Bitácora de Viaje. Cosquin Rock 2006. Día 7
Jueves en la tarde, 28 grados en Santiago y hartas cosas que hacer. Esta bitácora es especial, porque lleva un relato paralelo de Jorge y a Weichafe en el escenario. Quedan solo dos días de viaje para terminar con esta bitácora. Que emoción. Solo para aclarar, estoy algo gordo, pero en la foto lo que parecer ser mi panza, es mayormente el nudo de la toalla. Así de rancio andaba por esos días, en toalla por el camping. Como en mi casa, más o menos.
Despertamos. Hoy es viernes y toca Weichafe. La rutina de las mañanas es más o menos ésta, Víctor o Jorge se despiertan, si es Víctor pone de vuelta el asiento trasero al auto, y se tira a escuchar música otras veces ordena las mesas. Jorge sale y según sus propias palabras se aburre mucho, porque no hay nadie despierto. Yo me doy unas mil vueltas antes de que por el calor, salga afuera. Jaime duerme hasta tarde, y normalmente lo llamamos para almorzar. (Ahora acaba de llegar de la ducha, estamos listos para irnos al festival)
Almorzamos arroz con atún y yo empecé a leer el libro de Héctor Vega Onesime, su biografía. Víctor y yo salimos luego a comprar las entradas, una pequeña siesta y nos toca ir. Íbamos a llevar cámara pero nos han contado que ‘chorean’ como locos allá adentro. Pero ya estábamos listos y mientras escribo estas líneas se hacen todos los preparativos en el campamento base para salir. Teníamos una cerveza tibia que no sabíamos cómo pedir que nos cambiaran por una fría, así que al final compramos una helada, y las mezclamos. Ahora a marchar.
Nota del redactor: usualmente yo escribo las bitácoras. Excepciones hay pocas, creo que una vez Sacha tomó el lápiz para contar la historia del pescado de Cascadas, y esta vez la tomó Jorge, para contar de su puño y letra… no sé qué cosas, en realidad. Eso lo veremos ahora.
Aburrido. Supongo que eso que digo que me aburro de cualquier cosa en una semana resulta cierta. Esta cosa de quedarse quieto mucho tiempo en un mismo lugar me termina poniendo de un humor de perros a ratos, otros ratos de buen humor, más o menos lo mismo de siempre. El festival de Cosquin Rock hubiera sido increíble si algo me hubiera sido familiar pero nada, chancho en misa, un par de bandas chicas me gustaron, pero estar tantas horas me tiene chato.
En todo caso no lo he pasado mal para nada, pero es que el aburrimiento es bastante omnipresente en este momento, eso era lo que quería escribir.
Ah si, aportando al contenido de esta bitácora está el encuentro con una junkie local Estaba comprando y esta mina me pregunta si soy primo de no-sé-qué-gil, que era tan lindo como él (0_o) y me hacía caricias en el rostro. La mina estaba bastante para el pico, ojeras, los ojos apenas abiertos, ahogada, seguramente. Muy afectiva ella. La corta conversación fue interrumpida por la vieja Juana (la del camping) diciéndole que tenía que pagar el sitio y yo que tenía que ver algo con la carne que estaba en el refri. Un poco de habla más, acerca de la nueva presidenta, unas caricias y un ahí nos vemos. Al parecer no pagaron con quien quiera que haya estado conversando y perdí lo que para mis estándares era una cacha fácil. Tenía buen cuerpo maldita sea. No target for bending. (esta letra es complicada, lo revisaré después)
En retrospectiva, haría igual el viaje otra vez, un poco mejor informado. Si se repitiera sería mejor como Víctor dice, se conoce el lugar de antemano, tenemos datos de partes turísticas, como discos y campings, de paisajes, pozas en altas cumbres. Aunque el clima en Córdoba es un asco en las afueras es aceptable.
Se agradece al autor de esta bitácora por registrar todo este viaje. Fin del comunicado.
(Escribo sin leer lo anterior, luego lo haré). Partimos para el festival, tomamos un camino por el que creímos que podríamos pasar pero era solo de salida. Vuelta al camino largo, donde vimos el puesto del “Taco Loco”, pero no al irlandés. Nos revisaron menos esta vez.
-¿Traes algo? -me dijeron.
-Nada -y no me dijeron nada más.
Jaime estaba al lado mío, le preguntaron de dónde era -de Chile- y el paco le dijo ‘si traes algo rompelo ahora, sino, va a haber problemas’, como para dar miedo. Al lado a un tipo le quitaron unos papelillos que dijo eran para fumar tabaco. Claro, en la noche reggae, pensé. Pero me equivoqué. El tipo era chileno, y estaba con otro que fue más fácil de identificar: tenía una polera de la UC.
Entramos de inmediato al escenario principal, donde tocaba una banda uruguaya, después de un rato se acabó y un par de orates subieron a poner el lienzo de WEICHAFE. Al lado nuestro había cuatro minas. Con el grito del gordo, dos se pararon y se fueron. Victor y yo nos fuimos adelante, donde era la locura. Bueno, no tanto. Pero gente saltand, los chilenos -del colo y otras partes- cantando, un tipo, el “fan número uno” que se las sabía todass e iba acompañado de una gorda. Varias banderas chilenas, una estaba rota, un grito de chi-chi-chi, en fin, hartas cosas pero poco rato. Se acabó Weichafe y cuando volvimos, Jaime estaba hablando con las locas. Yo no escuché mucho la conversación pero según me contarion después fue muy bizarra: la mina, escuchando a Weichafe, dijo de pronto “si es chileno, no lo aplaudo”, y Jaime le dijo que él era chileno. En resumidas cuentas, la mina decía que todos en Argentina odian a los chilenos. Ella estudiaba en Córdoba pero era del sur, y nos sacaba en carael que Chile había apoyado a Inglaterra durante la guerra de las Malvinas. Si, claro, y mi viejo fue piloto. En fin, una nacionalista burguesa idiota, como muchas.
Siguió la noche y subimos, no queríamos ni acercarnos al escenario reggae así que escuchamos a “Vagón” y a “Juan Terrenal” en el escenario Topline, dos muy buenas bandas, en especial la última. Seguimos. En la carpa electrorock igual habían bandas y en la tarde no se pagaba por ingresar. Vimos algunas bandas -la del gordo sudoroso estaba buena- y seguimos, comprando chelas y hamburguesas, las suficientes para sobrevivir adentro. Luego escuchamos reggae -odio esa “música”- y bajamos al escenario principal. Estaba “El Tri” e “intoxicados”, dos porquerías. Según nos dijeron despúes, el de intoxicados es siempre así, no tiene idea de qué está cantando, se le olvidan las letras, etc. Esperamos a la siguiente banda -la Vela Puerca- y no queríamos ir pero después tocaban “Las pelotas”. Corrimos el riesgo y nos fuimos.
Bitácora anexa: Víctor se encontró con dos pelotudos del Calasanz, Iñaki no-se-qué y otras personas. Cuando Jaime los divisó a lo lejos salió corriendo. Menos mal yo no me encontrado con nadie, de los que habían avisado venir. No viajé 1200 kms para verle la cara a los mismos idiotas de todos los días.
Volvimos al campamento, estábamos cansadísimos -allá en el predio se camina bastante- y las finanzas no nos acompañaban en lo más mínimo. Ni siquiera para unas cervezas. Tampoco había ganas de cocinar. Así que pan, jamón, queso y al sobre, temprano.
-Oye Jaime, ¿qué estabai haciendo la semana pasada a esta hora?
-Chucha… no sé.
-Estabai haciéndote mierda. Era el viernes en la noche.
-Mierda.





hola , como estas, no se si nisiquiera seguiras aBRIENDO ESTA HISTORIA. TE CUENTO QUE YO SOY DE CORDOBA Y VIVI EN CHILE VARIOS AÑOS, ASIQUE TENGO MUCHO CARIÑO POR LOS DOS PAISES.
ME DESAGRADO MUCHO LO QUE DIJISTE SOBRE EL TRI Y SOBRE INTOXICADOS, LO QUE TE DIJERON SOBRE PITY ALVAREZ ES UNA FALACIA , TIENE COMPOSICIONES QUE SON DE LA HOSTIA, ESPEROQ UE HAYAS CAMBIADO DE OPINION.
SOBRE EL TRI
ES UNA BANDA DE LAS LEGENDARIAS DEL ROCK AND ROLL MEXICANO , EY. MAS RESPETO.
POR OTRO LADO, HABLASTE DE NACIONALISTA POR UNA ESTUPIDA QUE HIZO UN COMENTARIO FUERA DE LUGAR. OK. LO COMPARTO CON VOS,PERO NO ME DIGAS QUE NO ES NACIONALISTA, VENIR A UN MEGA FESTIVAL DE ROCK Y SOLO VER O RENDIRLE HOMENAJE A UNA BAND CHILENA.
ES COMO VOS DIJISTE VIAJAR 1200 KM PARA VER A LO QUE VES TODOS LOS DIAS MMMM…. NOSE, NO LOE NTIENDO.
EN FIN., NOS VEMOS EL PROX. COSQUIN CIAO.