Tomás Hirsch es tonto.
Tengo tantos temas de que escribir y tan poco tiempo, que intentaré hacer breve mis descargos contra una página que encontré ayer: www.yonopago.cl, el blog con la fabulosa iniciativa de Tomás Hirsch para solucionar los problemas de transporte de esta ciudad: no pagar el Transantiago. La raja. De partida me molesta la actitud del blog de decir “Todos los polÃticos son iguales MENOS Tomás Hirsch”, cuando su propio blog contradice eso. Una noticia dice “Ministro Cortázar deberá responder en 48 horas petición de Tomás Hirsch”. Ya, seguro. Espérense sentados. La única razón de Hirsch sea apolÃtico, es que no tiene representación alguna en el congreso, polÃticamente no es nadie. Pero es igual que todo el mundo, por Dios.
Lo mejor de todo es que es un blog, y la gente ha dejado comentarios también en contra. Lamentablemente no aprobaron el mÃo, donde expresaba mi molestia y decÃa que al parecer “El señor Moreira no es el único tonto en nuestra polÃtica”. El humanismo llega hasta cierta parte no más.
Pero volvamos al no-pago de la tarifa. Un blog que tiene el nombre de “Tomás Hirsch” junto al logo de Transantiago…. ¿soy solo yo o a alguien más le parece que alguien necesita desesperadamente aferrarse a los problemas para seguir saliendo en la tele? Hirsch no propone nada, solo llama a que quede una cagada aún más grande. “¿PagarÃas la cuenta de la luz si no tienes luz?” dice el blog. La comparación es antojadiza y equivocada, el transporte público es hoy más barato que antes, uno de los más baratos a nvel latinoaméricano… ¿es malo? Claro. ¿Se arregla no-pagando? No. Se crea un problema entre la gente, los micreros tienen que llamar a pagar y volver a ser los tipos más odiados del sistema. La “solución” de Juntos Podemos es solo otra forma de protesta, para atraer a todos quienes quieran andar gratis, no es una solución, es querer aprovecharse de mucha gente que lo está pasando mal, solidarizar falsamente con sus causas malusando palabras como “imperialismo”, y llamando a declarar a Iván Zamorano, por dios, que propuesta más imbécil.
Tomás Hirsch llama a la “desobediencia civil” de una manera no violenta, pero no se hace responsable de las posibles consecuencias de su llamado. Critica sin construir, sin ser un aporte. Pueden hacer muchas marchas y manifestaciones, pero a la hora de tener una sola idea, su blog es igual que cualquiera que solo tira mierda gratuitamente.
Asà que mal para Hirsch. El tonto Hirsch.




Estoy convencido que cuando se opina de polÃtica, siempre, SIEMPRE, se hace desde la tripa, desde el gusto. A la izquierda se le llama irresponsable si es del frente, a la derecha insensible, al centro, tecnocrático, y asà suma y sigue.
Lo que si me parece es que quien aduce inconsecuencia, obviamente proyecta. El gobierno, heredado, continuista, como quiera llamarle, de Bachelet, ¿pensó en hacerse responsable de las posibles consecuencias de su obra magna? ¿o Lagos? A Lagos no le hemos escuchado NUNCA un aporte para el Transantiago. A Bachelet nunca la he visto subirse a una micro de VERDAD, no esa arreglada y vacÃa que tomó una vez.
No les duele. Asà que no buscarán soluciones. SÃ, que sea más caro. mayor margen de ganacia, se debe traspasar el costo al usuario. Eso es el consenso de Washington o algo que le gusta al blogger. Sin cuestionamientos. Sin alternativas de pensamiento. en esos estrechos márgenes que legó un gobierno gris y uniformado. Sin pensar. Sin soñar. Sin alegar. trabaje y pague. Para algunos estará muy bien. para otros, y creo que cada dÃa más, nos parece insuficiente. Para no estallar con esa violencia que Chile y los chilenos juntan de tanto en tanto. No es bueno. No señor. y seguiremos protestando y alegando, y soñando algo distinto, y preparándose. A algunos les gustará y se sumarán. los otros, que sigan cabecita gacha. es más fácil, supongo.