Será.

El control policial era más estricto que la cresta y debo añadir como bitácora personal, que no me inspiran confianza para nada, e intento no hablar con ellos. En el control tuve que decir dejar el blistick y el cinturón (y por ellos, dos pesos de custodia), y por si las moscas eché basi toda una placa de raveautrill en esa bolsa plástica con mis cosas, asustado de que me las pillaran. Tuve que sacarme las zapatillas incluso. Victor alcanzó a botar unoss pitos y hasta tuvo que sacarse los calcetines. Revisaron las plantillas de sus zapatos, a Jaime el pelo, etc. A Jorge casi nada.

Seguimos avanzando por un camino de tierra hasta que por fin llegamos a la entrada del recinto. Nos recibió una montaña de promotoras de un par de weás, nos dieron condones, compramos unas chelas -$4- a a sentarnos a ver a Xeito Novo, un grupo de música celta con un gordo que estaba a punto de darle un ataque cardíaco de tanto animar al público.

No sé si vale la pena hablar de minas a este punto, había un trillón de minas ricas, muchas con guaguas, pero riquísimas. Las remeras salen $120 la oficial, así que creo que la descartaré. Se acabó Xeito Novo y nos movimos por ahí, dando vueltas. El recinto es bastante grande, el escenario principal está en una explanada que en un momento baja.

Jaime andaba que se cagaba. Me comí una hamburguesa y tras una muy larga espera empezó Sky Belinson. Un viejo acabado que era de Los Redondos (un apócope para “Los redonditos de Ricota”) que calentaba a todo el público salvo a nosotros. A mí me gusta la música argentina en general pero esto era una PORQUERÍA y nos fuimos al tercer tema. Fue muy gracioso porque su primera canción empezaba con la frase “bienvenidos al show” y nosotros creímos que cuando gritó eso fue más que nada porque no tenía idea de dónde estaba parado.

Regresamos. Éramos los únicos saliendo mientras todos entraban, y un orate nos gritó “¡Van a contramano, ché!”. Pasé a buscar mis cosas y volvimos al campamento base, a cocinar fideos con salsa de tomate. Jaime había estado todo el día con resaca y ahora se sentía mejor. Fuimos por un par de cervezas y Jorge se fue temprano a dormir. Víctor también porque tenía la garganta hecha puré y ya casi no tenía voz. Se tomó un Tapsin M.R. y al sobre.

Jaime y yo nos quedamos charlando con uno de los pendejos de al lado. A un amigo suyo le habían robado la cartera con el abono de todos los días al festival y también su celular. Se metieron cerca del escenario donde estaba la barra de Los Redondos, y un ‘huaso’ le metió la mano al bolsillo. Él se dio vuelta y un loco enorme de dos metros le dijo “¡Qué pasa!”

-Nada, qué va a pasar -dijo el pendejo. Nos contó además que la barra de Los Redondos era de las más peligrosas, que cuando iban a las ciudades había saqueos y si te cruzabas con ellos era mejor ir en bolas porque de todas maneras ibas a salir así. Hubo incluso muertos en peleas entre facciones rivales de la misma barra.
Algunos datos útiles de Argentina: los celulares tienen código de área, los boliches no cierran a las 4, en fin. Cuando me acuerde pongo más.

Entonces llegó el pelado con una cerveza y una sillas. Compramos un par de cervezas más y nos contó una buena parte de su vida.
De hecho, este relato debería comenzar así:

-Me conocieron en un momento muy extraño de mi vida.
Danny. El pelado Irlandés.

Vamos por partes. Este tipo tiene un problema serio de ira, culpa, etc. Son sus primeras vacaciones en siete años de duro trabajo. Haace seis terminó con su esposa, a quien le fue infiel solo una vez en cerca de 18 años de casados. A los 25. Y se lo contó, porque según él, el “deber ser” era lo que mandaba su vida, el hacer las cosas rectamente. Lo había aprendido de su viejo, a quien cuando pendejo le tenía tanto miedo que se iba a acostar antes de que él llegara. En fin, hace seis años que se separó de su mujer y le dejó todo, auto, casa, negocios, en sus palabras, “me fui de ese matrimonio con una mano por delante y otra por detrás, ¿viste?. ¿Por qué? Porque era lo correcto”

Empezó de cero, con sus negocios, y su trabajo, pero a pesar de todo salió adelante. Nos contó que sus hijos y la gente en general es muy malagradecida. Cuando les das, todo ok, pero les dices que no, y todo mal. Su ex-esposa no le había dado el divorcio todavía, y él le había puesto una fecha límite: 1 de febrero. Sino, la tapaba a abogados. Cuando otro de sus hijos supo, le mandó un mensaje de texto que me mostró, y que decía, así, en mayúsculas, SOS UN HIJO DE PUTA.

La terapeuta le había dicho que tenía que preocuparse más por él, darse tiempo y espacio para él. “Pero yo no soy un tipo violento” y nos contaba cómo una vez había seguido a un taxista que le cruzó el paso, luego lo perdió y el taxista llegó a su pizzería a pelear. El pelado, muy tranquilo, evitó lo posible la pelea hasta que casi lo mata.

En fin, el último tiempo su vida había tenido ciertos cambios, por primera vez decía lo que quería, le había dicho a su amigo de la infancia, “el pájaro”, que no quería que llegara más en pedo a su casa. No había querido antes, este mismo día, que el pájaro, (el moreno) cuidara a sus hijas mientras bebía. Ahora, cuando llegaba a casa y quería tranquilidad, lo decía en vez de callarse. Un buen avance para un tipo que claramente podía destrozarte.
Hace poco uno de sus hijos, que se había ido a vivir con un par de amigos, le había pedido comida del local. Él accedió, pero cuando le dijo que se la cobraba al costo, el hijo explotó.

¿Qué más? Un lote de historias en realidad, pero la principal es el deber ser, darle paso al “ser”. A darse tiempo a él mismo.

Se acabó la cerveza y la noche también. Porque eran las 5:30 y el sueño nos venció por mucho que quisimos quedarnos a ver el amanecer, que según Jaime, era espectacular.

Etiquetas:

Artículos Relacionados

Bitácora de Viaje. Cascada 2005. Día 10
Bitácora de Viaje. Cosquin Rock 2006. Día 6
Parque Gorostiaga: ¿la batalla final?
Sushi. Queso. Flores.
Bitácora de Viaje. Cascada 2005. Día 6.
Bitácora de viaje. Argentina 2005. Día 6.


Un comentario en “Bitácora de Viaje. Cosquin Rock 2006. Día 5”

  1. Pablo dice:

    Chileno puto no vuelvas mas.

    Thumb up 0 Thumb down 0

Deja un comentario

(requerido)

(requerido)




    • Tin Tin en el cine.

      La semana pasada llegó por fin a los cines "Las Aventuras de Tin Tin: El secreto del Unicornio", la primera de tres películas en esta adaptación de Steven Spielberg y Peter Jackson del famoso comic de Hergé. Les he contado en otras ocasiones que soy un gran fanático de esta saga: pues bien, la película no decepciona. Es realmente increíble, tiene acción, humor y aventuras. Si no conocen al personaje, simplemente imaginen que van a ver Indiana Jones y listo. En cualquier cine del país.

    • Festival CineB 4.

      Del 4 al 13 de Noviembre se realizará la 4ta versión del Festival de Cine B. La idea es llevar a la pantalla un grupo de películas y cortometrajes independientes, de bajo presupuesto, de estudiantes o que simplemente no pueden exhibirse en otras salas. Son 700 películas, más de 40 en competencia, 18 salas en Santiago y 8 sedes en regiones. Puedes revisar la página oficial para más información sobre la programación, lugares y precios.