Diarios de Rodaje: Curanipe, gastritis, Kerouac.
De regreso en Santiago, con mi gastritis avanzando, el jueves viajé con Nico a Curanipe, en la costa de la VII región, a la casa casa de nuestra directora de foto favorita, Dani Vera, para seguir avanzando en el guión técnico y empezar a planificar el plan de filmación. Pero no fue solo eso, fue una especie de descanso, de relajo, de sacarme un poco de tensiones encima y aprovechar para pensar los próximos pasos, personales y profesionales que se vienen ahora.
He dicho antes que los “diarios de rodaje” se tratan de hacer cine, pero bueno, eso no escapa a seguir viviendo. Curanipe fue el mejor ejemplo de eso. Viendo la playa, echando de menos a alguna gente, pensando en que me gustaría vivir en un lugar costero, en fin, cosas como esas.
El doblez que siento muchas veces. El mismo que sentía Kerouac, el desear carretear por siempre, vivir una juventud eterna, y a la vez el deseo de establecerse en algún lugar alejado, sin contacto con mucha gente, y dedicarse a vivir en paz. ¿Se podrán hacer ambas cosas? Pensaba en eso y pensaba en que soy un verdadero idiota esperando a la super modelo que jamás me pescará, buscando mujeres como las de las revistas, esperando el amor como un golpe eléctrico cuando la vida me ha demostrado que ese tipo de cosas no existen. Hay que dejarse de idioteces, conversaba hoy con Jaime en una bencinera hablando de mujeres y de lo complicado que son las relaciones humanas, tema tocado cada vez que se puede. Ninguno de nosotros es Brad Pitt, y eso está claro, pero es algo más allá de eso, ¿puedes postergar una relación por temor a no estar totalmente enamorado? ¿De qué se tratan estos grandes temas?
Pero volvamos al cine. “La comiquería”, la versión película avanza a pasos de gigante, lo cual, es un problema. Sabemos lo que queremos pero es complicado poder tenerlo. La idea “Escuela-de-cine” de hacer una película con dos pesos, y con la clásica situación de pocos personajes en una locación, es claramente algo que desde un comienzo nos propusimos romper. Pero, y he aquí el dilema, la escuela a la vez es quien aprueba los proyectos y quien tiene que dar su voto de confianza a los diferentes tipos de proyectos.
Y en realidad, para que estamos con cosas, estamos hablando de una película que no se graba en una semana, ni siquiera en dos. Así que andamos en busca de soluciones, que no voy a publicar acá, pero que a su debido tiempo se sabrán. De esas cosas hablábamos en Curanipe, cuando nos poníamos de cabeza, Nico a dibujar, Dani a arar el guión técnico, yo a llenar planillas. Pero que lata, prefiero recordar la puesta de luna, la idea de ver a un gris -un extraterrestre- recogiendo muestras, o salir a jugar taca taca, en fin. Y de la tarde en el malecón, pensando cada uno en sus cosas, yo en mis propios enredos, que también incluyen a la pega y a todo lo que tenga que ver con producción.
Terminé “El libro de Jack”, la biografía de Keroac, una mañana allá, es un gran libro si les gusta la onda beat. Que lamentable que el pobre Jack no haya podido con la fama y haya muerto alcoholizado, muy lamentable. Yo solo pienso en mi gastritis y en la endoscopia que se me viene encima. Pensaba en Curanipe que ojalá me recetaran una vida tranquila, escribiendo en alguna playa del sur. Y quizás me iriá a Curanipe, a almorzar en alguno de esos restaurantes de pescado fresco que tanto me gustan, a ver el horrendo circo, a descansar en la playa y a escribir, retirada y tranquilamente.
Y ahí me acordaré de mis días de productor, que para qué estamos con cosa. Tiene que ver con el omeprazol, el viadil y la gastritis también. No es solo un exceso de pastillas. Todo mal, la vejez me cae encima. Y se viene marzo y la película y todo y no sé….
Está más que claro que esta historia continuará.




Buena, extrañas coincidencias, primero escribí en mi blog tiempo atrás sobre la extremada semejanza entre Curanipe y Bigsur, lugar donde se refugio Kerouac ya maduro, para tratar salir de su infierno, (no consiguiéndolo). También fui allá este año Curanipe (un poco más al sur a unos siete kilómetros esta el lugar que es igual a Bigsur), y curiosamente lleno de omeprazol para aguantar la comida y el alcohol.
Saludos.