Bitácora de Viaje. Cosquin Rock 2006. DÃa 8.
Martes en la mañana. Afuera hace un calor de espanto, como para no salir. Mi espalda sigue mejor, gracias. Este es el penúltimo dÃa de la bitácora del año pasado, lo que me hace pensar en futuros viajes, ya que si hay algo que no quiero que se acabe, es claramente esta sección. De más está decir que se buscan auspiciadores, ojalá de artÃculos para camping. No sé, y de pesca también.
DÃa 8 – Noche de Rock – ¿La despedida?
Sigo tipeando directo desde la última página, del dÃa anterior. Están todos en la carpa durmiendo y yo avanzo esta bitácora, a horas de partir del camping este.
No recuerdo mucho de la mañana, porque tuve que tomar un ravotril y medio para parar las convulsiones que me dieron por dormir pésimo. Fui el único que se dio cuenta de que hubo fiesta -no se si en el camping aunque asumo que sÃ, por lo fuerte de la música- toda la puta noche. Asà que casi no pude dormir, solo cuando Jaime despertó y se pasó al colchón de Shaggy y yo al suyo.
Para cuando salà de la carpa, eran como las 3, y el almuerzo fueron fideos con ‘Salsa Maggiolo’ o sea salsa pero con carne molida, zanahoria y cebolla. Luego dormi la mona del clonazepam y estábamos listos para marchar. Antes de esto, les dimos a nuestros amigos cordobeses unos volantes de tábanotv con nuestros mails. Fue una sutil despedida, supongo, porque mañana salimos temprano.
Otra vez hicimos el camino a Cosquin, revisión cada vez menor y entramos, directo ahora al escenario temático de la noche: el Rock. En el principal tocaba de todo, Miranda!, Catupecu Machu y Babasónicos. Todo el trayecto lo hicimos con un amigo cordobés, del cual nos separamos adentro. El escenario rock estaba ok salvo esa extraña costumbre argentina de ponerle saxos y trompetas a las guitarras. A Jaime le gustó un grupo, parece que era ‘Motor Loco’, que definió como ‘el Hielo Negro argentino’. Comimos unas hamburguesas, unas chelas y seguimos la noche. En la carpa electroacústica habÃa una copia de Los Ramones, luego una banda con una mina guitarrista muy rica, en fin. Vueltas y vueltas hasta que nos instalamos a ver a Catupecu Machu, porque VÃctor querÃa verlo. No me gustó mucho la banda a decir verdad. Luego vimos un poco de “La 25″ y salimos. Comà un choripan y volvimos. Cansados. Logramos pagar solo $30 el camping porque nos vamos temprano mañana. Está casi todo guardado y nos espera un viaje largo mañana, por lo que voy a guardar el celular de Jaime, lavarme los dientes, y al saco. Cierro este libro y lo abro quizás en Mendoza, mañana.





Viajes…mmm: algo que se viene para fechas veraniegas. Conocer gente, lidiar con los que andas, dejar los pies en el camino y dormir muchas veces mal.
En resumen: GRANDIOSO PAISAJE!
Saludos!