Después de una no tan terrible noche en bus -bendito sea el clonazepam- llegamos con Isabel a la hermosa ciudad de Valdivia, donde lo primero que hicimos fue descansar. Desde ayer ya es oficialmente una región, la flamante “región de los rÃos”. Nosotros fuimos un rato a Niebla, lugar del que conservo muy buenos recuerdos, que siempre es bueno actualizar. Sacando cuentas, la primera vez que estuve acá fue cuando mi hermano Pedro recibió los resultados de la P.A.A. Era verano… del 96, quizás.
Lo lindo de visitar el fuerte en esta temporada es la carencia absoluta de turistas y de gente en general, uno siente un poco la frialdad del lugar, lo que debieron haber pasado quienes tenÃan que defender la bahÃa todos los dÃas. Una cosa es cierta sobre la colonización del sur, y es que para dejarlo todo y venir acá se necesitan pelotas, porque la lluvia y el viento te mojan hasta el alma. Hoy en dÃa no se puede ingresar a ver los cañones porque derrumbes han socavado el terreno, sin embargo se puede ver el museo con las reproducciones de barcos, e indÃgenas y conquistadores a tamaño real. Nos contaba la encargada que a algunas personas les da miedo entrar a la casa-museo con esas estatuas de tamaño real, contaba que una vez una señora llegó muy asustada diciendo que por lo menos ahora sabÃa que su marcapasos estaba bueno. Y otra señora se quejaba de que uno de los guardias no le habÃa respondido.
Lo entretenido de este fuerte es que junto al que está al otro lado de la bahÃa, tenÃan por misión cañonear a quien se atreviera la pasar. La realidad sin embargo es que nunca tuvieron que hacer nada pues nadie se atrevió a pasar.
Es sobrecogedor pensar en el esfuerzo que requirió llegar a poblar estas zonas tan poco amistosas, el solo soplido del viento es atemorizante y acá la naturaleza manda. Si vienen para acá. Niebla es paseo obligado, un lugar muy lindo para ver.
Después de este tour almorzamos en “El campesino” y paseamos por la ciudad, que sigue… bueno, igual que siempre. Llovió todo el dÃa. Hoy ya es Viernes 5 y está medio la crema, las credenciales no han llegado y las actividades parten hoy en la noche. Habrá que ver como funciona todo. De hecho les posteo esto desde un cibercafé y no desde el centro de prensa, porque todavÃa no hay nada en el hotel Villa del RÃo, un lugar muy lindo que queda a la vez tan lejos y tan cerca. Porque desde donde me quedo yo se puede ver, pero hay que cruzar el rÃo y darse toda una vuelta. Hoy en la noche dan “Calle Santa Fe”, habrá que ver eso.
En fin, nos vemos.







