La aventura de ser rostro.
¿Por qué la gente acepta ser rostro de las tiendas? Hay una sóla razón y claro está, es el dinero. No creo que a nadie le guste salir con la cara que sale el actor Benjamín Vicuña en las entradas de Almacenes París (me niego a decirle simplemente “Paris”, tal como me niego a decirle “Chester” a los “Fonzies). Gigante. Enorme. Tienes que pasar entre él y Tonka Tomicic, o Claudia Conserva si quieres entrar a la tienda. Simpáticos, te hacen un gesto para que guardes el “secreto”: están en Liquidación. Como todo el año.
En realidad deben pagar bien porque es similar a prostituirse. Ok eso puede ser exagerado. No es tan similar. Porque si te prostituyes vendes tu cuerpo y acá sólo vendes tu imagen. Puede ser como… esas chicas que se sacan fotos para los portales de adultos y la gente las compra, como Planeta Modelos por ejemplo. Se trata de vender, y a veces lo mejor que tienes no es precisamente tu cara sino tu cuerpo.
Pero por lo menos la gente de Almacenes París tiene rostos que efectivamente salen en la tele, en cambio Falabella, entre Catalina Pulido, Sergio Lagos y Cecilia Bolocco hacen menos horas en pantalla que “Visiones”. Mierda, ya no existe “Visiones”. Podríamos decir que hacen menos horas que el curita de Canal 13.
Son conjeturas, nunca voy a saber lo que se siente ser rostro de algo. Pero el otro día pasé por Plaza Italia y tomé la siguiente foto. Me imagino que debe ser lo que siente un rostro cuando deja de serlo y no recibe más esos suculentos cheques por mostrar su bella cara cada fin de mes.
Dicen que viene una ola polar por estos días. Nos vemos.






Es gracioso como se ha desvirtuado el tema liquidación en Chile, todo el puto año en rebajas, liquidación, días r (sin doble sentido), 48 horas y demases. Acá en España la wea si funciona porque hay liquidación 2 veces al año, 15 días después de la pascua (nunca le diré “navidad”) y 15 días en verano, y claro, queda la cagá, todas las tiendas llenas, sacan los trapos más viejos y venden todo, el delirio consumista es igual en todas partes, pero acá la liquidación es de verdad.
Igual me gustan Claudia Conserva y Tomka Tomicic..
Un detalle los chesters ahora se llaman cheetos, bueno de echo con ahora quiero decir como 5 o 6 años, solo que no me he acostumbrado. ni me acordaban que antes era fonzies
Yo creo que tu (de)generación no había nacido cuando todavía se llamaban “Fonzies”. No soy publicista pero creo que “Fonzie” suena mil veces mejor que “Chester”. Es un nombre la raja. “Ey, dame un fonzie” sí que suena bien.