El argumento del miedo.
4:49 de la mañana del dÃa sábado, espero tipear un poco e ir a dormir. Hace unos dÃas pensaba en el tema Teletón, tema de todos los años. No me gusta, no hay nada que hacer, no llamo a nadie por supuesto a no colaborar, pero por mi parte prefiero no hacerlo. Y más de una vez he tenido que escuchar eso de “es que algún dÃa te puede pasar a tÔ. ¿Es ese el mejor argumento para activar el chip solidario en cualquiera de nosotros? ¿Tenemos que estar asustados, temerosos del futuro, diciendo “voy a ayudar sino cuando tenga un hijo con discapacidad no voy a poder decir nada”? Es una perfecta encerrona moral, si me preguntan a mÃ. No tengo la más mÃnima duda de que es la razón por la cual mucha gente aporta a esta causa, no por una real gana de sentirse parte de algo, sino porque existe una obligación moral de por medio. En fin. No es tan importante, es una cosa que venÃa pensando hace dÃas .
Pero se mezcla con otras cosas, hoy tuve miedo por primera vez en mi vida, de muchas cosas, y requerà de un buen abrazo para paliar un poco las cosas. He tomado la decisión, informada y consciente de dejar de tomar remedios para mi epilepsia mioclónica. Por años he probado todos los fármacos recomendados, algunos más de una vez, y sinceramente nada ha sido de real ayuda como mi gran y mejor amigo Ravotrill. La cosa es que hoy, mientras mi doctora me decÃa con resignación, “bueno, si es tu desición”, lanzó la clásica frase para que te arrepientas y dejes todo hasta ahÃ: te puedes morir.
Claro, no es común, pero la muerte súbita en pacientes con epilepsia es un riesgo real y del cual mi doctora tenÃa que informarme: no hacerlo serÃa poco inteligente. La cosa es que es el clásico argumento con el que mi vieja dirÃa -lo dijo, de hecho- “ah, no, vuelve a tomar remedios”. Yo en ese momento en la consulta tragué saliva. Dije que bueno, que si existe el riesgo, se corre, pero que no por el miedo a una eventual reacción voy a vivir atemorizado y lleno de pastillas. El miedo es un argumento sumamente fuerte, que en un determinado momento, cuando sales al patio y miras al cielo y piensas en lo que realmente significa, aterra. ¿Y qué es una muerte súbita en epilépticos? Básicamente eso, una crisis donde te mueres sin mayor explicación. Bueno, a decir verdad no es tan común. La otra opción es un tratamiento crónico sólo por el hecho de que tengo miedo. E insisto, no se puede vivir prisionero del miedo.
Creo que todos le tenemos a la muerte, pero en mi caso personal no es tanto a la muerte en sà como a ese segundo terrible en que te das cuenta de que has vivido sin ser un aporte en nada.
Pero claro, ese momento inevitable sólo depende de cómo lleves tu vida.




miedo… no sabes cuanto cuanto miedo…
para empeorar, para mejorar, para enfrentar el remedio despues de 13 años….
medicinas, sueño, vuelo… impertinencias..
miedo todo el del mundo..
demaciado miedo, terror, hasta llorar.
escribeme quiero hablarte luisaeslala@hotmail.com (aunque nunca he tomado esa medicina, las que tomo tambien me hacen dormir, me hacen no querer absolutamente nada, sin embargo lo quiero.